miércoles, 10 de octubre de 2012

El silencio de Dios

El adios. 
Oleo sobre papel 6"X8"

Por Ondina León ©


Se me ha muerto Ramón Unzueta. Y en medio del dolor y del llanto la pregunta que más me hago es “¿Por qué?”. Pero Dios no me responde. O sí lo hace, pero yo no logro escucharlo. “Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé! Golpes como del odio de Dios…”, clamó el poeta y sus versos heráldicos resuenan en mí, a mi pesar. Yo me siento golpeada. Y me repito: “¿Por qué, Señor?”. Y el silencio más oscuro me embarga...

Porque yo lo vi crecer desde su infancia, allá, en mi ya remota adolescencia insular, junto a su hermana, Enaida, y del brazo de su amiga, Zoé Valdés, también su hermana, mis amigas. Y cuando una ve cómo un ser crece y se convierte en una maravilla humana de luz y en un gran artista, da por sentado que lo único que cabe, entonces, es la eternidad sin bordes. ¿Por qué tuvo que dejarnos tan joven y en el esplendor de su creatividad, en el apogeo de su perfección técnica en cada lienzo? ¿Qué me quiere decir Dios cuando me golpea con esta muerte innecesaria y prematura? El silencio es ensordecedor…

Ramoncito, el hijo de Enaida y Ramón, podría haber sido el hijo único y predilecto de Bette Davis, su más amada actriz de un Hollywood que ya se fue. Ambos tenían esos enormes ojos inevitablemente seductores y expresivos, que se desbordaban en mil y una metáforas de la vida. En su pequeño gran estudio de Tenerife, desde donde parió tantas y tantas obras encantadas, Ramón tenía fotos y carteles de la protagonista de “La carta”, tal vez como una muestra de su parentesco espiritual con ella. Las almas siempre encuentran la forma de estar en comunión, más acá del tiempo y del espacio. Ni hace falta conocerse en el mundo físico para saber y sentir que hay una devoción mutua, un lazo de amor invencible.

Allí lo acompañaba Bette Davis, pero también la voz de su adorada María Callas; la música de Verdi o de Mozart; sus plantas; su ejército de pinceles; sus cigarrillos fieles; su café caliente y sensual; y fotos de su musa mayor, su hermana, y de su madre y de su padre, un vasco recio, artista de la madera y pescador consumado, al lado del que reposará ahora en Carranza, en un retorno extraño a la simiente. Todos se han quedado, como yo, solos, desolados, preguntándose “¿Por qué?”… Nadie me responde.

Se me ha muerto Ramón Unzueta. Y sé que con él se ha ido también el alma de mi entrañable amiga Enaida, con la que he crecido desde siempre, en tantos sentidos. Sin él, ella no es ella, por más que ahora yo necesite que Enaida siga siendo, por ella, por Rami, por todos nosotros. Ramoncito no era sólo su hermano: era su hijo, su padre, su todo. Entre ellos existía (y sé que seguirá existiendo) una simbiosis única de artistas, cada cual en su rama, pero creando el mismo prodigio de belleza y arte: una polifonía perfecta. Sin él, ella no es ella, pero necesitará volver a ser para que él siga su paso por el mundo, esta vez desde los lienzos y las cartulinas que tanto bien hacen desde cada pared, en cada hogar donde brillan, con esas vidas intensas que retrató. Mi casa seguirá siendo, como hasta ahora, su mejor templo vivo.

Hoy, en medio del torrente de imágenes de Ramón Unzueta que me acosan, del niño, del adolescente bello y pujante, del hombre bueno, del pintor grande, tal vez me quede con una que inmortalizó, delante de mí, el fotógrafo Pedro Portal, en una fría tarde de Coconut Grove: Rami, con unos guantes rojos, poseído por la aureola del humo de su cigarro, abrigadito, con su sonrisa de niño, inmortal… Y ya no necesito que Dios me responda…





19 comentarios:

Gino Ginoris dijo...

Qué hermoso homenaje al amigo que se va, cuanta ternura y dolor y pasión y recuerdos y todo junto.
Cuánto dolor. Que descanse en paz el hombre, el amigo, el hermano, el artista se queda acá y eso puede comenzar a ser parte del consuelo.
Un abrazo.

Frida M dijo...

Comparto con ud. Ondina y con la familia y los amigos la pena.
Pena eterna, como lo es la perdida del Maestro Ramón Unzueta.
Este texto, querida Ondina es una joya.
JosEvelio, ya sabes...
Gracias.
Frida Masdeu.

Zoé Valdés dijo...

Gracias. Nos hizo muy felices. Su obra nos hará siempre muy felices.

JosEvelio dijo...

Ondina desde su dolor ha expresado el nuestro. Descanse en paz el amigo y el gran artista que es Ramón Unzueta Chávez. Mis condolencias a Enaida Chávez, Ena, Zoé Valdés y familia, Sergio Chávez y tantos buenos amigos que hemos de darle un poco de consuelo ante tan devastadora pérdida. Saludos a todos y bendiciones…

Roger Rivero dijo...

Es muy lamentable la muerte de Ramón Unzueta, ha dejado en shock a todos. En este articulo como en el de Zoé, se percibe el dolor de perder a un ser tan especial tan temprana y repentinamente. Para su familia es un golpe demasiado fuerte, por esa unión y cariño mutuo, por tantas historias y recuerdos, inevitablemente es una tragedia, una prueba muy difícil de llevar. Lo siento muchísimo por Enaida, su hermana, porque la unión entre ellos no es fácil de encontrar en este mundo, y uno no sabe qué decir para que hallen consuelo. Lo que si se, es que el tiempo es lo único que permite acomodar y adaptarnos un poco frente a esta circunstancia, pues aun os queda la responsabilidad de seguir con sus vidas adelante, a pesar de este vacío tremendo, no se pueden dejar caer...Os dejo mis condolencias para ti, Ondina pues se que estas sufriendo todo esto porque vosotros todos se criaron prácticamente juntos, y sobre todo para su familia, que Dios les de la fortaleza necesaria para seguir adelante, como estoy seguro que Ramón en donde este desea para ellos y ustedes, por lo pronto que Dios los bendiga y lo guarde en su gloria siempre. Fue un pintor muy talentoso, un maestro de su oficio, un ser maravilloso, y siempre lo recordare personalmente, con ese "azul" tan suyo, en sus pinturas. Un abrazo grande, Roger Rivero

Anónimo dijo...

Es verdad, Dios está en silencio porque no es capaz de explicarnos por qué tomó la decisión de llevárselo cuando estaba en la plenitud de su vida y su creación. Descanse en paz este gran artista, Ramón Unzueta.
Mi más sentido pésame a la familia y en especial a Enaida.

Capullito de Alelí.

El coronel dijo...

Jose Evelio Nos unimos a tu dolor el de Enaida, su mama y Zoe Valdez... que su memoria sea eterna

Anónimo dijo...

Resulta que sigues con nosotros,en la luz de tu obras de arte y en tu obra de hombre grande,fugaz como los buenos y eterno para todos los que poseemos un pedacito de tu alma, llevada al color, al sentimiento y a la profundidad de tus mensajes. Un abrazo a tu siempre Ena. Te recordaremos siempre maestro Unzueta.

Anónimo dijo...

Este texto me ha arrancado lágrimas... Siento mucho la muerte injusta de Unzueta. Mi pésame a su familia y a sus amigos. Un abrazo especial y cálido para Ondina, y otro para Josevelio. A todos mis respetos por su dolor.

Margarita León

Anónimo dijo...

Estoy sin palabras. Hace sólo unas semanas atrás Ondina escribía un hermoso texto dedicado al cumpleaños de Ramón Unzueta, donde festejaba su vida y su obra de pintor, y ahora, choco con este desgarrado texto. Lo siento mucho. Era un gran artista y un ser humano extraordinario, a juzgar por los testimonios de este blog. Ondina tiene razón en afirmar que ahora hay que apoyar a su hermana, Enaida y lograr que ella mantenga viva su obra. Todo es muy triste, pero la vida debe seguir y hay que luchar por la belleza y la justicia. Un abrazo a todos.

Enrique Aguirre

Anónimo dijo...

dios no escucha, ni ve, ni siente...

...ni esta!

Anónimo dijo...

A Ondina, a Jose Evelio y a todos, los acompaño en la distancia.


Teresa Cruz

Anónimo dijo...

Hermoso , Bello

Anónimo dijo...

Me ha sorprendido la muerte de este artista. Por lo poco que conozco, su obra es muy original. Es una pérdida tremenda. Mi pésame a su mamá y a su hermna. Y también a sus amigos, como Ondina, que se siente desgarrada en el bello texto que escribió, como siempre, poético, fuerte, sabio. Gracias, Josvelio.

Mara Villa del Valle

Anónimo dijo...

Impactante la muerte de Unzueta, al que he conocido en este blog gracias a Ondina y Josevelio, sus amigos que ahora lloran su partida. Mis condolencias a su familia. Cuando un artista muere, el mundo pierde luz. Gracias.

Cristobal

Anónimo dijo...

"Ondina de mi alma",los buenos amigos se van, pero quedan por siempre en el alma.
Bello, donde se encuentre lo leera y sentira orgullo de tener una amiga como usted.Descanse en paz.
Saludos

Anónimo dijo...

Conmovedor homenaje desde el amor y la amistad a un gran artista que se nos fue. Ahora nos queda para siempre su obra y su recuerdo de hombre bueno. Mis condolencias a Enaida y a su mamá. Igual para Josevelio y Ondina, que tanto ha escrito sobre Unzueta, porque lo quería y admiraba.¡Luz para su espíritu!

Fabrizio del Dongo

TURANDOT dijo...

Yo encontre mi media naranja de nina, por eso los amantes nunca han dejado de ser eso, amantes. A pesar del horror de la perdida debo agradecer haber compartido 50 anos de un matrimonio perfecto, hecho de arte, de sangre, de compasion, de apoyo,de complicidad, de ternura, de amor , de puro amor.
Gracias Ondina, solo tu podias arrancarme esta confesion. Pensemos que Dios esta y que ademas, es perfecto. Porque sin ese asidero, los mutilados afean y deben desaparecer. Gracias por tus bellas palabras sobre mi hermano.

Anónimo dijo...

Turandot, gracias a ti por esta hermosa y profunda confesión, que te engrandece y nos engrandece a todos los que te amamos. Tienes razón: has sido una privilegiada porque conoces el amor puro, que siempre es inmortal. Hay quien muere sin jamás amar ni ser amado, tal como es. Y sí, Dios está y es la Perfección total, aun cuando desde nuestras abismales angustias y dudas, a veces, no entendamos bien lo que nos quiere decir y enseñar. Cuenta siempre con mi ya añejo amor hacia ti en este nuevo camino, que tienes que empezar a recorrer ahora.
Un abrazo fuerte,
tu Ondina León