domingo, 22 de julio de 2012

Bailando ante el patíbulo


Ondina León ©

No nos engañemos: todos estamos condenados. Sólo es cuestión de tiempo. Lo único cierto es la incertidumbre y un amplio abanico de posibilidades, nefastas o reales, en la vida y sus patíbulos de desamor, enfermedad, injusticia, traiciones de amigos, descalabros financieros, separaciones familiares, violencia... Unos nos dejarán huellas indelebles; otros, unas lecciones válidas; otros, como envejecer y morir, más tarde o más temprano, son inevitables: estos son nuestros patíbulos.
Sin embargo, aunque somos los únicos seres vivos que tenemos conciencia de nuestra mortalidad, nos aferramos a nuestro tránsito por el mundo y todos queremos un día más de esta experiencia; o un mes más de este devenir; o un año más de este suspiro de eternidad que Dios nos ha regalado. Y para soportar nuestra levedad como seres, nos inventamos, a sangre y fuego, los palenques del corazón, los parapetos del espíritu, los bastiones del alma, la insondable resistencia de la fugacidad de la vida y sus misterios. Y, tal vez, sabiendo que nada es tan terrible como pensamos, porque podemos sobrevivir. Nada es tan terrible porque todo se puede poner perfectamente peor y aun resistir y sobrevivir y hasta cantar o tocar el piano.
Cuando una ve el video sobre la vida de Alice Sommer, esa anciana centenaria que aún sonríe y dice que le gusta la gente, que condensa toda su historia en unos doce minutos, la sorpresa nos asalta y la pregunta brota espontánea: ¿cómo ha logrado sobrevivir, con tanta alegría, en medio del horror que crean los humanos? Se sabe que sigue tocando el piano y regalando su música, como siempre lo ha hecho, pero esto sólo no basta para comprender cómo logró escapar con vida del Holocausto judío. Una no puede estar parapetada todo el tiempo en el pentagrama y seguir por la vida impunemente. Debe haber algo más y mucho más grande, pero, ¿qué será? Tal vez, Dios le concedió a Alice Sommer el don del perdón infinito, que libra del resentimiento. O, quizás, esta artista posee la virtud de poder olvidar de verdad, y el olvido radical, ya lo sabemos, es la peor venganza de todas, porque nos purifica. O, pensándolo bien, esta mujer padece de un saludable egoísmo, que la hace refugiarse en su mundo de notas musicales, que la libera del horror cotidiano de vivir. No sé. A lo mejor, lo más recomendable ante la historia de supervivencia de esta señora, que ya pasó hace un buen rato de la centuria, es contagiarse de su risa, de su amor por el prójimo próximo y seguir la sabia recomendación del más sabio de los poetas en castellano, Jorge Luis Borges: “…convertir el ultraje de los años en una música, un rumor y un símbolo”.
Y esto ha hecho Alice Sommer, que es emblema de los misterios de la vida que, con mucha frecuencia, nos pare un milagro de amor y de arte. Así que, en este domingo brumoso, sonrío y salgo a bailar ante mis patíbulos, los nuestros, los de todos, los que sazonan la vida para engrandecerla: los maestros de Dios…


8 comentarios:

Roger Rivero dijo...

Es simplemente alucinante.

Saludos cordiales a Ondina y Josevelio.

JosEvelio dijo...

Que hermoso lugar: "los palenques del corazón" Saludos a Roger y gracias Ondina...

Anónimo dijo...

Título impactante; texto brillante; video inolvidable. Este es un verdadero ejemplo de vida. Gracias, Ondina, por darnos estas lecciones. Gracias, Josevelio, por seleccionar el video y compartirlo. Espero que muchas más personas lo vean.

Enrique Aguirre

Gino Ginoris dijo...

Increíble cómo el ser humano es capaz de perdonar y olvidar.
Nosotros pobres mortalitos, discutiendo en el super, en el metro, odiando porque no funciona el ascensor o porque el joven de la limpieza dejó el pasillo mojado.
Hay que mirar hacia adentro, ojala desde ya.
Abrazos a Ondina y Jose.

Anónimo dijo...

"Ondina de mi alma", bello.
Saludos para todos.

Anónimo dijo...

Ondina y Josevelio tienen la capacidad de sorprenderme siempre. No podría haber mejor texto para comentar este hermoso video, que es un canto a la vida, que las palabras profundas y bellas de Ondina. Gracias por este regalo, que recibo como un bálsamo para el dolor por la caída en combate de Payá, asesinado por los Castro. ¡Viva la vida! ¡Viba Cuba libre!

Margarita León

TURANDOT dijo...

"Mi eleccion en la vida es no lamentarme de nada". Solo una raza obligada a defenderse durante toda su historia puede tener esa lucidez.
La musica es ....Dios. Alice tambien lo es.
Gracias Ondina y Eve.

Anónimo dijo...

Hermoso artículo para una hermosa vida. El tema de la resistencia es muy apropiado para estos días de sangre y duelo que vive Cuba. La clave es no lamentarse y asumir el destino, tal y como nos lo merecemos... gracias.

Fabrizio del Dongo