domingo, 4 de marzo de 2012

Miami también cree en sonrisas


Por Ondina León ©

Las inmundicias de Edmundo García no tienen parangón en la historia de la infamia cubana. Su más reciente perla es “Miami tampoco cree en lágrimas”, un texto publicado en el sitio virtual “Cubadebate”, ese portal del terrorismo mediático del castrismo, ¿dónde si no iba a salir publicado? Para empezar, Edmundo se identifica como “periodista cubano independiente residente en Estados Unidos, conductor del programa La Noche se mueve”. Lo de cubano es un hecho y no se discute: él también es Cuba, aunque nos insulte su existencia. Lo de “periodista” es una exageración imperdonable porque él, hasta donde sé, sólo escribe panfletos mal hilvanados a favor de la dictadura de los Castro; y lo de “independiente” parece una broma de mal gusto: ¿independiente de qué o de quién? Porque evidentemente él depende de las directrices del “Granma” o de las estrategias que trazan las eminencias grises de los ideólogos del Partido Comunista de Cuba, el único que existe en la isla posesa, contra la comunidad cubana. Si Edmundo se refiere a que es independiente del exilio cubano radicado en Miami, habría que preguntarle quiénes le financian su programa de radio, porque se siente cuando habla que hay una bota poderosa oprimiéndole el cuello. Aunque, por supuesto, visto desde otro ángulo, lo de “independiente” es una confirmación de que él vive en democracia y que se le permite expresarse libremente, aun cuando lo que hace sistemáticamente es minar a Miami y a los cubanos libres con sus venenos y babosadas.
En su panfleto, Edmundo “analiza” por qué a los artistas cubanos les va tan mal en la Capital del Sol. Y para ello comienza con el ejemplo de la actriz Susana Pérez, quien en una entrevista vomitó toda su amargura y su frustración porque, entre otras “tragedias”, está administrando una clínica de belleza y haciendo comerciales y publicidad con temas estéticos, y no actuando como estrella de telenovelas o consagrándose en Hollywood… a sus años. Y luego nos regala una larga ristra de artistas “fracasados” en Miami, que otrora fueron glorias de Cuba: Manolín, Carlos Manuel, Reinaldo Miravalles, Annia Linares, Mirta Medida, Carlos Cruz, Orlando Casín, Lily Rentería, Eduardo Antonio, Francisco Gattorno, Osvaldo Rodríguez, Martín Rojas, Orlando Rojas, Sergio Giral y hasta Albita Rodríguez, entre otros. La tesis de Edmundo García es que estos grandes artistas están frustrados en Miami porque no tienen un pueblo que los respalde ni instituciones que los apoyen, como sí tenían en Cuba cuando eran estrellas rutilantes. Es decir, en la isla el amor del pueblo los nutría y el calor del estado benefactor les garantizaba la logística, la infraestructura y los colosales beneficios financieros que los encumbraban: era ricos y famosos, felices y realizados, ¿a cambio de nada?
Sin embargo (o por el embargo), nuestro ilustre “periodista” no se pregunta, poseído por su fe ciega en el castrismo, ni por instante, el por qué todos estos artistas decidieron un buen día abandonar el Paraíso y radicarse en el Infierno floridano. ¿Habrá sido por una ambición colosal? ¿O por un delirio de sus egos hipertrofiados? ¿Habrá sido por amor al vil dólar? ¿Qué pretendía esta tribu de artistas al huir de la finca de los Castro? ¿Acaso querían ser libres o, por lo menos, tener la ilusión de tener un mayor control sobre sus vidas y sus pasaportes? Tal vez, estos “fracasados” no son tan malvados y sólo deseaban llegar a sus casas, luego de una ardua jornada regalando su arte, y abrir la llave del agua y tener agua. Quizás sólo pretendían poder encender la luz y que la luz se hiciera. A lo mejor pretendía abrir sus refrigeradores y encontrarse, ¡Oh, sorpresa!, una mínima cerveza, no una cerveza colosal, para saciar su sed. Déjame ver, barajando alternativas justicieras y solidarias, tal vez ellos querían establecerse en Miami para poder mandarles a sus familiares en Cuba remesas para comer; o unos blumercitos para la nieta; o un par de zapatos para el sobrino; o las medicinas para la abuelita… No sé, los vericuetos del alma humana son insondables….
Claro, Susana Pérez, y todo el que quiera, tiene derecho a quejarse de lo mal que le va, a pesar de las sonrisas que exhiben, con blancura de lirio, y de lo rozagantes que se ven, a pesar de no estar en cartelera con una obra de Virgilio Piñera o de Alberto Pedro, de Ionesco o de Shakespeare… Los artistas son así de inconformes y me parece muy bien que le exijan a la vida o a Dios que puedan seguir brillando con su arte y sólo con su arte.
Pero yo me pregunto: ¿por qué Edmundo García dejó fuera de su artículo a otros tantísimos “fracasados” artistas e intelectuales cubanos, que viven en Estados Unidos y en Miami? Una listica breve, pero intensa podría ser esta: Emilio y Gloria Estefan, Willy Chirino, Amaury Gutiérrez, Lena y Malena Burke, Pitbull, Pedro Pablo Peña, Eduardo Padrón, Alejandro Ríos, Albita Rodríguez, Andy García, Elizabeth Peña, William Levi, León Ichaso, René Lavan, Alexis Valdés, Tomás Sánchez, José Bedia, Teresa María Rojas, Camilo Egaña… No sé, yo a todos los veo sonrientes y triunfantes: Miami les sonríe y ellos le sonríen a la vida.
Por otra parte, si realmente Miami es un vasto páramo cultural, entonces, ¿por qué cuenta con un festival de cine hispano, un festival de ballet internacional, una feria del libro a todo tren, una temporada de ópera envidiable, una feria de Art Basel, un festival internacional de piano, entre otros eventos de altura? ¿Será que también el castrismo financia estas “actividades” superfluas? Y si estamos tan, pero tan mal, entonces, ¿por qué se insiste en tender el “puente cultural” entre las dos orillas, Cuba y Miami? Aunque, en realidad, el puente es en un solo sentido: de allá para acá. Y si no, pregúntenle al “empresario” Hugo Cancio…
Porque yo me pregunto: ¿qué hacen en Miami, donde el pueblo no quiere a sus artistas ni hay apoyo financiero para la cultura, Raúl Paz —a quien no le importa que los cubanos tenga derecho a viajar libremente—; Carlos Varela —que no es “político”, pero pide el fin del embargo en Washington—, Kelvis Ochoa —que es “artista”, pero canta en las tribunas castristas—, Descemer Bueno; el dúo “Buena Fe” —que denigra a Las Damas de Blanco, pero tampoco son “políticos”—; Los Van Van —orquesta emblemática de la Revolución—; Paulito F.G. —quien se declara castrista de corazón—; y hasta Pablo Milanés —“revolucionario” y “raulista” ligero? Tengo entendido que las horribles leyes estadounidenses y el embargo no permiten que a estos sacrificados artistas se les pague un centavo por sus actuaciones, entonces, ¿vienen a Miami sólo por amor al arte y al pueblo que no los ama? Pero los teatros se llenan y todos andan y se van sonrientes y con unas libritas de más, en el cuerpecito y en las maletas…
La vida del artista no es fácil en ninguna parte del mundo, ni mucho menos en tiempos de crisis, pero no creo que Miami sea lo peor de lo peor. No sé, si yo fuera Edmundo García y fuera periodista —dicen que una vez lo metieron preso por “periodista”, pero tuvieron que soltarlo por falta de pruebas—, volvería a investigar el tema y escribiría otro artículo, pero para esto tendría que partir del presupuesto de que hay dignidad y amor a la verdad, y ya esto es mucho pedirle a un castrista.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Dicen que Edmundo está tratando de que le aumenten el chequecito y busca temas desesperadamente, cualquier asunto para criticar la ciudad en que vive por su voluntad o la de los Castro.


Teresa Cruz

Gino Ginoris dijo...

Yo no conozco al tipejo al que se refiere Ondina, pero que el artículo esta bueno, lo está.
Eso de que estuvo preso por “periodista” y tuvieron que soltarlo por falta de pruebas es lo mejor que he leído en años.

Esperanza E. Serrano dijo...

Ondina,
Haz dado la mejor respuesta a ese estupido payaso. Payasdo con ínfulas de sabelotodo, bufón de la corte sangrienta de los Castro,y cobarde como ninguno.
Un abrazo
Espe

Anónimo dijo...

Siempre me impresiona el arte que tiene Ondina para desenmascarar con elegancia a los castristas. Esperanza tiene razón en decir que el personaje es un payaso, pero es también muy venenoso, bretero y sembrador de odios. Gracias, Ondina, por tener esa moral tan alta y el valor para decir lo que piensas. Esta vez le has hecho justicia a Miami, que todo el mundo ordeña, pero casi nadie ama...

Enrique Aguirre

Anónimo dijo...

Eso es, Ondina, las cosas por su nombre y al duro y sin guantes. Edmundo se merece tus insultos y muchos más, que no digo porque el blog de Josevelio es decente y serio. Gracias, porque eres una cubana con valor y dignidad. Si estuvieras en Cuba, sé que serías parte de Las Damas de Blanco.
Saludos.

Cristobal

Anónimo dijo...

Ondina de mi alma, buenisimo.En este Miami hay unos cuantos Edmundo.
Saludos

Ibis García Alonso dijo...

Edmundo: un quiste escatológico humano que con solo abrir la boca rompe el más sofisticado mierdómetro que se pueda inventar. Tiene la mierda enquistada. Definitivamente Edmundo necesita un enema (con propulsión a chorros) de por los menos dos pipas de agua llena de amebas. No se me ocurre otra forma para que el Edmundo pueda evacuar tanta mierda acumulada. Y me quedo con dudas, mire usted. Cuatro pipas, tal vez… Y no sé, mire usted…

Clarísima y directa, como siempre, estimada Ondina. Gracias por compartirnos el artículo. Gracias, Josevelio.

PD: Perdón por la palabra Edmundo.

Anónimo dijo...

¡Ondina, seguro, a Edmundo dale duro! ¡Ondina, seguro, a Edmundo dale duro! Duro y por la cabeza a ver si reacciona y cambia y no sigue sirviéndole a la dictadura. Pero, ¡qué va!, esa víbora nunca dejará de serlo. Menos mal que contamos con usted y su afilado verbo para denunciar y poner a los castristas en su lugar, en el basurero de la historia.

Fabrizio del Dongo

Anónimo dijo...

¿Tendría espacio y voz Edmundo García en una Cuba democrática y libre? Yo espero que sí, pero marginado por su propia vileza; arrinconado por su cobardía; verde por su propio veneno... Tanta bajeza y servilismo tienen que ser castigados por la justicia. Miami es grande porque incluso seres como él pueden expresarse, aunque por supuesto con el derecho a réplica, que es lo que ha hecho Ondina magistralmente, como siempre.Gracias Josevelio por este espacio de debate y lucha por Cuba.

Mara Villa del Valle

Roger Rivero dijo...

Muy buena lectura Ondina hacia ese ciego que no quiere ver, y si están frustrados algunos artistas, bueno deben seguir el camino de María Conchita Alonso si lo que quieren es llegar a Hollywood, hay otros que triunfan acá; ya no son los mismos tiempos, la música cambia, y muchos se quedan atrás... pero hay libertad... un gusto leerte, un abrazo grande y felicidades en este día internacional de la mujer!!!!!