sábado, 15 de febrero de 2014

La coartada del fracaso.

Por Ondina León ©

“Hay tres clases de mentiras: la mentira, la maldita mentira y las estadísticas”, según Mark Twain, ese exitoso fracasado de la literatura y el periodismo estadounidenses. Si estamos de acuerdo con él, entonces no hay por qué ofenderse o indignarse cuando los medios de confusión, es decir, la televisión, la prensa escrita y demás junglas de la modernidad virtual anuncian, a bombo y platillo, que una encuesta realizada, por una institución con un pomposo nombre en inglés, entre los “exiliados” cubanos de Miami y los estadounidenses, arrojó que la mayoría está a favor de “la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos”, que “el embargo norteamericano contra la isla ha fracasado” y que “hay que cambiar de rumbo en las relaciones”. 
¿Alguna sorpresa? Sean o no ciertos estos resultados, la realidad es que cualquiera pudiera creer que hay como especie de una epidemia de euforia, incluso entre “respetables” empresarios capitalistas, a favor de amamantar, fuera del clóset, a las ya añejísimas fauces del castrismo, que siguen festinadamente destrozando lo que queda de un accidente histórico llamado Cuba. 
Estos aupadores de la llamada “actualización del sistema cubano”, léase reacomodo de cargas de la dictadura mafioso-castrista, se rasgan las vestiduras vociferando que el embargo ha fracasado, pero, según se mire, este ha sido todo un éxito, porque es aún el mejor pretexto que justifica todos y cada uno de los naufragios económicos y sociales del castrismo. A fuerza de repetir este axioma, prácticamente el mundo entero cree que la nación está devastada por culpa de este “criminal” embargo y no gracias al arte de hacer ruinas de los experimentos macabros de un régimen absolutamente genocida y parásito, que ha diezmado y diezma lo mismo las arcas del imperio ruso que los pozos del petróleo venezolano.
¿Embargo? ¿Pero no ha logrado el capital estadounidense posicionarse como uno de los grandes socios comerciales del castrismo invocando “razones humanitarias”? ¿No le paga Cuba, en efectivo y por adelantado, las facturas de alimentos? ¿Cuántos miles de millones de dólares recibe la dictadura de los emperadores Castro en forma de remesas de todas partes del mundo? Y sabrá Dios todo lo que hay por debajo de la mesa y que todavía no ha salido a la luz pública. 
Entonces, de acuerdo, el embargo fracasó, pero, ¿alguien puede mostrarme los éxitos del llamado “diálogo”, ya sea entre los exiliados y la mafia castrista o entre el gobierno estadounidense de turno y las “autoridades” de la isla? ¿Ya no se violan los derechos humanos en Cuba? ¿Ha habido elecciones libres? ¿La patria potestad ha vuelto a ser una realidad? ¿Hay libertad de expresión? ¿Cuáles son los éxitos del “diálogo”, ese monólogo sostenido del castrismo por 55 años? Bueno, sí, Estados Unidos tiene la ilusión de que el éxodo de cubanos a su territorio está bajo control… El señor James Carter visitó Cuba y hasta habló en la Universidad de La Habana… Un tal Gutiérrez Menoyo, dizque opositor de los Castro, logró “abrir” una sede de su partido unívoco en La Habana… Y los vuelos entre los dos países son cada día más numerosos y los pasajes cada vez más estratoféricos: ganancias netas para todos. Porque, bien visto, todo parece indicar que el masoquismo antropológico del cubano se ha aplacado con el tema de los viajes de ida y vuelta y el relajo del “intercambio cultural” y el maniculiteteo del “contacto de pueblo a pueblo”. 
¡Qué maravilla! ¡Pobre Cuba, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos! Porque el más obsceno pragmatismo se ha ido imponiendo en los últimos años y, sin sorpresas, sin ninguna ética. Y aquellas lluvias ácidas trajeron estos lodos pestilentes, que no son nada propicios para que explote una auténtica primavera de resurrección nacional, con justicia y ética. 
El panorama es desolador. Lo que le mostramos al mundo es un país arrasado moralmente donde prolifera no ya la “doble moral”, sino la más rapaz inmoralidad, la hipocresía, el cinismo, la vulgaridad. En la isla posesa no hay una cultura de la libertad que engendre una necesidad imperiosa de cambios radicales. La disidencia es abrumadoramente minoritaria y, salvo honrosas excepciones, cada día es más ligera, más de salón, más viajera, más conformista con las migajitas de normalidad que desgrana perezosamente el castrismo para seguir reinando, incluso sin los Castro, que para algo son casta. 

El individualismo acerado del cubano, escoltado por su proverbial esquizofrenia y su arrogante pensamiento mágico paridor de monstruos, no ha hecho más que confirmar que no existe un concepto o un sentimiento de destino colectivo: “La patria soy yo, nada más que yo y, a lo mejor, mi familia. El resto es tribu ajena…”, se repite como un mantra el ciudadano de a pie, remo en mano, dispuesto a volar a cualquier horizonte diferente, soñando con otra nacionalidad que no sea la cubana. Hay que “resolver” la situación lejos, muy lejos de estos lares, que hemos convertido en ruinas apestosas, el escenario ideal para la lascivia folclorizante de turistas de séptima que, con un puñado de dólares o una comida caliente, conquistan la belleza más virginal de un adolescente o de una joven. Las encuestas podrán mentir, pero la realidad, no. Somos el fracaso hecho nación porque así lo hemos querido, aunque como individuos podamos llegar a ser exitosos, en otras tierras. Somos los mendigos que no sabemos ni pedir limosna porque nos dejamos secuestrar las buenas maneras, las tradiciones de clase, la educación y la decencia. Pero esta tragedia no parece importarle a nadie: lo que cuenta es “resolver”. Y así, ¿a dónde iremos a parar? A donde estamos, a un mar de males con millones de islas a la deriva, enfermos de nostalgia, poseídos por las frustraciones, atomizados, hambrientos de justicia… Pero esto no es nada: esperen a que comience la línea de ferris Miami-La Habana… ¡Pronto!

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Vuelve Ondina y de qué manera. Si, no hay sueño de nación excepto en unos pocos.El sueño de nuestros próceres duerme en las piedras amontonadas de nuestras ruinas.

Ah, el embargo. No se hizo para derrocar al régimen sino como reacción a las confiscaciones de propiedades norteamericanas en Cuba sin compensación. Es un instrumento moral creado dentro de la soberanía de Estados Unidos, es un derecho de esa nación. Y si no existiera, en Venezuela y esos otros lares no habría ya corporación estadounidense alguna.

Por otro lado, está el fracaso. Si un grupo comienza una gestión en una nación-en una corporación, en una escuelita de barrio- y fracasa sustituyen al mencionado grupo o no reciben financiación de quienes no quieren aventurarse. La Junta Militar fracasó en Cuba pero como dioses se consideran inamovibles. La comunidad política internacional los acepta pues los dictadores manejan sus relaciones internacionales al estilo mafioso.

Saludos, Ondina. Saludos a todos.


Teresa Cruz

Simon-Jose dijo...

Por Dios....Cuanta fuerza en tu palabra.
Mi querida Ondina........te mereces un monumento tan grande como la estatua del Cristo de Casablanca.

Un fuerte abrazo cubanísimo,
Simón José.

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Simón José. Ondina se merece un monumento por ser como es y por decir lo que dice y de la manera en que lo hace. Ya la extrañaba. Ojalá que no se demore tanto en manifestarse, aunque sus razones habrá tenido para dejarnos desamparados. Yo creo que el llamado embargo ya no tiene ni fuerza moral. Es sólo un hecho que afecta a Estados Unidos y beneficia a la dictadura. Deberían quitarlo, ya que no existe como tal. La inmoralidad de la mayoría de los cubanos es otro hecho innegable, aunque nos duela admitrilo. A este fracaso colectivo nos ha llevado nuestro individualismo, como bien dice Ondina en este estudio magistral de la calamidad que nos ha hecho llegar el Maestro Josevelio. Gracias a los dos.

Enrique Aguirre

Anónimo dijo...

Ufff!!! Esta mujer nos ( me ) levanta la moral como ( casi ) nadie. No entiendo las razones por las cuales se desaparece cuando todos estamos esperando sus inteligentes comentarios y puntos de vista, no tiene derecho, nos castiga. But, we love her anyway, don't we?
El escualo de Daytona Beach ( former Triton de Cadiz )

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Simón José. Ondina se merece un monumento por ser como es y por decir lo que dice y de la manera en que lo hace. Ya la extrañaba. Ojalá que no se demore tanto en manifestarse, aunque sus razones habrá tenido para dejarnos desamparados. Yo creo que el llamado embargo ya no tiene ni fuerza moral. Es sólo un hecho que afecta a Estados Unidos y beneficia a la dictadura. Deberían quitarlo, ya que no existe como tal. La inmoralidad de la mayoría de los cubanos es otro hecho innegable, aunque nos duela admitrilo. A este fracaso colectivo nos ha llevado nuestro individualismo, como bien dice Ondina en este estudio magistral de la calamidad que nos ha hecho llegar el Maestro Josevelio. Gracias a los dos.

Enrique Aguirre

Anónimo dijo...

Gracias Ondina por expresar alto y fuerte lo que muchos pensamos. Usted vale en oro lo que muchos cubanos no se merecen. Yo sí estoy a favor del "embargo" porque es el unico hecho simbólico que el mundo tiene para seguir denunciando al castrismo, aunque en la realidad el mundo entero, incluida la democrática Europa, negocie y apoye a la dictadura más vieja de América. Por supuesto, los unicos responsables de esta situación somos los cubanos que con nuestra indiferencia y nuestra capacidad para huir de los problemas, le dejamos la tierra libre a los Castro y su sistema. Damos gritos por la familia y reclamamos fuera de la isla derechos que no conquistamos, pero ni se nos ocurre pensar que no hicimos nada de nada para cambiar el horror. Todavía estamos esperando por un Gandhi o un nuevo Martí. Mientras, gracias a dios que existe Ondina y un Josevelio que la apoya. Y el que no esté de acuerdo conmigo, felicidades, que me demuestre lo contrario. Gracias.

Margarita León

Frida M dijo...

Gracias Ondina, una vez más.
Saludos afectuosos.
Frida M.

Anónimo dijo...

Regreso Ondina con su coro de gusanos anti-cubanos. Deberian proibir le la entrada a Cuba a todos por criminales. El que a poya el enbargo es un mercenario y un vende patrias. Este blog tiene que llarmar se Gusanófora. La unica mafia que hay esta en Miami. Abajo el bloqueo a Cuba! Viva Chavez! gracia

J.F.

Anónimo dijo...

Ondina usted me sorprende con su lucidez y valor para expresarse. Este articulo se debería publicar en Cuba. La apoyo cien por cien. Gracias por denunciar la realidad. Saludos.
Cristobal

Anónimo dijo...

J.F. se ve que tiene muchas ganas de hablar mierda por hablar.Sabes por qué dejan entrar a la gusanera de Miami a Cuba, por que llevan dinero, escuchaste bien dinero a nuestros familiares y como llevamos los que tanto necesita el régimen Castrista ahora somos mariposas.
Ondina genial como siempre, la esperabamos con ansias sus comentarios tan sabios.


Capullito de Alelí.

Anónimo dijo...

Para J.F.: Usted está confundido. El gobierno de los Castros NO es Cuba. La dictadura lo ha mezclado todo, patria, nación, gobierno, partido, estado, etc. para apropiarse del país, pero la realidad es otra. Por lo tanto, este blog es amante de la libertad, de Cuba, de la democracia, de los derechos humanos, del arte y la cultura, y somos pro-cubanos. Cada artículo de Ondina así lo demuestra. Y si se les prohibe la entrada a Cuba a todos estos "gusanos" (que como dice Capullito son mariposas ricas), ¿quién llevará medicinas, ropa, zapatos, alimentos y DÓLARES? ¿Usted quiere que el país colapse? Usted sí es criminal, falso patriota, complice de la dictadura y estúpido. Y deje al dictador de Chavez en paz, que ya Dios nos libró de él. Gracias, Josevelio, por su infinita paciencia, generosidad y tolerancia. Esto sí que es un blog abierto y libre. Saludos.

Mara Villa del Valle

Anónimo dijo...

¿Alguien podría hacerme el favor de darle un soberano pescozón o sopapo a JF? Digo, para ver si despierta de su absoluta anormalidad...

Enrique Aguirre

Anónimo dijo...

Ondina de mi alma, cuantas verdades.






Anónimo dijo...

"El panorama es desolador. Lo que le mostramos al mundo es un país arrasado moralmente donde prolifera no ya la “doble moral”, sino la más rapaz inmoralidad, la hipocresía, el cinismo, la vulgaridad", dice Ondina con toda razón. Pero, mientras, se sigue jugando dominó, bebiendo ron, bailando y aquí no ha pasado nada. Pregunto, entonces: ¿Se merece ser libre un pueblo tan irresponsable y estúpido? ¿Qué harán esas masas bobas con la libertad? Ondina, no se preocupe tanto que el carnaval no se ha acabado... Gracias Josvelio por este texto de su amiga que demuestra que en el exilio está lo mejor de Cuba.

Fabrizio del Dongo

Zoé Valdés dijo...

Nada más que la verdad en este artículo. Y veremos cosas peores.