martes, 6 de noviembre de 2012

Como una nota de arpa.


Por Ondina León ©


Se enfunda en su kimono de seda japonesa, mientras se refresca con un enorme abanico, que ha descolgado de un biombo con incrustaciones de nácar y finas pinturas de cerezos en flor. Si pudiera, se pasearía por sobre los ardientes adoquines de La Habana Vieja con un quitasol rojo y amarillo, como una tromba de pasión desafiante. Pero ya hace demasiado al ser un amante de la belleza en un pueblo toscamente niño. “Amo el bronce, el cristal, las porcelanas, / Las vidrieras de múltiples colores, / Los tapices pintados de oro y flores / Y las brillantes lunas venecianas”. Así se definió en el soneto “Mis amores” quien conjuró su infinita tristeza natural con el amor a la elegancia y a la belleza de las cosas y de la palabra, que vuela hecha verso. Porque el poeta cubano Julián del Casal y de la Lastra hasta el nombre tenía hermoso, aunque tal vez no lo supiera, obnubilado por la poesía.

Este 7 de noviembre se cumple el 149 aniversario de su nacimiento y ya Cuba, y todo el mundo de la lengua castellana, deberían estar aprestándose para rendirle un especial homenaje en sus próximos 150 años de haber venido a regalarnos el misterio de la poesía.

Rubén Darío, con quien comparte un lugar cimero en el modernismo literario de América Latina, y que lo conoció en persona, lo llamó “hondo y exquisito príncipe de melancolías” y “desdichado ruiseñor del bosque de la Muerte”. Sin embargo, ironías de ironías, este Julián, que se preguntó en otro de sus poemas antológicos “¿Podrá haber en los lindes de la tierra / Un corazón tan muerto como el mío?”, murió de risa, literalmente, cuando apenas contaba 30 años de edad, el 21 de octubre de 1893, en una casona colonial del paseo del Prado, en La Habana. Al morir, en el esplendor de su juventud y de su creatividad, como un buen elegido de los dioses, el poeta se llevaba a la tumba intacta su “última ilusión”, que era ir a París, la cuna de muchos poetas a los que admiraba y que influyeron en él de manera decisiva. Una vez ya lo había intentado, pero no pasó de Madrid, desde donde tuvo que regresar a los rigores del trópico plebeyo en plena pobreza.

Habrá sido pobre en un sentido mundano, pero fue inmensamente privilegiado al tener el don de la palabra que pinta y, a la vez, es música de un mundo imaginado y superior a la realidad pedestre. Sus textos están saturados de cisnes, de corceles árabes, de porcelanas prístinas, de flores delicadas y mujeres como Venus. Y todo dicho desde una perfección formal que se expresa en los metros clásicos y en los formatos más exquisitos, como el soneto. “Tristissima Nox” sería un ejemplo inolvidable, con un terceto final igualmente definitorio de su espíritu: “…como la llama de escondido faro / que con sus rayos fúlgidos alumbra / el vacío profundo de mi alma”.

Pero los poetas siempre pecan de ser hiperbólicos y su alma no estaba tan vacía como Julián pretendía. Incluso, hasta disfrutó de una relación intensa y rara con la que es considerada su pareja espiritual: Juana Borrero. La joven, poetisa y pintora, es sin duda una de las vidas truncas que más Cuba ha lamentado. A ella Julián le dedicó un poema en el que la retrata tanto física como espiritualmente: “Tez de ámbar, labios rojos, / Pupilas de terciopelo / Que más que el azul del cielo / Ven del mundo los abrojos”.

Se dice que la joven Juana se enamoró perdidamente de Julián, que no podía amarla. Se rumora que una vez, en Puentes Grandes, en una de las riberas del río Almendares —el Sena de una ciudad grande, pero no una gran ciudad—, tuvieron una conversación muy intensa en que, parece, se dijeron verdades y secretos, y desnudaron sus almas. Juana salió perturbada del diálogo y, tanto es así, que hasta dicen que intentó quitarse la vida. ¿Qué se dijeron? Nadie lo sabe, aunque se puede dar rienda suelta a la imaginación. Dos grandes de nuestra historia que comulgaron juntos desde sus soledades, mientras apuraban sus vidas sedientas.

Tal era la estatura humana y literaria de Julián del Casal que José Martí lloró su muerte y lo consideró una gran pérdida para el alma de la nación. De él dijo, entre otras verdades: “Murió, de su cuerpo endeble, o del pesar de vivir, con la fantasía elegante y enamorada, en un pueblo servil y deforme”. Así, Martí admitía dolorosamente que el poeta era otra isla apresada dentro de una isla de vulgaridad y miseria; era un paria acosado por la falta de libertad y de altura vital en un pueblo prosaico, el de aquel entonces (¿y el de ahora?).

Otro raro y grande de la isla posesa, José Lezama Lima, tan poeta como él y tan desafiante, le dedicó una larga “Oda a Julián del Casal”, reconociendo su magisterio y su lugar icónico: “Tus disfraces, como el almirante samurái, / que tapó la escuadra enemiga con un abanico, / o el monje que no sabe qué espera en El Escorial, / hubieran producido otro escalofrío en Baudelaire. / Sus sombríos rasguños, hexagramas chinos en tu sangre”. Lezama se reconocía deudor del poeta de “Nieve” y le rinde pleitesía, verso tras verso: “Todos sabemos ya que no era tuyo / el falso terciopelo de la magia verde, / los pasos contados sobre alfombras, / la daga que divide las barajas, / para unirlas de nuevo con tizne de cisnes”.

Conviene recordar a los grandes de cada campo. Los pueblos desmemoriados son los más esclavos, porque no se puede tener visión de futuro si no sabemos de dónde venimos y quiénes nos han conformado. Otros poetas e intelectuales cubanos le han dedicado textos, merecidamente, al “Conde de Camors”, uno de los seudónimos que usaba Julián. Porque, sin duda alguna, su vida y su obra son como una nota de arpa sostenida en nuestra mejor literatura, expresión del alma colectiva.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Toda una clase magistral. Gracias.
Muy interesante la conversación entre Juana Borrero y Julián del Casal, aunque no se sepa de qué hablaron. Huele a confesión.


Teresa Cruz

Anónimo dijo...

Es, como comento Teresa Cruz, una clase magistral.La Sra.Ondina Leon nos sorprende cada dia.
Feliz cumpleaños Julian del Casal.

Capullito de Aleli.

Anónimo dijo...

Gracias Ondina por publicar hoy un tema que no tiene nada que ver con política. Lo de las elecciones ha sido un asco y de contra ganó quien no tenía que ganar, para mal de este gran país. Que se prepare el mundo para otros cuatro años de desastres, sino le da por cambiar la constitución y reelegirse hasta que se muera, como Chávez. Muy interesante este artículo sobre Casal. Como siempre, bello e inteligente. Gracias.

Margarita León

Anónimo dijo...

Ondina mantiene vivas las mejores tradiciones culturales cubanas y esto no tiene precio. Este es un artículo motivador que hace que uno salga a buscar más de un poeta que o no se conoce o se ha oído mentar de pasada. Pero sí Martí lo valoró, al igual de Rubén Darío y Lezama, hay que leerlo y apreciarlo. Ondina, como siempre, derrochando belleza y talento en su escritura. Aunque debo confesar que me he quedando esperando algo de ella sobre las elecciones presidenciales (es política, pero todo es política). Gracias Josevelio por este blog fuera de serie.

Enrique Aguirre

Anónimo dijo...

Muy bueno, pero Ondina tiene que escribir sobre las elecciones...

Anónimo dijo...

Hay pocas personas en la blogósfera cubana que escriban realmente con la intención de compartir la cultura y el arte y Ondina es una de ellas. Yo agradezco mucho que mantenga viva la memoria de la nación porque como dice los pueblos desmemoriados son más esclavos. Gracias por este artículo.

Cristobal

Anónimo dijo...

¿Y por qué Ondina se pone a hablar de un poeta y su obra, en medio de los conflictos políticos que vive Estados Unidos? ¿Le tiene miedo ahora a la política? El artículo, muy bueno, pero no es apropiado para el momento...

Simon-Jose dijo...

Yo también me sumo en el agradecimiento a Ondina por el excelente y oportuno artículo y, por supuesto, a JosEvelio por este sitio donde encontramos refugio en estos días posteriores al "Martes Negro". Coincido con la opinión de Margarita León.
Un abrazo cubanísimo a todos.
Simón José.

JosEvelio dijo...

Señor anónimo: A lo único que Madame Ondina le tiene miedo es a las personas que no firman sus comentarios. Saludos, a "casi todos"....

Simon-Jose dijo...

Anónimo 8 de noviembre 13:14,
Ondina ha demostrado, amplia y fehacientemente, no tenerle miedo a nada en el mundo, porque enfrentarse a la sangrienta tiranía castrista, aún desde las letras, requiere de una valentía a veces rayana en la temeridad.
Contra aquellos que han destruído nuestra amada Patria el juego es "al duro y sin careta".
No en balde los cubanos muertos por causas originadas en la política "revolucionaria", de todos los cuales ellos son culpables, se cuentan por muchas decenas de miles.
Ahora bien, hablar sobre las elecciones en Estados Unidos ya es agua pasada, a menos que aparezcan detalles de mucha importancia de última hora y que deban ser conocidos o analizados por todos.
En este país todos respetamos la democracia. Los nacidos aquí y los que llegamos "de afuera". Es una tradición que pronto llegará a dos siglos y medio y que le ha ganado a esta gran nación el reconocimiento como la democracia mas estable en la historia de la humanidad.
No obstante, si usted tiene elementos que aportar que no se hayan publicado, y espera que otros (que casi seguro no los conozcan) los publiquen, pues siéntese cómodo, que se quedará esperando.
Desde hace mucho tiempo es hora de que cada uno cumpla con sus deberes personales patrios y no le deje esa tarea a otros.
Un saludo;
Simón José Martí Bolívar.

Anónimo dijo...

Ondina NO tiene que escribir sobre las elecciones ni sobre nada que no quiera escribir. Tal vez su silencio ahora sobre este tema dice más que varios párrafos. Hay silencios muy elocuentes. Yo estoy muy de acuerdo con Margarita y con Simón-José. Estoy asqueada de la política y aburrida de la idiotez de la mayoría, que se deja comprar con promesas y "carisma". Ondina me ha hecho rescatar a Julián del Casal y su poesía. Como siempre, el texto de Ondina es luminoso por su belleza y sabiduría, y esto TAMBIÉN es hacer política de la buena. Gracias Josevelio por seguir publicando a Ondina, aunque algunos lectores no siempre queden satisfechos.

Mara Villa del Valle

Anónimo dijo...

Seguro que Ondina votó por el oscurantista, racista y explotador de Mitt Romney, pero como perdió, gracias a nosotros los latinos inteligentes, ella no quiere hablar nada nadita... ¡Viva Obama!!!

Simon-Jose dijo...

Anonimo 6:24

Me había propuesto no hablar de las elecciones porque, como dije antes, es agua pasada y soy (somos) respetuosos de la democracia.
Pero has venido a burlarte con chocancia. Y Ondina León, sea nombre real o seudónimo, se ha ganado el respeto y el cariño de todos nosotros.
Por lo tanto no puedo dejar de responderte.
Tu votaste por Obama porque no sabes algunas cosas y yo voté por Romney porque sé esas cosas.
Tu esperas mucho bueno de Obama y yo espero muy poco bueno de Obama.
Veamos algunos detalles:
Le exigieron muchas veces a Romney que hiciera públicas sus declaraciones de impuestos de los últimos diez años. Es información privada y no pueden obligarlo a tal cosa. Ronald Reagan solo hizo pública la de un año.
Se le ha pedido, de varias formas, a Barack Obama que permita sean conocidas sus aplicaciones escolares y los registros de su pasaporte. Como personalidad pública esos datos son derecho público, pero están bloqueados y nadie tiene acceso a ellos. Los records estudiantiles de TODOS los que han estudiado en este país son accesibles para todo aquel interesado. Los de Obama están bloqueados.
Se criticó a Romney porque tiene dinero fuera de Estados Unidos en Islas Caymán.
Nunca lo negó.
Hay miles de norteamericanos que tienen mucho dinero fuera del país. ¿Sabes por qué?
Muchas empresas norteamericanas tienen negocios por todo el mundo. Funcionan legalmente y pagan los correspondientes impuestos en esos países por las utilidades que les rinden esos negocios.
Pero traer ese dinero a Estados Unidos, donde ellos quisieran tenerlo porque no hay riesgos de subversión, guerrillas, confiscaciones, narcotráfico organizado, etc., no pueden traerlo porque tendrían que pagar un 35% de impuestos por repatriar ese dinero.
Ese impuesto fue llevado a ese nivel por Vil Clinton cuando fue presidente.
Y ese dinero, si tuviese un impuesto mas aceptable, podría venir a este país e invertirse aquí creando millones de empleos, porque la cantidad alcanza la impresionante cifra de 1,500,000,000,000.
Eso mismo. UN BILLON QUINIENTOS MIL MILLONES DE DOLARES.
Ese es uno de los impuestos que los republicanos quieren bajar y Obama quiere subir, para que ese dinero se quede en el extranjero dando trabajo y prosperidad a otros países y debilitando la economía norteamericana.
Voy a parar aquí. Si quieres contéstame y te garantizo que estoy preparado para escribirte cuatro o cinco comentarios como este, pero cada uno de ellos más largo que el artículo de Ondina.
Tambien te sugiero que estudies como alguien que "habla lo que quieren oir" usa a los tontos útiles a su favor.
Obama acaba de comprarse una mansión en Hawai por NADA MENOS QUE CUARENTA MILLONES DE DOLARES.
Imagino estarás muy feliz de trabajar como un esclavo para que tu líder haga esos negocios después de haber comenzado como trabajador comunitario y nunca haber tenido ningún negocio propio.
Y, de corazón, te deseo que dentro de dos años todavía conserves tu empleo.
Simón José Martí Bolívar.