sábado, 2 de marzo de 2013

La Rusia del Caribe.


Por Ondina León ©


¿Será o no será? Se preguntan con aparente ingenuidad los periódicos sobre los últimos acontecimientos en Cuba, esos mismos diarios que tratan a Augusto Pinochet de “dictador” y a Raúl Castro de “presidente”. Asombrados, estos medios se cuestionan si es “un cambio histórico” o es “sólo fachada”. ¿Y qué ha pasado en la isla posesa? Nada del otro mundo: se llevaron a cabo unas “elecciones limpias”, las más impolutas del universo, y para sorpresa de todos, incluidos los más furibundos cubanólogos, salió electo “presidente” su majestad Castro II. Nada de nepotismo, claro.

¡Ah!, eso sí, como dicen que este emperador es más pragmático y dialéctico, él mismo anunció que sólo estaría unos cinco añitos más y que, después de cumplir su misión y 87 abriles, se retiraría, porque él también tiene derecho a disfrutar de una merecida jubilación, luego de haber consagrado su larga vida a crear ruinas y a reprimir a los cadáveres que han deambulado por ellas durante casi 55 años, en los que no ha salido el sol ni un solo día.

¡Ah!, también, como el que no quiere las cosas, alzó su dedo y en un golpe de testosterona más (la poquita que le queda) designó a su sucesor, ungió al elegido por su patriótico corazón en aras de continuar la obra de la revolución, esa que parieron él, su hermano mayor y la caterva de vejestorios que hoy adornan el buró político del partido (ni falta hace ponerle apellido) y que están tirando sus últimos cartuchos de aguerridos guerrilleros.

¿Y quién es el delfín? Miguel Díaz-Canel Bermúdez, un hombre extremadamente joven en comparación con los patriarcas de la gerontocracia castrista, de “apenas” 52 años y que, además, como diría mi abuela, tiene bastante “buen ver”, sobre todo si se le compara con los adefesios de Ramiro Valdés, Ricardo Alarcón y el patético Esteban Lazo: Díaz-Canel es blanco, alto, fornido, elegantemente canoso y parece que no tan bobo, porque ha sabido trepar desde su bicicleta china, que conducía derrochando soberbia al aparentar humildad, hasta el sacrosanto consejo de estado que desgobierna la nación.

¿Cambio histórico? ¡Por favor! Es el mismo castrismo de siempre, pero que ahora hace acrobacias de gatopardismo para dejarlo todo igual, mientras las izquierdas, los optimistas panglosianos, la prensa estadounidense, los ingenuos y los mercaderes sin templo aplauden por un supuesto “cambio radical” en la rancia y acartonada dictadura castrista.

No nos engañemos por estos reacomodos de cargas y estos toques cosméticos del sistema de patologías que padece Cuba: esto es parte del proceso del castrismo sin los Castro, lo peor que puede suceder. Es decir, la estructura mafioso-burocrático-militar se reajusta a los nuevos tiempos sólo para perpetuarse en el poder. Estos mandarines saben muy bien que cualquier auténtico cambio radical implicaría su muerte como casta y clase gobernante. Una dictadura tan feroz no hace ningún movimiento en falso que pueda traducirse en un resquebrajamiento de las estructuras vitales que la sostienen: ni pluripartidismo ni prensa libre ni estado de derecho ni plebiscitos mortales ni sólida economía de mercado, que pueda crear ciudadanos auténticamente libres y prósperos con aspiraciones políticas, incluso.

Me resulta patético que muchos se conformen con estas pequeñas maniobras del régimen y se declaren felices bajo el raulato cuando lo comparan con el fidelato. ¿Qué ha cambiado? ¿Que se puede vender y comprar casas y autos ahora? ¿Que se puede viajar al extranjero y luego poder regresar, sin perder vida y hacienda? ¿Que muchos ya pueden tener su chinchal o su timbiriche, pagando impuestos onerosos? ¡Ah!, yo pensaba que esto era lo básico que deben tener desde siempre todos los pueblos, incluso esos del llamado Tercer Mundo, los de esas tierras “raras”, como África o la remota Asia.

Bien visto, el proceso del castrismo sin los Castro se inició hace ya bastante tiempo, cuando la mafia comenzó a reconvertir a sus capos militares y de la cúpula de la seguridad del estado y del partido en altos empresarios de compañías capitalistas, como Gaviota S.A., Cubanacán, Aero Gaviota, Habanaguex, Sasa S.A., Antex, Tecnotex y Agrotex, entre otras muchas, sin mencionar las que operan en Miami, Tampa y otras ciudades del mundo, todas bajo la égida de los ex, excoroneles, exgenerales, exagentes de la seguridad, exesbirros. Con estos “ilustres” y exitosos ejecutivos tendrá que sentarse a la mesa de negociaciones cualquiera en un futuro, cercano o lejano, que quiera penetrar en el mercado cubano. ¿Y la ética? No, señor, manda el capital.

Así las cosas, y sin querer llegar a ser una pitonisa aguafiestas, en el horizonte sólo veo a Cuba convertida en la Rusia del Caribe, en un estado mafioso capitalista con una ligerísima pátina de democracia, pero con todos los males de un estado totalitario, porque el castrismo no es una ideología, sino una mentalidad y una actitud ante la vida en la que se amalgaman, con mucha soberbia, el matonismo, el absolutismo, el machismo, un modo de operar delincuencial, la amoralidad, la falta de respeto a los derechos básicos, lo factual, la picaresca y otras tantas aberraciones sobre las que se ha cebado el régimen a partir de algunos rasgos del alma nacional.

¿Llegará a reinar Miguel Díaz-Canel, el ungido? Falta demasiado tiempo para el retiro de Castro II y pueden pasar demasiadas cosas en este lapso. Incluso, creo que ya se inició una lucha intestina en la mafia por las cuotas de poder, porque no se trata de controlar un trozo citadino, sino de apropiarse de todo un país.

¿Y mientras, qué hacen los ciudadanos de a pie? ¿Qué planea hacer la sociedad para tratar de librarse verdaderamente de este sistema aberrante? Realmente, no veo ninguna fuerte reacción de parte de la ciudadanía. Parece que ahora la mayoría está más interesada en tener su pasaporte español, viajar, huir o escapar, según el caso; “resolver” la vida; pugilatear el día a día; “ir tirando”, mientras se espera por algún milagro; esperar pasivamente, como una vaca tonta, a que caigan las remesas de los familiares “de afuera”; ir a las concentraciones que se ordenen en la Plaza de la Revolución para “no señalarse”; y resistir el calor y la falta de esperanzas. Porque no nos engañemos: la disidencia interna es mínima y los resultados de su actuar, pacífico y ético, casi nulo: no se arranca de raíz una dictadura sólo con palabras y flores. Pero, hasta ahora, como diría la escritora Zoé Valdés, “esto es lo que trajo el barco”. Lo demás, viento triste que pasa.

23 comentarios:

Anónimo dijo...

Triste destino el nuestro.

Teresa Cruz

Gino Ginoris dijo...

Pobre de nosotros.

TURANDOT dijo...

Este post es especialmente lucido,Ondina. Es una triste verdad asi que ha preparar Los culitos y la Vaselina porque amenazan otros tantos años de pingazos con arena y el barco seguirá trayéndola.

Frida M dijo...

Excelente estimada Ondina, como siempre.

Zoé Valdés dijo...

No esperaba menos de tí, Ondina, brillante.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con Ondina, una vez más. Ni ha habido cambios radicales ni dentro de 5 años Cuba será libre. Y lo peor es que los cubanos no parecen estar interesados en terminar su pesadilla. ¡Qué pueblo tan suicida! "Triste destino el nuestro", como dice Teresa. Bueno, y debo confesar que me he reído mucho con el comentario de Turandot, fuerte, pero lúcido, como el excelente artículo de Ondina. Maestro Josevelio, usted tiene que estar muy orgulloso de las mujeres que escriben en este blog, que cada día está mejor. Gracias.

Enrique Aguirre

Anónimo dijo...

Lo de Ondina no tiene nombre. Siempre esta insatisfecha con los cambios en Cuba, total si ella no vive alli. Yo no se que le pasa pero cada vez la veo mas amargada y pesimista. Su amiga Turando que despues no se las de de gran dama por que su comentario es de chusma de la Habana Vieja. Se puede ser gusano pero no hay por que ser vulgar como ciertas escritoras europeas. Si terminamos siendo la Rusia del caribe no estariamos tan mal por que Rusia es una potencia aunque digan que no es una democracia. saludos al coro de chupa medias de Ondina.

Elpidio Valdes

José Soriano dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José Soriano dijo...

El comentario anterior se me borró por error y esas ardides de las pantallas táctiles. Escribí que dicho todo esto, la Sra. León se sumaba al oráculo de las Antillas pero como una pitonisa clara, clarísima, clarividente. Gracias nuevamente JosEvelio.

Roger Rivero dijo...

A mi ya se me secó la guía con el tema de Cuba. Pensando en alta voz, para mi esta claro que aquello no tiene remedio, ni creo que alguna vez lo tuvo. Por demás, bendecidos quienes salimos de aquella finca ciertamente porque los cubanos no van a revelarse contra el amo, y esa es la única manera no solo de lograr la libertad sino de recobrar el respeto propio y por la justicia. Estoy re-aprendiendo a no mirar atrás, es de lo mas saludable ante el pasado traumático que los exiliados e inmigrantes compartimos, y que nos conduce una y otra vez a hablar de lo mismo, sobre lo mismo, y solo para llegar a lo mismo. Justifico mi egoísmo porque estoy convencido que en los próximos 30 años Cuba no será libre como alguna vez lo fue, pues esa Cuba nunca la vivi. Si con el hambre y la represión que ha existido en los últimos 50 años el pueblo no ha protestado significativamente de la misma forma que han apoyado en la plaza cívica a los cerdos, entonces hay que dejar los borregos quietos, eso es lo que quieren, y resta convencer a la oposición de irse cuanto antes de ahí y en dado caso organizar en el exterior una milicia que rescate el país, pues para hacer otro partido político más entre los tantos que hay en el exilio, la verdad es que no vale la pena. Las florecitas, el diálogo, la exigencia de reformas, ni el tour de Yoani, nada de eso conducirá a la libertad plena, es puro show mediático, porque la libertad se gana, no se exige. Y si a todo eso le sumamos la cantidad de gusanos socialistas que hay en Europa, America y USA metidos en los gobiernos con la misión de hacer mas esclavos a las personas de los gobiernos, pues cada uno con su karma. Y me voy con mi anarquismo a otro lado. Cordiales saludos para todos y cada uno pero en especial para Ondina y nuestro querido Josevelio. Y mi respeto y admiración por quienes mantienen viva la importancia de la disidencia.

Anónimo dijo...

Si algun día el exilio dejara de hablar tanto de los Castro y dejara de enviar esas desmesuradas remesas a Cuba, aquello se hundiría en cuestión de meses. Pero no. Estamos renuentes a ignorar a los Castro y continuamos con nuestros absurdos conceptos de que a la tía Beba y la prima Lusita no les puede faltar nada (ni un televisor con pantalla plana). Y debemos ir a visitarlas para ayudarlas -de cuerpo presente- a mantenerse dentro de ese disparate llamado Cuba revolucionaria. Eso es lo que nos mueve y ellos (los Castro) lo saben. Se aventajan de nuestra idiotez, y en realidad, es nuestra idiotez lo que ayuda a mantener al mando a ese par de embusteros que siguen destruyendo a su propio pais. Si seguimos así, les otorgaremos, por obra y gracia de nuestra propia idiotez, muchos meses más en el poder. Asi y todo, pienso que el articulo de Ondina expone muchas verdades.

JosEvelio dijo...

"Y AHÍ ESTARÁ. Como dijo alguien, esa triste, infeliz y larga isla estará ahí después del último indio y después del último español y después del último africano y después del último americano y después del último de los cubanos, sobreviviendo a todos los naufragios y eternamente bañada por la corriente del golfo: bella y verde, imperecedera, eterna." Guillermo Cabrera Infante, Vista del amanecer en el trópico.

Anónimo dijo...

Ondina querida, no hay esperanza. Mira a tu alrededor Chavez desaparecido, el pueblo muerto de hambre y vitoreandolo; Correa, Ortega, Evo, y la sublime Kristinita, tan corrupta como todos ellos pero con el 60% del favor popular gracias a las coimas que puso de moda Lula
Sabes algo? a mi me parece que es culpa de los pueblos y cada uno tenemos lo que nos merecemos, ejemplo numero uno OBAMA
Gracias por tus mensajes...Manolo

Anónimo dijo...

Excelente artículo este otro de Ondina, lleno de afirmaciones brillantes, entre otras, esta de que "el castrismo no es una ideología, sino una mentalidad". Y esta mentalidad la llevamos donde quiera y seguimos siendo dictadores y matonescos y tratamos de imponer el totalitarismo hasta en la Casa Blanca. El castrismo lo parimos nosotros los cubanos, lo alimentamos con nuestra forma de ser y ahora, 54 años después de la catástrofe, no sabemos cómo matar al monstruo. ¡Qué verguenza y qué tristeza! Gracias a Ondina y a Josevelio por hacernos reflexionar sobre nuestra tragedia circense. Saludos a todos.

Margarita León

Anónimo dijo...

¡Bravo, Ondina! Y Manolo tiene mucha razón también cuando dice que los pueblos tienen lo que se merecen. Lo del castrismo sin Castros ya es un mal mayor en Cuba y fuera de ella, si no, miren a su alrededor y verán a miles de "exitosos" cubanos absolutamente castristas y felices.

Cristobal

Anónimo dijo...

En comparación, con Raul se está mejor que con Fidel, aunque se quiere tapar el sol con un dedo y hay muchos demasiado exigentes. Ahora por lo menos ya no hay que pedir permiso de salida y se puede entrar y salir. Con el sucesor de Raul Cuba estara mejor, es la dialectica. Y con un poco mas de comida, nadie s eacuerda de que hay lo que ustedes en este blog llaman dictadura. Esa es la realidad y todo lo demas son desvaríos mentales.

Anónimo dijo...

Que Rusia es una potencia? Pero quien dijo tan barbaridad?
Rusia hoy en dia es una exportadora de mafiosos por todo el mundo, en especial USA.
Pobre madame Ondina, si habla de Cuba es que esta amargada, si comenta de politica se la quien comer viva, si habla de arte quien quemarla en una hoguera. Los que critican tanto porque no se dedican a escribir algo interesante y les aseguro que Jose Evelio con lo bondadoso que es se las sube a su Blog.. Vamos criticones, atrevanse.

George Sand.

Anónimo dijo...

"Querido" comentarista anónimo: De los Castro no se puede dejar de hablar porque ellos y su sistema criminal llevan 54 años desgraciando a Cuba. No es que ya pasó, sino que es una realidad que golpea. Y sí, muy bonito eso de dejar de mandar remesas a Cuba, y que se mueran de hambre. ¿Usted tiene a su madre o a un hijo allá? Si es así y no les manda para comer o una medicina, usted NO tiene alma. No le voy a negar que a veces pienso que los cubanos somos idiotas, como usted dice, pero en todo caso somos unos idiotas con sentimiento y por eso ayudamos a los familiares. Cuidado que no se puede ser tan superficial, como usted, sin hacer daño. El articulo de Ondina es justo y excelente, como siempre. Gracias.

Fabrizio del Dongo

Anónimo dijo...

El comentarista anónimo que dice que con Raul estamos mejor que con Fidel es un idiota, hijo de la gran "Bretaña"... Los dos son asesinos y dictadores que estan convirtiendo a Cuba en la Rusia del Caribe, un estado de mafiosos, como bien ha explicado Ondina con su proverbial valentía y clarividencia.

Anónimo dijo...

¿Cuándo es que dicen ustedes que los cubanos van a hacer la próxima huelga general para presionar a la dictadura? Ya se han hecho tantas y tan buenas que creo que ahora sí los tumbamos....

Anónimo dijo...

Mafias hay en todos los paises pero la rusa, al igual que la cubana, son las mejores y mas asesinas porque cuentan con los mecanismos de un estado completo. En Estados Unidos hay también pero se les combate dentro del estado de derecho y la democracia. Pobre Cuba, sí es la Rusia del caribe, la perla de las antillas que ya se perdio. Gracias, Ondina, por ser tan clara.

P.P.G.

Simon-Jose dijo...

Mi muy querida Ondina,
Ante todo mi saludo cubanísimo.
Te voy a escribir un comentario que tal vez sea mas largo que tu magnífico y lúcido artículo...¿me disculpas?.
Primero, disculparme porque me he demorado en comentar, pero estaba lejos y me gusta escribir en mi computadora para que los agentes castristas me lean, porque ellos no tienen permiso para visitar este blog y leer tus magníficos artículos y a través de mi computadora, la cual ellos tienen controlada para que les envíe todo lo que yo escriba y tratar de adivinar lo que me traigo entre manos, pues les llega esta información a la cual, de otro modo, no tendrían acceso.
(Y yo tengo otras computadoras)

Al fin el ¿gobierno? venezolano admitió que Chávez se fue del aire y Lucifer le permitió la entrada a sus predios.
¿Coincidencia? Murió el mismo día que Stalin: 5 de marzo.
Pero, ojo, hay algo que debemos observar los cubanos: Lo admitieron unicamente porque varias decenas de estudiantes se habían declarado en huelga reclamando al gobierno información verificable sobre Chávez, y cada día se sumaban algunos estudiantes y aquello podía llegar a movilizar a toda la nación. Resumen: son débiles, lo saben y están aterrados.
Así sucede en Cuba aunque por la experiencia que tienen logran "escondernos la bola" y, lamentablemente, no nos damos cuenta.
Y así como escondieron durante semanas la muerte de Chávez preparando maniobras para conservar a Venezuela bajo su control, también en Cuba maniobran con el objetivo de conservar el poder.
Y Miguel Díaz-Canel Bermúdez es una astuta jugada en ese sentido.
En realidad Díaz-Canel no tendrá ningun poder. Será solo una imagen para consumo exterior. NO llegará siquiera a alcanzar la "digna condición de Monigote" que disfrutó durante años Osvaldo Dorticós.
Nada nuevo hay bajo el Sol, se dice desde aquel casi mitológico Egipto de los Faraones.
Castro ya tiene la experiencia del derrumbe de la Unión Soviética y está repitiendo los mismos pasos para debilitar la presión contra su régimen mientras maniobra para que le alcance el tiempo y llegar a la otra teta que tiene en sus proyectos para sobrevivir conservando el poder. En esto del manejo del tiempo Castro ha dejado chiquitos, con mucho, a los famosos relojeros suizos.
Durante los años noventa y primeros de este siglo, se daba por seguro que el castrismo no sobreviviría y muchas personalidades y funcionarios de gobiernos, así como analistas politicos de todo el mundo, estaban convencidos de los inevitables cambios en Cuba hacia la democracia y que CARLOS LAGE DAVILA sería el hombre de la transición.
Muchos, de todas partes, se entrevistaron con Lage. Y sabrá Dios que hablaron. Pero algo hay seguro: Lage siempre dijo lo que Castro le orientó que dijera y es seguro que siempre le dijo a Castro lo que le dijeon a él. De no haber sido así, después de haber sido destituido acusado de Traición a la Patria, estaría ahora jugando Ajedrez o Ping-Pong con Arnaldo Ochoa y Tony Laguardia.
Cuando ya el mundo daba por hecho un trabajo de "sembrar" bases para la Cuba democrática por sus conversaciones con Lage, Castro lo destituyó y nombró a otro en su lugar.
Ahora todos los paises interesados en cambios democráticos en Cuba, cuando pensaron que estaban llegando a la cima de la loma,se veían obligados a empezar de nuevo a subir la cuesta.
Castro había ganado un tiempo precioso para llegar al control de los recursos venezolanos.
Ahora sucede lo mismo, necesitan "otro Lage" para ganar el tiempo de llegar a la posibilidad de un nuevo congreso norteamericano con amplia mayoría demócrata(están trabajando en eso) que derogue las leyes que establecen el embargo y puedan los Castro chupar de una nueva teta llamada Turismo Americano y Préstamos de la gran banca internacional.
Díaz-Canel nunca llegará a ser "El Uno". Castro nunca se arriesgará.

Continua....

Simon-Jose dijo...

Continuación....

Un hombre parecido a Díaz-Canel, ambiguo, complaciente, servicial, Nikita Kruschev, sucedió a Stalin (de quien se cumple precisamente hoy el sesenta aniversario de su muerte)y, tan pronto pudo, denunció los crímenes de éste y arrestó y ejecutó a Lavrenti Beria que había sido el principal verdugo.
Castro sabe, lo sabe muy bien, que la población cubana quiere cambios. Que las Fuerzas Armadas quieren cambios, que los miembros del MIn-Int quieren cambios.
Aunque un mecanismo diabólico impide que se expresen, todos quieren cambios.
Y Castro sabe que, una vez que oficialmente ellos no sean los que manden, pueden pasar muchas cosas. Castro no olvida que, cuando Lázaro Cárdenas llegó a la presidencia de Mexico, hasta ese día existió el poder del "Máximo Líder" de la revolución mexicana, Plutarco Elías Calles, al cual se le puso un avión para que marchara al exilio mientras debía dar gracias porque se iba con vida.
Por demas, Díaz-Canel no tiene ascendencia sobre los militares ni sobre las facciones de poder que todos conocemos en la estructura de la tiranía. Y hay hombres con mucho poder histórico dentro de estas facciones y que han demostrado no tenerle miedo ni al mismo Lucifer, que entienden tener derecho al trono.
Por todo esto, mi modesta opinión es que Díaz-Canel simplemente es una jugada para ganar tiempo dando a la opinión pública internacional la posibilidad de que todos se vuelvan contra Estados Unidos y lo presionen para el levantamiento del embargo. Y si lo logran, solo nos quedará repetir las históricas palabras de Breno: ¡Vae Victis!
Y termino, por todo esto, totalmente de acuerdo contigo que no hay ni el más mínimo cambio en la estructura de poder que tiraniza a nuestra amada Cuba.

Besos a Ondina y a mis estimadas féminas comentaristas,
Un abrazo cubanísimo a todos,
Simón José Martí Bolívar.