martes, 8 de enero de 2013

Leal, hasta la muerte


Por Ondina León ©


No sé si algún día se podrá escribir la verdadera historia del castrismo y de sus figuras descollantes, que durante más de medio siglo de horror han conformado su saldo de destrucción y muerte. Sistema de patologías, andamiaje de familias mafiosas y capos, reino de caudillos, el imperialismo castrista se ha caracterizado por un inevitable secretismo esencial, por un control absoluto de la información y la cultura y por purgas intestinas debido a conflictos de intereses financieros, que han generado y generan ninguneos, linchamientos y defenestraciones, individuales y colectivas. Uno de los más recientes ajustes de cuentas entre los bandidos castristas, que con frecuencia hacen reajustes en sus esferas económicas, que no en la economía nacional, ha sido el de Eusebio Leal Spengler, conocido cacique de La Habana Vieja, llamado “el historiador de la ciudad”.

Francamente, no me sorprende su defenestración a manos de los nuevos talibanes castristas, que están llevando a cabo la transición hacia un castrismo sin los Castro, dentro del “raulismo” dizque ligero. Lo que sí me sorprende es la reacción de muchos y sobre todo de algunos intelectuales cubanos (¿emigrados o exiliados?), que han salido en su defensa y que, como justo acto de solidaridad con él, están haciendo circular en la red un documento titulado “Soy un hijo de mi tiempo”, y que califican como el testamento político de un cadáver social, que supuestamente merece ser resucitado, no sé bien para qué, al no ser para seguir haciendo daño.

El documento en cuestión son las palabras pronunciadas por Leal, el 21 de noviembre pasado, frente al Palacio de los Capitanes Generales, de La Habana Vieja, en lo que se ha calificado como un “acto de desagravio” por el proceso que los nuevos mafiosos castristas han iniciado contra su próspero imperio de negocios, Habaguanex, el mismo que le ha permitido llegar a ser uno de los hombres más ricos de Cuba, según prestigiosas publicaciones financieras estadounidenses.

Aunque la “directora” de Habaguanex era la señora Mersi Weiss —conocida como “Doña Bárbara” por su despotismo desmedido y también ahora defenestrada y en “Plan Pijama” —, esta empresa y otra, Puerto Carenas, están bajo la bota del cacique Leal, quien en última instancia es el máximo responsable de todas las operaciones y de la pulcritud moral, si cabe alguna en un sistema de mafias, de estas compañías castristas.

En “Soy un hijo de mi tiempo”, Leal, con su habitual tono sacerdotal y sensiblero, solemne y grandilocuente, impostado y manipulador, está de cuerpo entero al recorrer su historia personal, que podría sintetizarse en su propias palabras: “Más que comunista, fui fidelista, y lo soy. Estoy como confesándome ante la historia”. Claro, esto no es una confesión porque desde siempre todos hemos sabido que Leal ha sido y es un lame botas del emperador Castro I y, por extensión, para poder seguir manteniendo todos sus privilegios, del sucesor, Castro II.

Sus palabras son realmente patéticas y, en muchos sentidos, escandalosas, como cuando cuenta cómo usaba a los presos en sus obras arqueológicas y de reconstrucción de edificios, es decir, en la creación de su escenografía para turistas extranjeros. Dice que por esta razón se viste siempre de gris, porque ese era el color de los uniformes de los reos, amén del de los trabajadores agrícolas en una época, y él es un “trabajador”...

Momento cumbre de su “testamento” y de su egolatría es cuando cuenta lo que le dijo a Fidel Castro en un congreso del Partido Comunista en el que fue electo miembro de su selecto Comité Central. Leal le dijo al tirano: “Sabía que yo llegaría a Obispo por la Iglesia o por el Partido”. Bueno, pues hasta ahora ha sido, entonces, un obispo castrista ejecutando los designios de una dictadura y buscándole dinero para sostenerse en el poder: ha sido un verdugo de su propio pueblo.

¿Y su obra? Creo que habría que esperar un tiempo para distanciarnos y evaluar su legado de preservación de La Habana Vieja; tenemos que determinar en un futuro cuánto logro salvar y cuánto se perdió y se está perdiendo por su culpa, porque en su feudo, que ha sembrado de hoteles, hostales, restaurantes y tiendas para turistas sólo con dólares, se siguen derrumbando edificios históricos y miles de personas continúan viviendo en condiciones infrahumanas, hacinadas, mientras los capos de capi siguen disfrutando de las bendiciones que les generan la corrupción, el tráfico de influencias y el robo del patrimonio nacional y de los donativos, en euros o dólares, de la UNESCO y de Europa. Y todo con su complicidad, de espaldas a los clamores de tantos, que sólo quieren un techo seguro para sus familias, y agua limpia, luz y dignidad.

No sé por qué Leal se sorprende de que él haya sido “traicionado” y se cuestiona si realmente Dios está en todas partes, ahora que está cayendo en desgracia. Dice que quiso construir un Paraíso para todos y que en cierta medida construyó un Infierno para él. ¿Acaso no sabía a qué monstruo estaba alimentando? Él, tan culto, tan autodidacta, tan infalible, ¿no sabía que la llamada “revolución” siempre devora a sus propios hijos? Le llegó el turno de ser devorado, aunque con bastante retraso, luego de más de 40 años ejerciendo su oficio de amanuense del rey, entre otros de muy dudosa reputación, aunque no llegó a ser cura.

¿Cuál será su destino ahora que, ya anciano, está siendo barrido por las nuevas y tenebrosas fuerzas del castrismo joven? No sé, pero creo que le espera una grisura silenciosa, que no tendrá que ver con su vestimenta de actor de la historia de una isla posesa. En todo caso, no siento pena por su final, porque como él mismo afirmó, es un hijo de… “su tiempo”.



18 comentarios:

Zoé Valdés dijo...

Tanto que decir... Amén

Anónimo dijo...

¿Su obra? Si, habrá que analizarla posteriormente...Simplemente un cómplice muy activo de la dictadura.



Teresa Cruz

Frida M dijo...

Otro más para el basurero de la historia.
Gracias Ondina León.
Abrazo JosEvelio.

Reinerio Ramirez Pereira dijo...

Truco y tramoya ; su hijo maneja un negocio de antigüedades en Barcelona( bien tejido por José María Fernández Rico ) , confirmación :Javier Leal - Diagonal 375 Bajos, 08008, Barcelona: Teléfono:93 3684200 Fax: 93 4158520. Su agencia de viajes a Cuba http://www.onlinetours.es/ o reservasonline@onlinetours.net.

TURANDOT dijo...

.....amanuense del rey". Ondina, no podias ser mas precisa. El que baja la cabeza, tarde o temprano, la pierde. Y no es un proverbio chino, es mio.
Gracias a los dos.

Anónimo dijo...

Ondina, como siempre, justa y lúcida a la hora de denunciar a los esbirros castristas y las injusticias. Sólo que esta vez pecó de decente y moderada porque Leal merece calificativos más fuertes. El es un ser detestable sobre todo porque se pinta de bueno y espiritual cuando en realidad es un diablo que seducía jovencitas y abusaba de los empleados. Hay muchos que lo saben bien. Y un ladrón que acabó con el patrimonio nacional. Gracias a todos.

Enrique Aguirre

Anónimo dijo...

Los intelectuales cubanos que defienden a Eusebio Leal o no supieron de sus fechorías o colaboraron con él en cometerlas, codo con codo. Creo más en la segunda opción. Como dice Zoe, hay tanto que decir de él y todo malo, diría yo. Y ya ven, hasta tiene un hijo bien colocado fuera de Cuba en negocios capitalistas, como dice Reinerio. Es una verguenza nacional. Algun dia tal vez se sepa de todas sus andanzas y habrá que condenarlo ante nuevas leyes justas en un pais libre. Ojalá que sea pronto. Ondina, gracias por su artículo. Josevelio, mis respetos.
Margarita León

Anónimo dijo...

Excelente articulo, muy bien redactado -como siempre, desde luego- y muy afilado, con el filo que se merece una tirania que lucha por mantener una imagen de conservacion de un patrimonio que ha sido pisoteado y envilecido hasta limites mas alla de la razon humana.....

Ivan Canas

Manuel dijo...

Eso es nada. Esperemos la nueva ola de negociantes a partir del dia 14.

Anónimo dijo...

A Ondina le tiene que dar verguensa hablar asi de una gloria de Cuba. Ahora esta haciendo leña del arbol caido. Los delicuentes son los que quieren tumbar a Leal que tanto ha trabajado. Su obra, Teresa es incuestionable por que el ha salvado a la Habana. La lucha contra la corrupcion es una buena gestion de Raul y el gobierno, aunque no le guste a muchos de allá y de aqui. Gracias.

Elpidio Valdes

Anónimo dijo...

Vaya, y alguno se quedó sin su palmiche.....Ondina, Excelente artículo.

Anónimo dijo...

A cada Santo le llega su...

Capullito de Aleli.

Anónimo dijo...

Por supuesto arbol que cae o que lo derrumban no sirve para otra cosa que hacer de el leña. Y de salvar a La Habana no me vengas con ese cuento que despues de 32 años regrese y esta toda hecha mierda. Dos o tres cuadras arregladas las fachadas para los turistas y por ejemplo el parque del Cristo y sus alrededores cayendose a pedazos.
Ahora le toco como dicen los españoles a tomar por el C..O.
Gracias Ondina por decir las verdades gustele a quien le guste y pesale a quien le pese.

George Sand.

JosEvelio dijo...

¿Gloria de Cuba Eusebio Leal?.....yo diría usurero y cobarde!!

Anónimo dijo...

Tanto la señora Ondina como el Maestro Josevelio (al igual que Teresa, Frida y Turandot) han sido muy decentes a la hora de juzgar a Eusebio Leal, porque él se merece calificativos más fuertes, incluso ahora que ha sido barrido por los nuevos mafiosos, como dice Ondina. Leal es lo peor de lo peor, una rata, que se hace pasar por santico. Es un asco de persona y cuando se evalue su "legado", igual será el de un bandido y cobarde que hizo mucho daño. Excelente artículo y buenos comentarios, excepto el de esa o ese que se hace llamar Elpidio Valdes y que es tronco de hijo de... "su tiempo". Gracias.

Cristobal

Anónimo dijo...

Estoy muy de acuerdo con el artículo de Ondina León. Eusebio Leal pasará a la historia como un bandido castrista que se enriqueció a expensas del patrimonio nacional y que hizo más daño que bien en su supuesta labor de rescate de nuestra Habana Vieja. Habría que juzgarlo por ladrón y fidelista.

Roberto Uría

Anónimo dijo...

Por lo que se ve, en este blog se incita a la violencia contra las personas, se pide sangre... Luego no se den golpes de pecho diciendo que son disidentes "pacíficos"...

Anónimo dijo...

En este blog NO se incita a la violencia, sino que se denuncia la violencia de la dictadura castrista que ya cumplio 54 años. Cuando se dicen las verdades, los cómplices de la tiranía se escandalizan. Seguro que son los mismos "exiliados" festivos que van a Cuba a practicar turismo sexual, a disfrutar Varadero, como si nada estuviera pasando. Mientras, el rauliosmo sigue reprimiendo a las Damas de Blanco y encarcelando a disidentes, que sólo quieren cambiar la realidad y que haya libertad. Eusebio Leal, como buen fidelista que se confiesa, es un esbirro más y un delincuente de guante blanco. Gracias a Josevelio y a Ondina por representar lo mejor de Cuba.

Mara Villa del Valle