jueves, 15 de noviembre de 2012

Otra vuelta a la ceiba.


Por Ondina León ©


Como el lenguaje es la casa del ser, así somos el espacio de nuestra adolescencia y juventud. Las ciudades y pueblos, donde transcurren estos años en los que comenzamos a despertar a la vida, nos marcan indeleblemente, para siempre. Yo soy La Habana: más aun, La Habana Vieja. Y tantísimos lustros de exilio no han logrado que yo corte el cordón umbilical con la ciudad que me vio nacer y que, un día, para mi bien, me abortó.

Nunca más he vuelto a ella y sé, perfectamente, que los últimos años que pasé allí los desviví como una extranjera, condenada por algún pecado mortal, sufriendo una ajenidad creciente, desafiando a las furias de la vulgaridad y el absurdo, resistiendo una dictadura feroz y rancia. De aquel entonces tengo cicatrices.

Sin embargo, si bien no extraño la pesadilla castrista, siento cierta nostalgia amorosa por aquella que fue, alguna vez, mi ciudad: mi patria. Tal vez, el tremendo hecho de que mi familia más cercana es rehén de la vida en esa ciudad todavía, me hace ser más compasiva a la hora de reprocharle su desamor para conmigo. Y trato de que La Habana no se me desvanezca más de lo que ya lo ha hecho, a medida que sacio mi hambre de mundo y descubro otras patrias hospitalarias en Miami, en San Francisco, en Madrid o en Santiago de Compostela. La nostalgia me sirve para parapetar un entramado de recuerdos, que prefiero luminosos, para no emponzoñarme con lo que pudo haber sido y no fue y que ya no será. Porque yo pudiera haber seguido viviendo en mi país, si este no hubiera seguido suicidándose, como lo ha venido haciendo por los últimos oscuros 54 años.

Los 15 de noviembre, en vísperas de la fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana, se solía asistir al Templete, donde dicen que se ofició la primera misa y se estableció el cabildo, y todos le dábamos al menos una vuelta a la señorial ceiba, que abrazaba al sitio. Algunos también dejaban ofrendas de centavos y otros, lo mismo una manita de plátanos con una tira roja que un tabaco entizado con una tela azul. El ser humano necesita tanto de los rituales como de la realidad. Así se celebraba la fundación de la que fue llamada alguna vez “La Llave del Golfo”, la capital de “La Perla de las Antillas”…

Pero hoy, 493 años después de fundada, los habaneros deberíamos conmemorar, no celebrar el hecho. Porque el panorama de La Habana no puede ser más patético y desesperanzador. ¿Qué se puede esperar de una ciudad donde la mayoría de sus habitantes quiere huir? El mismo salitre que nos acariciaba los labios cuando andábamos por el Malecón, bajo el sol o las estrellas, romanceando, es ahora una escupida en el rostro del que sueña con otros horizontes y el mar, siempre el mar —“la maldita circunstancia del agua por todas partes”, diría Virgilio Piñera—, se le atraviesa como un muro de Berlín infranqueable. La Habana ya no es La Habana, al menos no ha vuelto a ser la de Lezama Lima, la de Cabrera Infante o incluso la de Zoé Valdés, que también es La Habana Vieja. Ya ni maestros van quedando para educar o al menos instruir a los inocentes, que son lanzados al mundo, en medio de este páramo.

La Habana es el mejor espejo del arte de hacer ruinas del castrismo: es la prueba irrefutable de su fracaso total. La que otrora fue gran ciudad grande, ahora es un horrible estercolero lleno de jineteras, pingueros, chulos de baja estofa, trasvestis grotescos, policías orientales y manadas de turistas sexuales de mil latitudes, en una escenario de ruinas y derrumbes, con algunas salpicaduras de escenografías montadas para incautos.

La ciudad es la antesala del prostíbulo del mundo en que el castrismo y la vocación suicida de todo un pueblo han convertido al país. No nos doremos la píldora: lo que antes fue sensualidad esplendente y gratuita, en una isla tropical, ahora es interés burdo o lucha por la subsistencia a través del sexo. Lo que ayer fue un cuerpo, reino de libertad, hoy es esclavitud a la lascivia ajena en pos de unos centavos. Y así uno no se ama mucho a sí mismo ni ama a su ciudad ni hace patria.

Me duele La Habana aun en la distancia. Me duelen sus apagones, su violencia estructurada y cotidiana, sus carencias de agua y alimentos terrestres, su desidia, sus vulgaridades, su falta de esperanza y sus tristezas camufladas, absurdamente, en juegos de dominó a deshoras o en esas venas de alcohol con algunos vestigios de sangre hambrienta. La Habana se estremece, día a día, al paso huracanado de sus dos millones de cadáveres, sedientos de otra realidad. Y yo la contemplo en la distancia con estupor y alivio: ella me abortó y yo nací a la luz real, no a su sol carnívoro y negro.

No sé si algún día vuelva a verme cara a cara con La Habana. Tal vez sí, aunque sé que ya yo no soy ella ni ella será nunca como yo la soñaría. Mientras, apalencada en otro horizonte, conmemoro su fundación, le doy otra vuelta a la ceiba que crezco en mi interior y pongo un disco de Barbarito Diez…



25 comentarios:

Anónimo dijo...

Que delicia es leer a Ondina; que alegria ver como maneja el idioma, correctamente pero ademas con un criollismo que solo un cubano puede hacerlo. No sabe Josevelio como le agradezco la oportunidad de compartirla y disfrutarla y aunque a veces mi amargura de 45 anos de exilio me haga no estar de acuerdo con sus esperanzas, le doy gracias por hacerme sonar un poco, aunque el despertar sea tan amargo..Manolo

JosEvelio dijo...

-Madame Ondina y tu Manolo son cubanos muy especiales...gracias!!

Zoé Valdés dijo...

Gracias, tú yo la desandamos bastate, pero ya al final qué dolor daba.

Gino Ginoris dijo...

Duele La Habana como duele Cuba entera.

Cuanta fuerza en la palabra de una mujer a la que admiro y respeto tanto, cuanto silencio nos dejas al leerte, cuanta angustia se libera de un tirón, Ondina, Ondina, pones tanta luz sobre esta tierra lejana de la tierra, tanta…
Abrazo.

Roger dijo...

Magnifico trabajo Ondina, siempre es un gusto leerte. Creo que ya nunca entenderé qué hicimos tan mal los cubanos para merecer una dictadura tan larga y dolorosa, a veces pienso que lo mas sano espiritualmente es desligarse totalmente de las raices y vivir sin esa nostalgia interior, pero creo que eso es una utopía considerando mi caracter, gracias por mantener viva esa luz, un beso con mucho cariño.

Anónimo dijo...

¡¡Genial!! Ondina, una vez más, ha derrochado talento, sabiduría, sentido de la justicia, creatividad y un doloroso amor por Cuba. No voy a negar que al terminar de leer su artículo sobre La Habana me he quedado triste, pero es por el peso de las verdades. ¡Qué pluma tan poderosa tiene esta señora! Gracias Josevelio por regalarnos constantemente a Ondina. Saludos a todos los comentaristas fieles.

Margarita León

Anónimo dijo...

Cuando Ondina se pone dramática, pesimista y amargada no hay quien le gane. Según ella, todo es negro en La Habana. ¿Cómo lo sabe si lleva tanto tiempo fuera? Debería ir a ver si cambia de opinión. Ondina es una gran escritora, pero acaba con la gente que la lee con tanto resentimiento. ¡Afloja!

Anónimo dijo...

Ondina siempre me deslumbra. No hay uno solo de sus escritos que no me parezca una bendición de belleza, incluso cuando no coincido totalmente con ella en sus criterios. Este de La Habana es único. Como dice Gino, otro poeta fiel que siempre complementa a Ondina, "duele La Habana como duele Cuba". Pero claro, cuando Ondina dice sus verdades, otro se molesta y la llama "amargada". Ese (o esa) o es muy bruto o muy oportunista. O hace turismo sexual en la isla. Y de esos hay miles. ¡Qué pena! Gracias, Josevelio, por este espacio de culto al idioma español y de amor a Cuba.

Mara Villa del Valle

Simon-Jose dijo...

Mi muy querida Ondina;
Hace algún tiempo señalé lo dificil que se me hace escribir un comentario sobre tus magníficos artículos.
Y hoy más que nunca. Solo se me ocurrió repetir estas palabras, buscar un disco específico de Barbarito Diez: "Y tu, ¿qué has hecho?" de Eusebio Delfín... y mientras lo escucho pienso que ese árbol es la Ceiba y que fue ella quien grabó su nombre en nosotros, que lo guardamos y lo guardaremos por siempre.
La Habana es Cuba y Cuba nos duele.
Y duele adentro bien hondo.
Y duele mucho.
A todos un abrazo cubanísimo lleno de nostalgia y amor por Cuba.
Para ti, mi querida Ondina, un abrazo y un beso del tamaño de una casa de tabaco.
Simón José Martí Bolívar.

Simon-Jose dijo...

Roger:
"Creo que ya nunca entenderé qué hicimos tan mal los cubanos para merecer una dictadura tan larga y dolorosa".....
Todas las preguntas que te hagas en ese sentido, puedes estar seguro que yo tengo las respuestas que te dejarán satisfecho.
Es tema para más de un artículo y solo te diré algo al respecto.
Se que alguna vez leiste el artículo que publiqué en el blog de Esperanza "En Cuba no hay miedos ni malos cubanos".
Allí hay algunas de las respuestas.
Otra es que todos aspiramos a que se haga algo por Cuba, algunos entendemos que debemos hacer algo y nadie nos da posibilidad de compartir ideas y criterios porque cuando decimos "luchar por Cuba" enseguida se nos apartan porque todos entienden que la lucha tiene que ser de bombas, cañones y guerra.
Concepto totalmente equivocado porque nuestro fracaso estriba precisamente en que se ha luchado contra Castro del mismo modo que se luchó contra Batista y nos enfrentamos a un régimen de caracteristicas totalmente diferentes y experto en aquel tipo de lucha, por lo cual se debe desarrollar otro método de lucha.
Otro, y muy importante, es "la marcha atrás" que todos tenemos puesta, dado que individualmente no se nos ha ocurrido la idea de como ganar la batalla, pues entendemos que nadie puede tener esa idea y no aceptamos que alguien nos diga "aquello se puede resolver". NO. QUE VA. OLVIDA ESO.
Y en Cuba hay un pueblo muriendo y desesperado porque alguien haga algo y los guie por el camino de la solución.
Esto se une a un concepto generalizado en nuestras opiniones personales. El pan nuestro de cada día es ver comentarios, por todas partes, criticando a los cubanos de la isla porque no protestan o no se rebelan. Y los criticamos porque no protestan y no tenemos en cuenta que en los países donde hay democracia y libertades solo se interesa por la política un tres o cuatro por ciento de los adultos.
Y queremos que en Cuba el 100% de los cubanos se interese en política. Y no es así. Aquel que le gusta el dominó, solo piensa en tener un dominó de nácar. Y al que le gusta la cerveza hay que darle cerveza y al que le gusta la pelota solo piensa en bates y carreras.
Pero además, algunas veces inconscientemente, subestimamos la inteligencia de nuestros cubanos.
Hace algún tiempo se tocó el tema de Cuba y recuerdo un comentario tuyo donde señalabas que habías estado allá en Enero de 2010 y que a los cubanos de allá no les interesan los temas que tratamos, que solo les interesa el tema de la comida, buscarla día a día para comer lo que encuentren.
Y eso es cierto. Y los que tenemos mas nivel de comprensión sabemos que esa miseria-hambruna es intencional por parte del gobierno para tener a la gente buscando comida y no pensar en otras cosas.
Pero además, PUEDES ESTAR SEGURO QUE NO EXISTE EN CUBA UN SOLO CUBANO QUE NO ESTE CONSCIENTE QUE LA ESCASEZ DE ALIMENTOS QUE HAY EN TODO EL PAIS DESDE HACE VARIAS DECADAS ES CULPA DE CASTRO, aunque publicamente digan que es del "bloqueo" o se queden callados.
Y para no extenderme demasiado,
expondré algo de mucha importancia:
Hay personalidades, de todo tipo, con un gran poder de convocatoria, pero que no tienen ni la más remota idea de como llevar al pueblo cubano a luchar por sus derechos, y cuando alguien trata de contactar con ellos para esa elemental ayuda, al saber que el interesado no tiene "pedigree", se desentienden y no hay más respuestas.
Y las neuronas nunca vinieron dosificadas dependiendo del "pedigree".
Y hay muchos cubanos con muchas ideas, pero no tienen como vencer la estructura imperante a menos que sea por medio de la gente con poder de convocatoria.
Tal vez algún día no lejano ampliemos este tema.
Un abrazo cubanísimo;
Simón José Martí Bolívar.

Anónimo dijo...

Josevelio, Manolo, la Señora Zoé Valdés, el poeta Gino, Roger, Margarita, Mara Villa y, en especial el gran Simón José, lo han dicho todo y muy bien sobre Ondina, sus textos y este dedicado a La Habana en el aniversario de su fundación. Lo de "amargada" no merece comentario, pero aun así, todos tenemos derecho a la amargura por nuestra tragedia, que NO es de risas. "Otra vuelta a la ceiba" debería difundirse por toda la isla, eso creo. Yo también he puesto un disco de Barbarito Diez y me he sentado a recordar. Josevelio, usted es una excepción en la blogósfera cubana. Gracias a todos.

Enrique Aguirre

Anónimo dijo...

Ondina sabe como está La Habana porque la mayoría sigue tratando de escapar para cualquier otra ciudad del mundo, cualquier otro lugar del mundo.

La Habana no habla, grita en los correos que se reciben, en las llamadas telefónicas, en los recién llegados, en los que van y vienen. La Habana, como Cuba, un sueño interrumpido por esta pesadilla esperpéntica que ha destrozado nuestros días.

Teresa Cruz

Anónimo dijo...

¿Cuanto paga Ondina para que la genta hable bien de ella? Si paga bien, me apunto. De contra que no se entiende lo que dice, toca temas que a nadie le interesa. Yo no diría que es amargada, sino aburrida. Pero aquí tiene a su "público" que deben ser todos una pila de viejos como ella, aplaudiendo sus boberías. A ver si se atreben a publicarme esto.
Elpidio Valdés

Anónimo dijo...

Simón José, las dictaduras nunca se han combatido con medios pacíficos, porque estos solo las hacen fortalecerse y durar más. Lo de Ganhdi en la India fue distinto porque fue resistencia pasiva muy activa, que movilizó a las masas. Pero en Cuba ni una huelga general se ha intentado hacer. No se combate una tiranía con flores ni carticas. Habría que oponer a la violencia castrista la violencia popular. Sí, cura de caballo, pero no habrían pasado tantos y tantos años. Ahora, ni los americanos ni el medico chino nos salva ya. No fuimos valientes y nadie apoyó a nadie, por lo que muchos terminamos presos y luego en el exilio, donde estamos envejeciendo sin hacer nada de nada.

Cristobal

Esperanza E. Serrano dijo...

Ondina, te sigo leyendo y admirando por tu gran talento pero sobre todo por la grandeza de tu alma.Tres joyas nos has regalado en estos últimos días:"Otra vuelta a la ceiba","Yo, la mejor del mundo" y "Como una nota de arpa". Tres joyas literarias que nos han servido para olvidarnos de la realidad inmediata que vivimos en este gran país que parece se va a pique con tantos escándalos politiqueros.
Si hubiera leido antes este post tal vez no hubiera escrito lo que publiqué hoy en mi blog de anhelos y esperanzas: Marihuana.
Le pondré un enlace a este post.
Tus sabias palabras me han provocado la catarsis que tanto necesitaba para liberar angustias y nostalgias.Que Dios te bendiga siempre y te de larga vida para seguir escribiendo lo que tanto deseamos y necesiatmos leer.
JosEvelio, gracias, una vez más y siempre,por tu blog.
A todos los comentaristas mis saludos y mis agradecimientos por sus maravillosos aportes a este tema.
Un abrazo desde Brandon, Fl
Espe

Anónimo dijo...

El que debe pagar es Ud. Sr. Valdes para pasar algun curso de literatura Hispanica en el Miami Dade College para que llegue a apreciar lo que es escribir magistralmente como lo hace Madame Ondina. Si la encuentra amargada y aburrida vaya directamente al Youtube y busque el bailecito del caballo para que la pase bien y se divierta.

George Sand.




Anónimo dijo...

Ay, Elpidio se te ve el color represor. ¿Los viejos no pueden opinar? Si te oyera Máximo Gómez que hizo, ya mayor, lo que no han hecho muchos, de cualquier edad.

Lo que no hizo ni de viejo ni de joven fue escribir sin firmar su nombre.

Ay, me acordé del dictador, el anciano máximo, si te ve escribir eso te castiga.


Teresa Cruz

Simon-Jose dijo...

Anónimo 11:24,

Te veo de nuevo por aquí y comprendo que no hiciste el tratamiento médico que te receté con tan buena voluntad.
Tu debes ser bastante joven para estar defendiendo lo indefendible, aunque no demasiado joven, pues ya sabes destilar veneno.
Verás, el ladrón piensa que todo el mundo es ladrón.
Y los comunistas, como ellos son incapaces de hacer algo por verdadero amor patrio, piensan que todos son como ellos, que hay que pagarles para que luchen.
Nosotros no somos como los comunistas. Averigua bien esto que te diré:
Como en los paises totalitarios hoy se dice una cosa y mañana otra, todos los funcionarios guardan las ordenes y comprobantes de cuanta operación se realice para "cuidarse las nalgas", porque nadie sabe que pasará mañana, pues debes saber que cuando se abrieron los archivos de la KGB, en Rusia al desaparecer la Unión Soviética, allí se encontraron los comprobantes de los cheques cobrados por FIDEL CASTRO RUZ como agente internacional del PCUS desde cuarenta años antes. Seis mil y ocho mil dólares mensuales por sus servicios a la Unión Soviética. Putín (buen hijo de su apellido) volvió a cerrar esos archivos, pero muchos periodistas los vieron y lo hicieron público. Todo el mundo los conoció.
Nosotros no cobramos un céntimo por amar a Cuba y luchar por ella del modo que podamos. Nos sentimos pagados simplemente con la satisfacción del deber patrio cumplido.
Ahora bien, como sigues defendiendo "aquello", pues te reto a ganar la batalla para ti o perderla de una vez.
Te propongo un duelo inédito:
Dos mesas en un restaurante.
Una para ti y otra para mi.
La tuya con muchos platos de moringa en todas las formas posibles.
La mia con bisteks, churrascos, manjares, filetes, etc., etc.,
Tu comes primero en tu mesa hasta que no puedas más.
Después, cuando estés bien lleno "que no te quepa un alpiste" te sientas a verme comer a mi.
Yo comeré hasta que no pueda mas y el que coma más (peso en libras) gana y el que pierda le reconoce al otro que tiene la razón.
No se puede hablar. Solo podrás pensar mirando hacia mi mesa: "Hay que ver en verdad lo que es el comunismo, que yo esté mirando todos esos manjares y me tenga que comer esa yerba de mieer..".
Me juego veinte al canelo que ese mismo día, hablando en términos religiosos, te conviertes a nuestra fe.

Simón José Martí Bolívar.

Simon-Jose dijo...

Cristóbal;
He releído mi comentario y no encuentro donde mencioné esos "medios pacificos".
Lo que si mencioné es que se debe desarrollar otro método de lucha.
Detalles a tener en cuenta:
1)
Allá por 1993 o 94, Raul Castro dijo: "el que quiera "ésto" que nos lo quite a tiros como lo cojimos nosotros...."
2)
Gandhi triunfó en su lucha pacífica porque ésta se desarrolló contra el Imperio Británico. Y los intereses británicos eran el crecimiento y rendimiento económico y no el exterminio de la población convirtiendolos en zombies. La esencia del Imperio Británico tiene mucho de bueno. Solo debemos analizar la estabilidad de los países americanos que fueron colonias inglesas y observar que algunos de ellos son de población mayoritariamente negra y por lo general tienen un nivel de vida mas que aceptable.
3)
Otro que luchó de modo pacífico fue Lech Walesa en Polonia. Y si Gorvachov no hubiese retirado las tropas soviéticas y quitado el apoyo al partico comunista polaco, todavía estuviese Jaruzelsky de presidente.
3)
El otro paladín de la lucha pacífica fue Sajárov.
Y Sajárov no pudo cambiar ni siquiera los muebles de su casa.

Ahora bien, su comentario me lleva a situarlo entre aquellos que no saben como solucionar la problemática cubana y, por lo tanto, no creen que haya alguien que pueda o se atreva a hacerlo. Y simplemente no lo sabe porque no se ha puesto a pensar en ello, pues si piensa....encuentra.
Más de una vez he citado las palabras del Apóstol:
"Quien pretenda lanzar a un pueblo a la lucha por sus libertades debe proponer la solución de todos los problemas que tiene ese pueblo o, al menos, la solución de la mayoría de esos problemas".
Lo que quiere decir que, repito, si usted se pone a pensar en los problemas de los cubanos y, con verdadero amor a la Patria y a su pueblo, piensa en como solucionarlos, seguro que encuentra.
Hace casi dos años me vi obligado a responder a alguien que llegó aqui creyendo "que la rana brinca porque tiene muelles".
Le dije así:
"Fui preso político, pero no tengo relevancia nacional ni reconocimiento internacional porque nunca fui un disidente, ni tan siquiera un opositor pacífico. Soy un simple contrarrevolucionario que estuvo preso por tratar de poner en práctica un proyecto de amplia aceptación popular que motivara a todos los sectores de la población a vincularse a un movimiento de reclamación de derechos que diera al traste con la tiranía mas aberrante que ha conocido América".
Por demás, Cuba si tiene arreglo y tiene futuro.
Y no tiene que ser el médico chino.
Podemos y debemos ser nosotros.
Y Cuba siempre se merecerá nuestro sacrificio y nuestro esfuerzo.
Cuba siempre valdrá la pena.
En ocasión de la visita del Papa a Cuba publiqué un llamado instando a los cubanos a aprovechar esa coyuntura para manifestar reclamando derechos, pues en presencia del Papa y muchas delegaciones extranjeras el mecanismo represivo castrista estaría muy limitado. Fue el único llamado argumentado que se hizo hacia Cuba. Lo publiqué en el blog de Esperanza el dia 19 de Febrero y lo situé en los comentarios de otra docena (o más) de blogs cubanos. Ciertamente hubo comentarios en otros sitios acerca de posibles manifestaciones en Cuba durate la visita del Papa, pero llamado argumentado, ese fue el único.
Puede ir al blog de Esperanza,
www.anhelos-y-esperanzas.com,
y allí buscar, en el mes de febrero de este año, el artículo titulado "Un paso de avance en el camino de la libertad de Cuba".
Léalo y deténgase a pensar y verá que SI ES POSIBLE.
Todavía, a esta altura del año, alguna que otra vez he recibido palabras de reconocimiento por ese artículo.
Para finalizar, ruego a JosEvelio disculpas por estos extensos comentarios no muy ajenos al artículo original de Ondina.
Un abrazo cubanísimo;
Simón José Martí Bolívar.

Anónimo dijo...

Esto sí que es un escenario de polémica limpio y elevado. Ondina tiene la capacidad de hacer pensar y motivar y Josevelio es el moderador perfecto. Gracias.
Fabrizio del Dongo

Anónimo dijo...

Gracias a todos y a cada uno de los comentaristas, incluso a los que me cuelgan calificativos nada estimulantes, porque de ellos me nutro y con ellos hacemos este blog. En especial quiero darle las gracias a Simón José Martí Bolívar por sus extensos y enjundiosos comentarios que enriquecen todos los temas que abordo. Gracias, Simón José, por su tiempo y su sentido de la justicia. Dios quiera que podamos juntos seguir compartiendo asuntos de nuestra Cuba y del mundo, lo que es compartir nuestras vidas. Saludos a todos.

Ondina León

Simon-Jose dijo...

Mi muy querida Ondina;
De todo corazón mi agradecimiento por tus palabras que me llenan de sano orgullo.
Son estos detalles, esas palabras venidas de alguien como tu, las que compensan el estar pensando 24/7 en nuestra sufrida Cuba.
Una vez dije: "Se que soy un soñador que persigue el punto donde nace el arcoiris, pero algún dia, con la ayuda de Dios y de muchos cubanos esencialmente buenos que quieren ver libre a su Patria, llegaré a ese punto".
Hasta que llegue ese día, seguiremos dando la batalla juntos.
Un abrazo patriótico y cubanísimo,
Simón José.

Anónimo dijo...

Ondina, usted es una dama que hasta le da las gracias a los que la ofenden inmerecidamente. Su elegancia, incluso cuando se indigna, es un ejemplo para todos. Siga escribiendo como lo hace, con libertad, con belleza y sabiduría, y olvide a los que la agreden, que somos muchos los que la queremos.

Enrique Aguirre

TURANDOT dijo...

Ondina, yo tambien di alguna vez la vuelta a la ceiba, y casi siempre mi deseo era el mismo, largarme de alli. Y tambien como tu, busque un disco pero en vez de la voz de melcocha de Barbarito Diez me fui con la Celeste Mendoza con aquello de: -No te voy a querer, no te voy a querer, para que sufras.....y despues salte para: "Consuelate como yo .......y con la voz desafiante de la Reina del guaguanco y la maestria mas que sinfonica de "Los Papines" se me olvido la ceiba. Gracias por el post, conmovedor, como tu.

JosEvelio dijo...

AY TURANDOT.....ERES TAN ESPECIAL, BESIÑOS DE EVE!