sábado, 22 de septiembre de 2012

El desastre de los sastres.

Por Ondina León ©

Los sastres de los emperadores Castro I y Castro II están a punto de hacer una revuelta, de sublevarse, de lanzarse a las calles con las armas de la poesía y las bellas artes y baldear las ruinas en las que viven… ¡Y en eso desperté! Lo de “sublevarse” es, evidentemente, una hipérbole, porque esos intelectuales, artistas y escritores de la corte castrista, tan egocéntricos y pusilánimes, jamás se han revuelto ni se emanciparán de sus cadenas, al menos mientras estén en la isla posesa, viviendo a la sombra del estado, buen pastor, que les permite su “realización” artística y algún que otro “viajecito de compras” al campo enemigo: disentir es una odisea, para pocos. Estos intelectuales siempre han estado consagrados a tejerle, coserle y bordarle la indumentaria léxico-ideológica a la tiranía de los Castro, que los alimenta mal. Y lo mismo escriben (y les publican) una poesía a la guerra de Angola que pergeñan (y les publican, después de un premio) un vasto ensayo sobre las bondades y maravillas de un psicópata homicida llamado Ernesto “Che” Guevara, eso sí, muy fotogénico para Europa. Ahora, estos mismos sastres, están conmocionados por la vulgaridad que impera en la música popular cubana y están pidiendo que rueden cabezas y se derrame la sangre de raperos, reguetoneros, roqueros, salseros y demás artistas de la plebe. Los sastres exigen, demandan y claman que los burócratas asalariados de la dictadura emitan leyes y decretos, que “controlen la música”, porque ya se ha llegado a un nivel de vulgaridad que ¡“ofende la ética”! ¡Agárrense la peluca! ¡Y esto en el imperio de la inmoralidad! La Revolución Cultural está encabezada por “ilustres” nombres de la Inteligencia Cubana (no, no la militar, que se sepa): Graziella Pogolotti, ilustre profesora universitaria, veterana (que no venerada) conferencista que ha instruido (que no ha educado) a varias generaciones de filólogos e historiadores del arte; que ha dado con placer a cucharadas el sacrosanto catecismo del marxismo más ortodoxo e irracional, durante los periodos más “heroicos” del castrismo, ya sea durante la Crisis de los Misiles, durante el llamado “Quinquenio Gris”, los actos de repudio del Mariel o “El Maleconazo”. Miguel Barnet, ¿hace falta presentarlo? Es el escribiente de “Biografía de un cimarrón” y actual presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), el ministerio de los colonizados intelectuales del castrismo; órgano de control y censura donde se trafica con influencias, viajecitos al extranjeros y se reparten carros y apartamenticos a los que más lamen las botas de los generales en el poder. Otro que anda “robando cámara” en esta limpieza general es el oscuro Desiderio Navarro, uno de los mayores farsantes de la fauna intelectual cubana, que no es ni políglota ni teórico ni marxista ni la cabeza de un guanajo, pero eso sí, sabe hacer bulla y venderse como “el renacentista” que sabe de todo, incluso cómo denunciar a sus colegas que tienen “problemas ideológicos”. A la larga lista de oscuras luminarias de esta jauría habría que agregar a Leonardo Padura, Arturo Arango, Manuel Henríquez Lagarde, Fernando Rojas, Antón Arrufat, Roberto Fernández Retamar, Nancy Morejón y un largo etcétera de tranquilos cómplices de los crímenes de la dictadura castrista, la más antigua de América Latina. ¿Tienen moral estos intelectuales para exigir que se tomen medidas radicales contra la vulgaridad en Cuba? No. Porque ellos mismos han engendrado ese imperio de la vulgaridad, ese triunfo atroz de la plebe, que comenzó en 1959 al grito de “¡Paredón, paredón!” y continuó con la imposición de “compañero” (que no señor), el culto a la chivatería de los Comité de Defensa de la Revolución (CDR), la obligatoriedad del servicio militar, los campos de concentración de la UMAP, la censura total en los medios de difusión, la instauración de la miseria forzada, el destierro de millones de cubanos y el imperio de la vulgaridad y del marginalismo, “porque todos somos iguales”, según el discurso oficial populista avalado por estos intelectuales “comprometidos”. Ahora, después de llevar más de medio siglo alimentando a este monstruo, estos inmorales “inteligentes”, que nunca han alzado su voz para pedir que cese la vulgar falta de libertad en la isla, arremeten contra los músicos populares que hieren sus oídos y ofenden su sensibilidad y, en un arranque de tremendismo, hablan de atentado a la ética, a “su” moral, revolucionaria, victoriosa y eterna. Los sastres crean el desastre y ahora se horrorizan con lágrimas de cocodrilo. Pero, eso sí, preocupados por las letras de esas canciones que incitan a desbordar la lascivia más simiesca, no tienen tiempo para pedir el cese de la represión contra disidentes y opositores, que vulgarmente son encarcelados, torturados y obligados a hacer huelgas de hambre, reclamando el derecho básico a la libertad de expresión. ¿Sabrán de las Damas de Blanco? ¿Son amigos de Oscar Elías Biscet? Esos mismos intelectuales nunca protestaron contra la vulgaridad sistemática del ninguneo a que han sido sometidos músicos, artistas e intelectuales, cubanos y extranjeros, como Celia Cruz, Guillermo Cabrera Infante, Jorge Mañach, Jorge Luis Borges, Vargas Llosa, Milán Kundera y miles más, por décadas y décadas. ¿Por qué nunca lo han hecho y nunca lo van a hacer? Porque su miseria humana les ha hecho privilegiar sus hipertrofiados egos sobre los principios universales de respeto a la dignidad y a la libertad; porque no han tenido suficiente testosterona en el alma para emanciparse del castrismo; porque son tan parejeros como el más miserable de los ciudadanos ordinarios; porque han demostrado que la inteligencia no es lo mejor del hombre… Ahora, en su Cuba, en el imperio de la vulgaridad, donde reinan jineteras y pingueros; donde apenas se entiende el castellano porque no se articula, sino se masculla, aunque se grita demasiado; donde de cada tres palabras dos son obscenas; donde la miseria sigue engendrando miseria, que se jodan estos “delicados” sastres y que sigan escuchando, a todo volumen, a los raperos y salseros que, al menos, tienen el mérito de mostrarse tal y como son en realidad: vulgares y desafiantes. Que por los siglos de los siglos sigan martillando en sus “ilustres” oídos la poesía de las masas, que ellos amasaron para idiotizarlas, aborregarlas, enajenarlas y humillarlas.

22 comentarios:

Simon-Jose dijo...

Y cuando, en algun momento futuro no lejano suceda igual que en el viejo cuento infantil, un incrédulo empieze a gritar en público: "LOS REYES ESTAN DESNUDOS, LOS REYES ESTAN DESNUDOS" y todo se venga abajo y Cuba recupere la libertad, la democracia y la decencia, estos despreciables especímenes vivirán el resto de sus infames vidas cabizbajos y avergonzados por el bochorno público, si es que se atreven a salir a la calle en una Cuba libre.
Un abrazo patriótico y cubanísimo;
Simón José Martí Bolívar.

Anónimo dijo...

Así se habla, Ondina. ¡Y que se jodan estos sastres nada valientes! Que se disparen el Chupi-Chupi mientras lamen las botas de los chivatos y dirigentes...

Anónimo dijo...

Aquellas aguas traen estos lodos.El escombro lingüístico es uno de los legados.



Teresa Cruz

Anónimo dijo...

Sra. León: Los satres se están pinchando con la propia aguja con que han cosido el traje del Rey durante todos estos años.

Capullito de Alelí.

Anónimo dijo...

Excelente artículo, Ondina. Esta corte de sastres debe ser barrida por la historia porque ninguna obra artística justifica la complicidad con la tiranía. Ellos son culpables y deben ser juzgados por sus crímenes. Los músicos vulgares (que lo son) tal vez sean menos cómplices de los Castro que estos "finos" intelectuales. ¡Qué desastre de nación! Gracias, Josevelio, por mantener a Ondina en la lucha.

Margarita León

Esperanza E. Serrano dijo...

Esos "sastres" como elgantemente les llama Ondina, nunca han tenido "tiempo" (por no decir Coj.. y ovarios) para denunciar las causas que han llevado a las nuevas generaciones de cubanos a mostrarse irrespetuosos por el uso y abuso inescrupuloso de un lenguaje harto vulgar, en el que predominan nuevos vocablos que reflejan muy bien los pormenores y las bajezas colectivas e individuales, asi como las opiniones y pensamientos condicionados por la vulgar, terrible y miserable cotidianidad en un país donde las buenas costumbres y los buenos modales fueron borrados por decreto oficial, e institucionalmente tildados de ser reflejos burgueses, lo cual los condenó a ser abolidos como prácticas en el comportamiento social por considerarlos rezagos de un pasado que nada tenía que ver con la dictadura del proletariado,instaurada a partir de 1959, por la nueva clase dominante que convirtió a Cuba en un país socialista tropical, en el que la vulgaridad y la falta de educación y de respeto al derecho individual y ajeno, se instauró como muestra del nuevo órden politico, económico y social.
A mi juicio, lo que le molesta a los satres, a la élite gobernante, a los comisarios políticos y a los propios gobernates castristas, -emperadores del descaro y del desastre, magos en el arte de convertir en ruinas todo lo que tocan- no es el lenguaje que usan los músicos y compositores de la musica callejera actual en Cuba: raperos, rockeros, exponentes del Pop, del hip hop, y de otros ritmos que se han hecho muy populares dentro de la juventud actual, no sólo en Cuba sino en el mundo entero.
Lo que les crispan los nervios y los ponen a temblar son los mensajes de rebeldía que hay en esas piezas musicales callejeras que corean los jóvenes en todas las esquinas, atacando al sistema que desgobierna al país, insultando, con los mejores, escogidos y más crudos vocablos del lenguaje de las " malas palabras",a los causantes de sus desgracias: la gerontocracia moncadista, mafiosos dueños absolutos del poder. Atacan en sus canciones y en sus obras a los gobernantes cubanos y a sus acólitos defensores.Reniegan de todo lo que han heredado, social politica y culturalmente, de ese sistema al que no escogieron y dentro del cual nacieron, crecieron y se formaron, para desgracia suya y de sus seres queridos. Sistema dentro del cual no tienen futuro ni mucho menos presente. Los jovenes artistas, (musicos y de otras manifestaciones artísticas también censuradas) atacan crudamente al sistema y a la sociedad que los condena a vivir en una perenmne lucha para sobrevivir o pervivir en medio del gran caos.
Los "sastres " no pueden tolerar semejante desparpajo por la sencilla razón de que ven amenazados sus frijolitos.
Saludos a todos, es un placer leer los comentarios que escriben los asiduos visitantes de este maravilloso blog.
Un abrazo especial y mis agradecimientos para Ondina y JosEvelio.
Espe

Anónimo dijo...

Si tuviera que votar alguna vez por una mujer para presidente de una Cuba libre, votaría por Ondina, porque tiene una mezcla perfecta de inteligencia, cultura, sentido de la belleza y la justicia, y femineidad. Ondina, presidente, y Esperanza E. Serrano, vicepresidente. ¡Qué par de mujeres! Nunca le estaré suficientemente agradecido a Josevelio por publicar a Ondina y a los comentaristas de este blog, que como dice Espe es "maravilloso". Este artículo es otro clásico de valentía e inteligencia, y como dice su autora, que se jodan ahora y escuchen esas vulgaridades, pero que son irreverentes con la dictadura.

Enrique Aguirre

Anónimo dijo...

Lo increíble es la tranquilidad con que se pasean estos "sastres", incluso por Miami, sin tener remordimientos ni sentirse amenazados por el peso de la justicia, luego de haber hecho y estar haciendo tanto daño. Envidian, chivatean, ningunean, excluyen, censuran y no les pasa por la cabeza que están pecando, sino todo lo contrario, porque ellos son la "Inteligencia". ¿Qué hacer con unas alimañas como Retamar o Desiderio Navarro en una democracia? ¿Qué castigo merecen? ¿Alguien me puede responder? Ondina y Josevelio, mis respetos.

Cristobal

Anónimo dijo...

Me fascina la pasión con la que escribe Ondina cuando monta en cólera contra el castrismo e impone sus razones, tan difíciles de rebatir. En una polémica, no quiero tenerla de rival... Es un tren de luz...

Anónimo dijo...

Es evidente que Ondina es una envidiosa y los comentaristas de este blog, un coro de resentidos y amargados que apoyan su frustración. Claro, como ninguno aquí tiene un nombre en la cultura cubana, piensan que criticando a los famosos van a coger nombre ellos. Nada más que hay que ver lo que escriben Teresa, Margarita y Esperanza que es puro veneno. Y eso que dicen que son cubanas de verdad. Si lo fueran, criticarían menos a su nación. Este blog es muy pretencioso, pero no pasa de ser un antro de resentidos.

Carmen Diez

JosEvelio dijo...

¡Bienvenida Madame Carmen Diez!...y entonces?

Simon-Jose dijo...

Sra. Carmen Diez,
Usted expone que aquí las comentaristas mencionadas, y por extensión a todos los que opinamos, criticamos a nuestra nación.
Es incorrecta esa afirmación.
Aquí todos amamos a Cuba. Y la amamos tanto que constantemente estamos pensando y sufriendo por ella.
Aqui criticamos y nos oponemos a una tiranía que ha destruído nuestra amada Patria.
LA TIRANIA MAS ABERRANTE E INHUMANA QUE HA CONOCIDO AMERICA.
Es importante hacerle saber que, como usted dice, estas personas no tienen "renombre intelectual" (que se sepa pues hay muchos seudónimos) en las letras cubanas. Sucede que, de los dones que Dios nos dió, los dos mas importantes son La Vida y La Dignidad.
Preferimos vivir sin renombre y con dignidad.
NOS NEGAMOS AL SERVILISMO ABYECTO QUE HAN DEMOSTRADO TODOS ESOS INFAMES SEÑALADOS EN EL ARTICULO DE ONDINA LEON.
Por demás, como dice JosEvelio, bienvenida.
Aquí no es como en el Granma. Aquí usted puede opinar a favor del tirano y no se le borrarán los comentarios siempre que no insulte.
Un abrazo cubanísimo para usted también, porque por usted y muchos como usted también luchamos y, al igual que todos los cubanos, será beneficiada cuando a nuestra amada Patria retorne la democracia y la libertad.
Simón José Martí Bolívar.

JosEvelio dijo...

-Muchas gracias amigo Simón-José por tu respuesta a Madame Diez…curiosa cubana?

Anónimo dijo...

Simón José y Josevelio: yo no dije que apoyara a los Castro, sino que defiendo la nación, que no se debe confundir con el estado. Algunos de los intelectuales mencionados con tanta furia por Ondina tienen una obra que es parte de la cultura cubana y no se puede negar. Que hayan hecho concesiones para poder hacer carrera es comprensible, como tuvo que hacer Guillén, que es tan odiado en el exilio y no le reconocen méritos. La cultura es la cultura y no debería mezclarse con la politica. Aclarado esto, pido disculpas por haberle dicho "envidiosa" a Ondina. Me dejé llevar por la pasión y la cólera. Le doy gracias a Josevelio por publicar mi comentario (no pensé que lo fuera a hacer nunca). Puede que no esté de acuerdo con muchas de las opiniones que aquí se vierten, pero debo reconocer que este es un blog de altura intelectual y cultural. Disculpas, otra vez.

Carmen Diez

TURANDOT dijo...

Tu coherencia y conocimiento de muchos temas mueve conciencias y eso, es una de las labores nobles de la escritura. Este articulo es genial.
Los verdugos preparan sus propios castigos, pertenece al orden natural de las cosas.

Simon-Jose dijo...

"Que hayan hecho concesiones para poder hacer carrera es comprensible....."
NO.
La historia siempre ha condenado a quienes se han situado en el lado equivocado por una u otra causa.
Si todos esos intelectuales, la mayoría mediocres que "llegaron arriba" apoyados por la necesidad de legitimación y representatividad de la incipiente tiranía, si estos especímenes se hubiesen puesto del lado correcto, tal vez hoy no tuvieran tanto "renombre", pero tendrían la satisfacción de haber ayudado a evitar la destrucción de su patria y el reconocimiento de todos sus conciudadanos, algo cuyo valor siempre será infinitamente mayor que las prebendas recibidas de un tirano.
Y en cuanto a concesiones.....
Entonces,
¿Debemos entender que Julius Fucik debió haberle hecho concesiones a los nazis para evitar ser ejecutado y que le publicaran en Alemania su "Reportaje al Pie de la Horca"?
Repito: LA DIGNIDAD ES EL DON MAS PRECIADO DESPUES DE LA VIDA MISMA.
Simón José Martí Bolívar.

Anónimo dijo...

Señora Carmen Diez: No estoy de acuerdo ni con su primer comentario ofensivo ni con el segundo, conciliador y justificativo. Ondina podrá ser cualquier cosa menos envidiosa, porque derrocha talento y cultura en cada texto que Josevelio le publica. No sé si será real o si será el seudónimo de alguien, hombre o mujer, pero Ondina tiene una dignidad y un sentido de la justicia y un espíritu libertador muy raros en la blogósfera cubana. Y esto hay que apoyarlo y reconocerlo. Me siento honrada cuando comento sus textos y veo que mis comentarios coinciden con los de otros, como Zoe Valdés, Turandot, Roger Rivero, Simón José Bolivar, Esperanza, Aguirre y muchos más. En cuanto a justificar el estatus alcanzado en la dictadura por estos intelectuales, en aras de publicar sus obras, coincido con Simón José en que ellos han ayudado a destruir la patria, vendiendo su dignidad, y esto no puede ser "comprensible". Turandot lo ha resumido muy bien. Así que Sra. Diez, usted no será castrista, pero tiene un concepto equivocado de lo que es dignidad en el arte y la cultura. Tiene que seguir leyendo a Ondina y a Teresa, Esperanza, Simón José y a la mayoría de los inteligentes comentaristas que entran a este ejemplo de blog. Gracias.

Margarita León

Anónimo dijo...

Me parecen muy oportunos los comentarios de la Sra. Diez porque hay muchísimos cubanos que, desgraciadamente, piensan como ella. Gracias a Josevelio por publicarlos porque así tenemos la oportunidad de debatir, desmentirla, aclararle puntos y hasta soñar con cambiarle la opinión. ¡Y esto es democracia!! Esta vez, Simón José y Turandot le han respondido muy bien y no hay mucho más que agregar. Espero que otros comentaristas también le respondan. Y de que estos "intelectuales" son culpables del desastre, no hay dudas. Le vendieron su alma al castrismo baratamente. Y ahora, por todo, "que se jodan". Gracias, Ondina y Josevelio, por este blog.

Enrique Aguirre

JosEvelio dijo...

NI DIEZ, NI NUEVE: CERO

"un coro de resentidos"
"ninguno aquí tienen un nombre en la cultura cubana" y "piensan que criticando a los famosos van a coger nombre ellos"
"un antro de resentidos"

"un coro de resentidos"
"ninguno aquí tienen un nombre en la cultura cubana" y "piensan que criticando a los famosos van a coger nombre ellos"
"un antro de resentidos"

"un coro de resentidos"
"ninguno aquí tienen un nombre en la cultura cubana" y "piensan que criticando a los famosos van a coger nombre ellos"
"un antro de resentidos"
...y bla, bla, blá...

Anónimo dijo...

Comentarios como el de la señora Diez son bienvenidos también en este blog que ya ha probado su espíritu democrático. Es lamentable que piense así de Ondina y los comentaristas pero está en su derecho. Como también otros tenemos el deber de decirle nuestras verdades. A mí esos intelectuales cubanos famosos y servidores de la dictadura me dan asco y no los justifico para nada, porque son cómplices de la tiranía y la vulgaridad. El artículo de Ondina es genial y justo. Bueno, yo los habría insultado más...

Fabrizio del Dongo

Anónimo dijo...

Si alguien es ejemplo de inmoralidad (no por su identidad sexual, por supuesto)y de servilismo, de egocentrismo y de oportunismo ese es Miguel Barnet, que ha llegado a la presidencia de la UNEAC arrastrándose. Algún día habrá que pedirle cuentas por su maldad y el daño que ha hecho, como Retamar. Gracias Ondina por tener co... coraje para hablar alto y bien. Gracias Josevelio por este espacio de libertad.

Mara Villa del Valle

Anónimo, pero real

Roger Rivero dijo...

Eso no tiene arreglo, la problematica cubana hace tiempo entro en niveles demasiados irracionales como para poder componer un sistema tan corrupto y fuera de contexto, gracias a Dios personas como Ondina rescatan la opinion de esa otra Cuba que nos ha tocadmo inmigrar, un abrazo grande!!!!