sábado, 23 de junio de 2012

Una gardenia para Gardel


Por Ondina León ©

Realmente no importa dónde fue que nació: él sigue creciendo. Cada vez canta mejor, como se ha dicho. Pero para mí es mucho más que una presencia musical. No sé cuándo lo escuché por primera vez en mi vida o cuándo descubrí su eterna sonrisa en esas fotografías, en blanco y negro, que me sorprendían en algunas casas o en los sitios más inesperados de una Habana que lo amaba o que, tal vez, lo sigue amando: Carlos Gardel me acompaña en mi paso por el mundo desde siempre.
Y no hay algún instante, luminoso o sombrío, de mi existencia en que no me abrace alguna estrofa de sus canciones y me alegre o me reconforte. Su voz, que es misterio sostenido, me resulta una amalgama de matices del alma, de esos que para algunos pueden sonar cursi, pero que están y son como parte de una manera del ser: el tango es tan bolero como la ranchera: una se abre las venas con sus historias y de sufridora empedernida se nace, otra vez, a la lucha cotidiana, sonriente.
Este 24 de junio se conmemora un aniversario más de su muerte que, como a todos los elegidos de los dioses, le llegó, creía yo, inesperada y prematuramente. ¿Por qué? No tengo respuesta. Dios sabe lo que hace y cuándo lo hace, aunque nos duela aceptar sus decisiones y una pida más tiempo físico, real o palpable, para que el artista nos engrandezca. En aquel fatídico instante de 1935, Gardel estaba en el esplendor de su gloria y, creo yo, se merecía, seguir regalando su voz, ese don divino que aún hoy nos seduce.
Siempre pensé que, por este súbito golpe del destino, la suya tendría que ser un alma en pena, que vaga por los rincones del mundo, lamentándose de su breve paso. Pero hace muy poco, una recién adquirida amiga, quien es clarividente —sí, todos los caminos conducen a Dios— me dijo que no, que Gardel es un espíritu de luz que está absolutamente feliz, en el plano en el que Dios lo ha puesto, y que ella lo sabe muy bien porque tiene una, digamos, comunión espiritual con él y que su relación con “El Zorzal Eterno” data de cuando era niña y se “reencontró” con él, en un cine de su remoto pueblo natal, en Cuba.
Mi amiga está convencida, porque lo siente, lo cree y ha tenido pruebas irrefutables —ha estado diecisiete veces en Buenos Aires, por los lares del artista—, de que la reencarnación existe y de que las almas trasmigran, en un eterno retorno al gran plasma universal, que nos ha engendrado a todos. Así, me convenció de que siguiera amando a Gardel, pero sin cuestionar su destino, porque, evidentemente, él sigue vivo y haciendo vivir a los demás con sus dones. Y ahí están, como tatuadas en la faz del planeta, “Cuesta abajo”, “El día que me quieras”, “Volver”, “Mi Buenos Aires, querido” y ese tema que tiene tanta pegada, por ser tan realista y actual, “Cambalache”, uno de mis preferidos.
¿Recordará el mundo como se merece a Carlos Gardel? No, no lo creo. La realidad cada vez se vuelve más desmemoriada, más grotescamente frívola, más insípidamente lasciva, más vergonzosamente simiesca, vulgar y violenta. A las nuevas generaciones no le interesa el más mínimo pasado ni la historia reciente ni los siglos de cultura humana y de civilización que, gota a gota, nos han hecho más humanos y menos bestias. La revolución tecnológica engendra más enajenación que comunicación y hace que se le rinda más un culto absurdo a la llamada cultura de masas —como al deporte y a sus millonarios atletas, a los que llaman, no sé por qué, “héroes” — que a las sutilezas del espíritu. Gardel es, en este contexto de pobreza de alma y de vértigo por el apuro innecesario, un anacronismo insultante para la mayoría, que ni sabe ni le interesa saber quién es. Los que lo amamos somos cada vez menos y más viejos, pero igual de fieles y de valerosos. Así que, en este 24 de junio, me arranco una gardenia para Gardel: una gardenia inmaculadamente blanca, potentemente olorosa, huracanada como un tango y se la ofrendo con devoción...






22 comentarios:

Gino Ginoris dijo...

Hermoso homenaje y esa gardenía blanquísima que besas.
Abrazo.

Simon-Jose dijo...

Mi muy admirada y estimada Ondina;
También tengo presente a Gardel y me sumo a tu homenaje. Crecí oyendo sus populares tangos y las excelentes parodias que, de algunos de ellos, hicieron nuestros Pototo y Filomeno.
Tus palabras me llevaron a dos películas, muy distintas ambas, que te cuento a continuación:
Cuando te refieres a esta humanidad cada vez más desmemoriada me vino el recuerdo de "La Máquina del Tiempo", (de los años cincuenta) cuando el "héroe" rompe, de un manotazo, todos los libros (se hacen polvo) que simbolizan el desarrollo e historia de la civilización, criticando a aquellos actuales humanos que entraban pasivamente a los sitios donde los Morlocks se los comían.
La otra película si tiene que ver con Gardel. Es una de las suyas.
No recuerdo el nombre de la película, pero si leí alguna vez hace mucho tiempo que el día de su estreno, si la memoria no me falla año 1933, en el momento en que Carlos Gardel canta "Tomo y Obligo", el proyeccionista se vió obligado, por la exigencia de los espectadores a detener la proyección y repetir ese "pedacito" de la película nada menos que ¡¡CINCO VECES!!.
Creo no se haya repetido jamás semejante situación en la historia del cine.
Como siempre, mi agradecimiento a tí por tus artículos y a JosEvelio por su publicación.
Un abrazo cubanísimo;
Simón José Martí Bolívar

Anónimo dijo...

Lindas palabras sobre Gardel, sobre su presencia y su ausencia. Me llama la atención el tema de la reencarnación, también tengo una amiga que cree que se produce.

Gracias por esta entrega.

Teresa Cruz

Frida M dijo...

Sabia, Serena, Querida Ondina:
Gracias por la sorpresa. Tenía que surgir de su exquisita sensibilidad este raro homenaje a Gardel.
Idolo de mi padre. De una generación de muchachones cubanos a los que no les acababa de "cuadrar" el son montuno.
Porque era el Tango el rock de entonces?
Gracias mil por los recuerdos. Se le extrañaba.
Abrazos JosEvelio.

Amado Cuba dijo...

Muy hermoso homenaje y muy sabias palabras, el año pasado tuve la oportunidad de visitar su tumba y para mi fue una expereiencia muy emocionante.

Anónimo dijo...

Señora Ondina, ¡qué bello artículo! ¡Qué homenaje tan sentido! Realmente, usted siempre me sorprende. ¡Y qué capacidad de síntesis para definir los rasgos de una identidad! Genial lo de "el tango es tan bolero como una ranchera". Ya lo dijo todo sobre la forma de sentir de los hispanos. La extrañaba ya. Gracias por este texto. Pero no deje de escribir sobre Cuba, porque usted es su voz más clara, fuerte y dulce. Gracias, Josevelio por su blog.

Enrique Aguirre

JosEvelio dijo...

"En la noche del 10 al 11 de diciembre de 1915 Gardel recibió un balazo durante un altercado a la salida del Palais de Glace (salón de baile de la época en el barrio de la Recoleta). Esto se debió a que estando en el salón, acompañado por los actores Elías Alippi y Carlos Morganti, un grupo provocó a Alippi. En principio Gardel sale a defender a Alippi, pero luego, para evitar que las cosas pasen a mayores, deciden retirarse. Pero los "niños bien" siguieron al trío por la avenida Alvear y, al llegar a Tagle, a la altura del Armenonville, se trenzaron en una pelea en la que Gardel terminó herido de un balazo en el tórax.[14] El autor del disparo fue Roberto Guevara Lynch, el tío del Che Guevara".
(fragmento de la biografía de Carlos Gardel en Wikipedia, enciclopedia libre).
-Curioso verdad?!

Anónimo dijo...

Ondina se ha vestido de lujo entregándonos este merecido homenaje a Carlos Gardel. Olvidado por muchos, desconocido por otros, y amado por miles de sus seguidores que año tras año llegan a Buenos Aires a la Mecca del Tango,su tumba, para rendirle merecido homenaje y tal vez tararear alguno de sus éxitos o simplemente dejarle una gardenia como lo ha hecho hoy Ondina León en este Blog.

Gracias.


Domingo Porto.

TURANDOT dijo...

Ondina, tienes el alma de encajes. Puedes deleitarnos con todo. Gracias.

Anónimo dijo...

Muy lindo lo que dice Ondina de Gardel aun que a mi no me gusta, pero ¿como esta señora puede crer en brujeria y en la re-encarnasión? Eso es loco y no es de señoras culta. Ella confeso que va a ver a esa amiga a tirarse los caracoles. Entonses no puede ser tan intelijente como disen que es... Que pena por que yo pense que si lo era. Bueno como estamos en democracia ella puede hacer lo que quiera asta crer en boberias. Gracias por dejar me salir siempre.

Jose Fariñas

Anónimo dijo...

Cuánta razón tiene Ondina en lo que dice del estado del mundo y la desmemoria. Pero mientras existan persona como ella que luchan por rescatar la memoria colectiva y lo mejor de ella, no todo está perdido. A este bello artículo de Gardel, muy merecido, habría que sumar los que ella ya ha escrito sobre Martí, María Teresa Vera, Dulce María Loynaz, Ramón Unzueta, que recuerde. Gracias también a Simón José por sus recuerdos y comentarios. Y a Frida por ser justa y llamar a Ondina "sabia" y "serena" porque realmente lo es, en toda la blogósfera cubana, tan llena de idiotas y de histéricos, con el perdón de los "cubanólogos". Gracias Josevelio porque usted también es sabio y justo. Saludos a todos.

Margarita León

Anónimo dijo...

Ondina, muy bueno su artículo. A mi me hubiera gustado desmentirla y decirle que los jóvenes conocen muy bien a Carlos Gardel. Pero he salido a preguntar entre mis nietos y sus amigos y amigas, y ninguno sabe quién es el artista argentino, a pesar de que son cubanos y latinos. Eso sí, tienen tremenda lista de deportistas y de reguetoneros en la mente. ¡Me escandalicé! Y me offecí a ponerle canciones de Gardel. Pero nadie estuvo interesado en escucharlo porque es... muy viejo. No hay nada que hacer. Ni firmo mi comentario porque me da verguenza. Ondina, no deje de escribir de Cuba, pero también escriba sobre la cultura y sus artistas, pasados y presentes, para no llegar a ser desmemoriados o, peor aun, desinteresados. Gracias.

Gino Ginoris dijo...

diSen los que saben que no puede haber re-encarnaSión de un equus africanus asinus en un humano, lo que es no CRER, entonSes, me pueden decir quién este ser tan inteliJente que ataca apasionadamente a la señora Ondina ASTA el punto de CRER que sabe lo que escribe y hasta gracias da POR QUE se lo publican.
Dios sabe lo que hace.

Anónimo dijo...

Cuidado Fariñas, no siempre se te van a aguantar tus comemierderías. Tal vez cuando menos te imagines te mandan como lo hacen los españoles a tomar por el cu... y no sales más.

Alguien que no te soporta.

Simon-Jose dijo...

Mi apreciado JosEvelio;
Ví tu comentario sobre Gardel y el tío del Ché y me dediqué a buscar el dato que sitúo en mi anterior comentario.
No lo encuentro en Internet. Yo lo leí, hace tal vez cuarenta años, en alguna revista que tratase de esos temas.
Pero aquí en internet encontré algo:
En YouTube, en una de las opciones de Tomo y Obligo de Carlos Gardel, situada allí por rodrigoraulsuarez y que tiene 112,816 vistas, me encontré el siguiente comentario:
(tomado por Copy-Paste)
"Si en Colombia este tango era uno de los mas populares del repertorio de Gardel y sabiendo esto en su ultima interpretacion dejo para cancion para el final, segun se dice la canto en el balcon hacia la multitud que estaba rodeando el lugar donde estaba la emisora en la madrugada del 24 de junio , y esta escena de la pelicula se dice que gusto tanto que en las salas de cine el publico obligaba a que rebobinaran la cinta de la pelicula para escuchar este segmento donde canta Tomo y Obligo.

elgardeliano20 11 months ago"

Un abrazo cubanísimo a todos;
Simón José Martí Bolívar.

Anónimo dijo...

Excelente homenaje a un grande. Gracias, Ondina por estas manifestaciones de amor a la cultura y por su "alma de encajes", como dice la siempre aguda y genial Turandot. Lo que dice el comentarista anónimo avergonzado de sus nietos y de las nuevas generaciones es cierto porque se puede ignorar algo, pero tener interés en conocer y en este caso ellos no tienen interés ni hambre de cultura. Es triste. Por mi parte, yo sí creo en la reencarnación y es un tema apasionante, que hasta psiquiatras célebres como Brian Weiss han tratado con sus regresiones. Así que "sabio" Fariñas, ni vale la pena responder a tus ataques contra Ondina, que ya se van convirtiendo en patológicos. Josevelio, lo que más me gusta de su blog es que siempre me sorprende y me alimenta el alma. Gracias, Ondina, y a todos los buenos comentaristas.

Mara Villa del Valle

Anónimo dijo...

Ondina es genial en todo lo que escribe, pero el comentarista Gino es todo un artista comentando y, sobre todo, respondiéndole a su "amigo" Fariñas....

Ibis García Alonso dijo...

Extraordinario, estimada Ondina. ¡Grande El Zorzal! Tan grande que, efectivamente, éste debe ser uno de esos pocos y rarísimos casos en los que los creyentes e incrédulos estamos todos de acuerdo: ¡El Zorzal vive, arrulla! He visitado la casa donde vivía junto a su querida “Madrecita” y también su supuesta última morada y, la verdad, no he logrado sentir su inexistencia. Pero acaso fue el mismísimo Zorzal quien vaticinó que algo así sucedería. Basta con detenerse en la frase “Acaricia mi ensueño” que tantas veces entonó, que aún entona. El Zorzal está aquí, allá y acullá para que nos deleitemos acariciando su ensueño mágico eternamente. Y sí, todo un presagio esas tres primeras palabritas del poema de Le Pera que El Zorzal musicalizó, interpretó e interpreta como únicamente él sabe hacerlo (¡cada día canta mejor, sin duda!). Cuestión que soy una convencida de que “Carlitos” camina muy risueño por las calles de Buenos Aires, e incluso por las calles de cualquier ciudad del mundo, y que quienes lo admiramos podemos tropezarnos con él en la más impensada esquina de este insignificante planeta. ¡Obvio que vive! El día que gente como él deje de existir, definitivamente este planeta detendrá su vagabundeo alrededor del Sol y ¡listo, chau, adiós! ¡Obvio que vive! No vale la pena enredarse en las discusiones que siempre suscitan su (aún) desconocido origen ni su trágico y presunto final: El “Insustituible” es UNIVERSAL y ETERNO. Punto.
Gracias, Ondina. Maravilloso homenaje.
Gracias, Josevelio.

(Dejo un link al Museo Casa Carlos Gardel: http://www.youtube.com/watch?v=LbuIgZ-0hQU&feature=related )

Anónimo dijo...

"Ondina de mi alma",apuradita y rapidito.Hermoso como siempre.
Gracias

Anónimo dijo...

A raíz de la lectura de este texto de Ondina,que como siempre es única, he vuelto a reencontrarme con Gardel y sus tangos, los he escuchado y he visto lo que hay en Youtube. Y claro que Ondina tiene razón en rendirle homenaje porque su magia es inexplicable. Aspiro a difundir su culto y quiero que mis hijos y mis nietos también lo admiren. Gracias, Ondina y Josevelio, por este sentido tributo a un clásico. Esto sí que es un blog completo.

Cristobal

Anónimo dijo...

¿Por qué Ondina escribe sobre Gardel y no sobre Don Omar, Daddy Yankee o Pitbull? No habla de estos cantantes exitosos porque es una racista cultural. Gardel es un fosil y estas estrellas son el presente. Hay que tener mal gusto para hablar de tangos y no de una música que genera millones de dólares y toda la juventud baila. Este es un blog de viejos aburridos, con todo respeto. Saludos reguetoneros.

manguiypalitodulce dijo...

¡¡Abajo las madreselvas, qué viva el reguetón y la moringa!!