lunes, 23 de julio de 2012

Isla contra isla.



Por Ondina León ©

Cuba lleva 54 años de luto, pero de un luto enrojecido por la sangre de las víctimas del castrismo. Ahora, Oswaldo Payá Sardiñas acaba de ser asesinado, sumándose así a la larga lista de auténticos libertadores que caen luchando contra la pesadilla más larga del continente americano. Hasta tanto se demuestre lo contrario, Payá fue ultimado por los esbirros de la dictadura en lo que aparenta ser un accidente de tránsito. Lo contrario, desgraciadamente, no se podrá demostrar, no porque no haya un estado de derecho ni una prensa independiente ni un poder judicial libre en la isla, sino porque la mafia castrista, que monopoliza todas las caricaturas de instituciones de la nación, se está volviendo burda en la ejecución de sus crímenes, como el de Laura Pollán, herida viva en el rostro de la isla.
¿Quién será el próximo disidente genuino que caiga? ¿Oscar Elías Bicet? ¿Berta Soler? ¿Marta Beatriz Roque? ¿Zoé Valdés? ¿Ileana Ros-Lehtinen? Otros “libertadores” y blogueras “inquietas”, que se han convertido en cazadores de desgracias para hacer zafra y recibir pingues beneficios, pueden dormir tranquilos porque a ellos no los tocarán: ya están muy integrados al juego de toma y daca de la dictadura, de cara al mundo, en un ballet de gesticulaciones y apariencias en que todos coexisten, en un equilibrio precario, sin dejarse caer o dejar a un lado sus interese creados.
Pero Payá sí tenía que ser eliminado físicamente porque se había vuelto muy peligroso con su persistencia a favor de la libertad: optó por no dejarse arrastrar al destierro y continuar, día a día, año tras año, con la pertinaz tenacidad de la gota de agua, golpeando a la dictadura y a la desidia cómplice de la mayoría sometida: era una isla tratando de parir una isla mejor.
Sus armas han sido muy cuestionadas en ambas orillas del Estrecho de la Florida y los resultados de su batalla se consideran pobrísimos, pero lo más trascendental de la lucha de este hombre de paz es el valor simbólico de sus gestos y sus sueños. ¿Acaso él no sabía bien que cualquier intento de usar las propias leyes castristas iba a dar en un rotundo fracaso? Cuba es un país sin leyes donde todo se mueve a golpes de la peor testosterona de los capos y donde los únicos resortes bien aceitados son los de la represión y el control de las masas. Y Payá lo sabía bien, pero tenía que demostrárselo al mundo entero, ese que tanto ha aplaudido a los emperadores Castro I y Castro II con una festinada irresponsabilidad.
Su muerte me duele porque ahora contamos con un hombre decente menos para intentar amasar el sueño de una nación más habitable, menos antropófaga, más rica en espíritu, menos vulgar y ordinaria, más libre, menos vanidosa, más inteligente. Los verdaderos libertadores ahora se podrán sentir más solos, como islas dentro de la isla posesa, pero los grandes saltos en la historia de los pueblos los paren los solitarios, como Martí, Enrique José Varona, Lezama Lima o Laura Pollán. Descanse en paz Oswaldo Payá Sardiñas: nosotros, los que queremos libertad, no debemos descansar mientras no se haga justicia, mientras no se le quite a Cuba su luto ensangrentado.

12 comentarios:

Gino Ginoris dijo...

De acuerdo, no hay y no debe haber descanso, hasta que la mugre sea arrancada de la piel de la isla.

Anónimo dijo...

Ondina
No se que cono va a decir el mundo que ha callado por 54 anos.Hay dos testigos, afortunadamente dos extranjeros que diran la verdad de los hechos, seguiremos callados, complacientes, complices de ese nefasto regimen?. Espero que no, y por lo menos en este caso la verdad se haga publica...Manolo

Anónimo dijo...

"Ondina de mi alma", mas muertes, mas odios y todo quedara igual.No veo salida para tanto dolor,esos asesinos estan muy bien apuntalados por el diablo.Otro crimen que no sera condenado.
Dios proteja a todos esos hombres y mujeres que luchan contra la maldad de los Castro.Quien sera el proximo?
saludos para todos

Anónimo dijo...

Ondina, gracias, una vez más, por llamar a las cosas por su nombre. Y decirle al crimen, crimen. Como dice usted, la pregunta más importante es ¿quién sera la próxima víctima? La dictadura sigue sumando horrores. Gracias, Josevelio por su valor para luchar por la libertad de Cuba y denunciar los crímenes. Cuba está de luto, otra vez.

Enrique Aguirre

TURANDOT dijo...

Pobre hombre. El horror, esa isla es el horror.

Anónimo dijo...

Mucho dolor y luto para los familiares amigos y para Cuba por la perdida de este grande defensor de la libertad. Roger

Anónimo dijo...

Mientras haya voces como las de ustedes que luchan por la libertad de Cuba y apoyan a sus mejores hombres y mujeres hay esperanza. Este es otro crimen que no puede quedar sin castigo. Han matado a un hombre de paz y han dejado huerfana a la disidencia. Gracias Ondina por su valor. Josevelio, usted es de los imprescindibles.

Cristobal

Anónimo dijo...

"Con la pertinaz tenacidad de la gota de agua"... Ondina su afirmación es bella y trágica a la vez. Esto es lo que nos ha faltado a todos los cubanos, tenacidad y unidad. Por eso estamos como estamos, viendo cómo caen los mejores abatidos por la dictadura. Gracias por su valor para denunciar los crímenes y clamar por justicia. ¿Quién será el proximo martir? Tiemblo...

Mara Villa del Valle

TURANDOT dijo...

Cuanta razon lleva Mara. Gracias.

Anónimo dijo...

El dolor y la rabia me tienen enmudecida... Gracias Ondina por hablar, alto y claro, por mí.

Margarita León

Anónimo dijo...

Si no fuera por sitios como este, se podría decir que en Cuba se perdió todo, hasta la esperanza.

Anónimo dijo...

¿Vale la pena la muerte de personas con dignidad y verguenza?.

George Sand.