lunes, 30 de enero de 2012

Abandonad toda esperanza


Por Ondina León ©

Ya nos lo había advertido el Generalísimo Castro II hace unos días: “No se hagan muchas ilusiones”. Ni tampoco tengan fe, hubiera agregado yo. Pero ahora, luego de la Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba, es mejor que pensemos en el lema que Dante tatuó para la posteridad a las puertas de su Infierno: “Abandonad toda esperanza”. Entonces, ¿qué quiere decir, como han publicado algunos medios de prensa, que hay una “apertura moderada” en Cuba?
¡Por el amor de Dios! Luego del sarao de esos 800 militantes castristas de carné, para trazar los nuevos destinos de la isla posesa, que creen que les pertenece, ya comprobamos, por enésima vez, que ni hay apertura ni hay moderación, por muy optimistas que nos impongamos ser en el caso de este enfermo terminal, cianótico y boqueante.
¿Acaso decretaron el pluripartidismo? ¿Impondrán la separación e independencia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial? ¿Reformarán la constitución de la república para crear un estado de derecho real? ¿Habrá libertad de prensa y de expresión? ¿Se podrá viajar libremente? ¿Le rendirán culto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos? ¿Se respetará la propiedad privada? ¿Forjarán condiciones para que florezcan las pequeñas y medianas empresas y no la economía del chinchal? Nada de nada: la mafia castro-comunista sólo está reacomodando cargas para perpetuarse en el poder, más allá de la vida biológica de los hermanos Castro. No podemos dejar de estar conscientes de que en Cuba hay un sistema de mafias, con un capo general que trata de regular las luchas intestinas entre las familias o castas, y que es un sistema sólidamente establecido, con estructura de estado, y con todos sus apéndices represivos muy bien aceitados y activos, látigo en mano, como los rusos. Ni modelo chino ni vietnamita ni fusión de capitalismo de estado con socialismo real: esto es el modelito único del castrismo castrante y castrense.
Lo demás que se diga ahora sobre “los cambios” en el archipiélago de “Nadamascar” es fantasía verbal de académicos acomplejados y de cubanólogos de izquierda trasnochada; ficciones de periodistas tendenciosos o elucubraciones maquiavélicas de empresarios y capitalistas, de aquí, de allá y de acullá, que están, como perros lascivos, marcando territorio con sus orines voraces y su hambre de ganancias a ultranza.
La gerontocracia del nepotismo, que ha generado ya una fuerte plutocracia castrista, habla ahora de límites al tiempo en el ejercicio de un cargo político o público, luego de ellos mismos estar en el poder por más de medio siglo, en una maniobra acrobática que pretende establecer las líneas de sucesión para que los “talibanes” castristas no se desguacen antes de tiempo, en el afán de tener un trono lustroso en la nueva corte.
Ahora, los militantes y su máximo líder se rasgan las vestiduras ―aunque no llegan a darse candela a lo bonzo― vociferando contra la corrupción, la que le escamotea parte de sus pingues beneficios. Pero, ¿cómo pueden los corruptos luchar contra la corrupción, que ellos mismos engendran con el estatus quo imperante? La esencia del castrismo es inmoral y excluyente por sus erráticas “leyes”, que crean un marginalismo rampante y un delito económico sostenido para el ciudadano común, que lucha por sobrevivir en un medio hostil, que le impone la filosofía del “Sálvese quien pueda”.
También, a cualquiera le da una alferecía al escuchar a su majestad Castro II decretando, con su grave voz grave, el ajiaco más tóxico que pueda dársele a las masas, que es esa fusión que se empeñan en inocularnos de “patria, revolución y socialismo” en un todo. La patria no es el estado castrista ni el partido. Revolución es un término hueco, a estas alturas de la historia, y debe ser sustituido por “Involución”, que es lo que padece Cuba. Y el socialismo, en el buen sentido de esta corriente sociopolítica, sencillamente, no ha existido nunca.
Así que, compatriotas lúcidos, abandonad toda esperanza de una nueva nación, a corto plazo, hasta que no surja un Gandhi, que logre despertar a las masas de su largo letargo para que pulvericen sus cadenas mohosas.

17 comentarios:

TURANDOT dijo...

Mis ilusiones las he perdido a lo largo de mis viajes.

Roger Rivero dijo...

Para que se desplomen estas nuevas monarquías de los dirigentes sobre el resto de la gente, hay que ser o querer ser libres; Marti se equivocó, efectivamente porque la libertad no depende del conocimiento libresco, es mas bien el clamor del propio ser. De manera Ondina, creo que tal vez un Gandhi con cojones, nos guíe a todos los borregos hacia la tierra prometida. I gave up long ago. Un abrazo Ondina y gracias por su luz sobre estas cosas.

Zoé Valdés dijo...

No espero nada de ellos, ni de nadie. Hace rato acabaron con esa isla. Nada que esperar. Gracias por el post, como siempre.

Runrún dijo...

Castroenteritis china es la pandemia insular que nos debilita a "casi" todos los cubanos.
Fíjense compañeros si decidieran “trasladarse” a la Isla de Pinos el grupús-culo formado por la cúpula mafiosa y sus esbirros y escribanos: léase, Ohmalaportuondo, silbidorodríguez, apapiopérezvidal, chanchomilanés, miguelbarniz, laviejabrujadeltutú, y un largo etcétera; acabarían para nosotros todos los males y en la Isla Geriátrica ellos se cocinarian en su salsa de azufre…¿qué les parece?

Manolo dijo...

Porque hablar de aperturas y de posibles limosnas? ¿No es tiempo de recordar la sangre derramada, el dolor de un pueblo, el hambre, la destrucción y las torturas físicas y mentales? ¿Vamos a olvidar a los torturadores, a esas hienas inhumanas que aplastan y degradan a sus propios hermanos día a día, hora a hora? yo no quiero olvidar y mucho menos perdonar....Manolo

JosEvelio dijo...

Querido amigo Manolo: Esperamos tus comentarios siempre. Te puedo asegurar que los cubanos que comentamos en Guitáfora; de ninguna manera estamos dispuestos a perdonar, olvidar y mucho menos conformarnos con limosnas. La Sra. Ondina León ha dedicado su post a los “cubanos ilusos” que esperaban un Castro II, dispuesto a hacer concesiones a una transición pacifica a la democracia. Saludos.
¡PROHIBIDO OLVIDAR!

Anónimo dijo...

Si Ondina no tiene esperansa para que sigue escribiendo bobería de Cuba? Teje mujer teje. Turandot es una turista aburrida pero que se lee todo lo aqui. Como Zoe que no se caya y habla asta por los codo aun que no espera nada.El tal manolo esta pidiendo sangre pero seguro esta en Miami con la bariga llena de jamon hechando se fresco. Asi cual quiera no? Que vaya pa Cuba. Todo es raro aqui como que les gusta sufrir para nada, entonce no? Gracias a Josevelio por dejarme opinar.

Jose Fariñas

Esperanza dijo...

Aunque me nombran Esperanza, hace rato que las perdí todas con relación a ese régimen mafioso comunista que tanto daño le ha hecho a nuestro país. De ellos nunca vendrá nada bueno. Es mas de lo mismo que padecemos desde hace décadas.
Este post de Ondina está muy bueno para hacerlo circular dentro de Cuba.
Me lo llevo y se lo envio a la gente que tengo por allá.
Espe

Ibis García Alonso dijo...

Magnífico artículo, estimada Ondina. Diría que lapidario, sobre todo ahora, cuando vemos a tantos “ilustrados” (de adentro y de afuera) trepándose en el atril esnobista desde donde pronuncian edulcorados e infames discursos queriendo legitimar “cambios” que no son ni serán bajo una dictadura.

Qué digo, tienen usted razón, hay muchas palabras —ej: patria, socialismo, revolución, comunismo, cambios, libertad, entre otras— que cuando se yuxtaponen forman una entelequia. ¿O es que acaso se puede hablar de cambios o de legítima libertad sin que el peso de la justicia haya caído sobre quienes coartaron la libertad y la democracia de un pueblo por tantos años? Para mí, sencillamente, no. Sin previa justicia únicamente se podrá hablar de contubernios, de complicidad, de negociados y negociantes/políticos inescrupulosos, pero de libertad, jamás.
Gracias, Ondina.
Gracias, Josevelio.

Anónimo dijo...

Ibis y Esperanza, dos mujeres no sólo inteligentes y cultas, sino también decentes y patrióticas, han complementado muy bien las valientes palabras de Ondina. Es cierto que tiene que haber justicia primero (ya lo dijo Ondina, una ley de limpieza ética), pero con civilidad y orden de acuerdo con leyes justas, para evitar caer en venganzas personales y en revanchismos en el nuevo país que surja de estas ruinas. Todos los comentaristas han expresado desaliento y cansancio y es lógico, pero hay que tener esperanzas de que falta menos y resitir para ver la luz. Cuba renacerá y necesita de nosotros también. Gracias Josevelio por haber creado este blog de debates y de intercambio de ideas sobre nuestra patria.

Margarita León

Anónimo dijo...

Ondina de mi alma,de aquellos locos nunca debemos esperar nada, solo han dejado amargos recuerdos en los corazones de muchos cubanos ,generaciones marcadas por el dolor, familias destruidas por la separacion,muertes y angustias.Como dice Turandot , las ilusiones las hemos perdido a lo largo de tantos anos de pena.
Como de costumbre , excelente articulo.
Saludos

Anónimo dijo...

Ondina es un martillo bien preciso,y JoseFa es un tronco de troglodita que discute sin razones. Debe ser un transsexual en retorno.Complicadito el muchachon,pero al final es fascinacion lo que tiene con Ondina.Al criticarla siento el deseo que tiene de ser ella,pero lo siento JoseFa, Ondina hay una sola.

Anónimo dijo...

El sr. Manolo no entendió nada de lo que Ondina expresó tan claro y tan bien en este artículo sobre la conferencia de los comunistas. Debería leerselo de nuevo para que aprecie y entienda todo lo que ella ha dicho. Por si no se dio cuenta, Ondina además de llamar las cosas por su nombre, ironiza y le da un toque en el hombro a aquellos que creen o tienen ilusiones de que algo va a mejorar, realmente, en Cuba con los Castros. Al comentar, una debe ser responsable y cuidadosa para no herir a nadie con una mala interpretación. Menos mal que el sr. Josevelio le aclaró la intención del artículo a Manolo que tiene razón en lo de pedir justicia por los crímenes, pero este es otro tema. Saludos.

Mara Villa del Valle

Anónimo dijo...

Esperamos que Manolo y Jose Fariñas no sean amigos porque entonces estaríamos en alerta de combate... y Josevelio tendría que moderar el chanchullo...

Anónimo dijo...

Lo del archipielago de Nadamascar es genial. Ya sé que trágico, pero no pude evitar reírme con la idea de Ondina para nombrar la miseria y el hambre de la dictadura. Excelente post. Y sí, yo lo único que espero es que Raulito siga dando palos por la cabeza...

Anónimo dijo...

A esa o ese que me dijo JoseFa le digo que yo no quiero ser como Ondina.Ella es una critica de todo tiene visio de criticar todo y no ve nada bueno en nada de nada. La amragura se le sale por los poros. No parese cubana por que los cubano somos alegres y nos gusta la gosadera. A lo mejor es su edad, la pobre que no la dja gosar la vida ni jugar domino tansiquiera. Ella critica y se amarga y los cubanos bebiendo ron y jiniteando. Entonces ellos no estan tan mal.

Jose Fariñas

Anónimo dijo...

Fariñas, tú perteneces a la peor fauna de Cuba, esa que se ha dejado idiotizar por el castrismo, al que le conviene que la gente se enajene bebiendo ron, drogándose y jugando dominó o pelota. Un borracho no se rebela y si dice algo en contra del sistema, es neutralizado con facilidad. La dictadura aplasta la inteligencia y la cultura porque ambas nos hacen libres y opositores. Tú pareces ser ese "fruto de la revolución".

Margarita León