"Sin embargo, en 1937, Dios se le acercó y le susurró al oído: Hija mía, cuando un ser humano trabaja, yo lo respeto. Pero cuando canta, lo amo. Así que, canta, que yo te escucho…”.
A la vera de su voz
Por Ondina León©
Maria Teresa Vera
Cuba, (1895-1965)
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