jueves, 15 de diciembre de 2011

Hazme una perdida

Por Ondina León ©

No, no se trata de una exigencia para convertirme en una prostituta ―¡ya no tengo edad! ― o en lo que en la Cuba de ahora se llama una jinetera, uno de los oficios mejor remunerados y en auge en la isla posesa. Antes, hubiera dicho, además de “perdida” ―las que se habían encontrado a sí mismas o a su verdadera vocación, todo muy respetable―, “mujer de la vida” (¿las otras estaban muertas?) o “mujer de vida alegre” (¿las otras estaban tristes?) o “mujer de la calle”, “bicha”, “cohete” y el castizo “puta”. El caso es que una amiga mía, cubana inteligente y culta, que vive desde hace muchos años en España, me visitó por un mes en Miami y tuve la oportunidad de comprobar lo españolizada que está y no sólo por las inflexiones, la cadencia y la música que ha adquirido su castellano, sino también por el léxico, que cada vez es más peninsular y menos cubano.
La susodicha ya no dice “blúmer” sino “braga”; “cuadra” sino “manzana”; “gaveta” sino “cajón”; “carro” sino “coche”; “bemba” sino “morro”; “alcancía” sino “hucha”; “portañuela” sino “cremallera”… Una de las expresiones que más usaba en relación con su móvil (que no celular) era “Hazme una perdida”, para referirse a que alguien la llamara y poder luego hablar. Invariablemente, cuando decía la expresión, yo la miraba con sorna y le contestaba con bellaquería: “Si te hago una perdida, entonces necesitamos un chulo que te administre”. Sagaz al fin y al cabo, soltaba una carcajada y me decía: “No, desgraciadamente ya no puedo ser una perdida porque estoy mataíta… Nadie me va a dar ni un céntimo”. En otras circunstancias hubiera dicho “ni un kilo prieto partido por la mitad”. Es así como, atomizados por la dictadura castrista, los cubanos andamos por los cuatro puntos cardinales cambiando nuestro español, enriqueciéndolo, empobreciéndolo o desnaturalizándolo sin piedad al contacto de otras lenguas.
Lo que me trae a las mientes el patético caso del castellano de Cuba luego de 53 años de dictadura. Lo primero que hacen estos bárbaros en el poder es asaltar el idioma y palenquearse en él para renombrar las cosas: el verbo creando el ser. Los dioses omnipotentes se reservan el derecho de trastocar la realidad, más que revolucionarla, denominando realidades, que no son nuevas, pero que aparentan serlo al tener nuevos nombres y apellidos. Monopolizada la información, la recrean a golpes de eufemismos para su beneficio ―“conquistas del socialismo”, “metas cumplidas”, “júbilo popular”, “el compañero Fidel” ―, al igual que crean un repertorio de insultos y descalificaciones para sus enemigos reales o ficticios ―“gusanos”, “escorias”, “blandengues”, “grupúsculos”, “imperialismo yanqui”. Para Biblia de esta aberración socio-histórica, el periódico “Granma”, el órgano oficial y oficioso de ese partido único, es decir, la voz de los pandilleros castristas. Y ahí está decretado ya el aburrimiento total, la idiotización de las masas y la pobreza de espíritu socializada. Lo que hace que, después de tantas décadas de un proceso de aplebeyar maquiavélico, no sorprenda las altas cotas de pobreza y vulgaridad que ha alcanzado el español promedio del cubano de a pie que, además de no articular bien, proyectar demasiado la voz y hacerse escuchar sus barbaridades lingüísticas a años luz de distancia, ha creado un metalenguaje marginal muy ajeno al español y una ristra de insultos y obscenidades, que harían sonrojar al más amargado de los carretoneros.
De aquí, francamente, que no sé por qué se escandalizan tanto los politicastros de la cultura cubana ―incluida esa caricatura de ministro de cultura que tienen― y los “alfabetizadores” asalariados de los medios de difusión de Castrolandia por las letras (es un decir, con el perdón de Cervantes) de esos temas de reguetón, que ya constituyen una pandemia en el archipiélago caribeño. ¿No era esto lo que quería el partido y sus capos? ¿No es este “el hombre nuevo” nacido de las mejores pesadillas del asmático sanguinario? ¿No es este el pueblo perfecto, ignorante y nada contumaz? Alcohol, sexo y reguetón: el Paraíso ideal en la isla de “Nadamascar”. Mejor, hay que mandarlo a hacer. El fruto de la Robolución no se cuestiona cuando uno ve a esos jóvenes destornillándose convulsivamente con lascivia simiesca. Las letanías de lo soez alcanzan en ellos el paroxismo de la creatividad más primitiva y una se pregunta “Señor, ¿qué será del futuro?”.
Pero hay que ser optimistas y pensar que el castellano es la única lengua que tiene una gramática y una ortografía comunes a todos los países hispanoparlantes y que las academias de la lengua hacen una excelente labor tratando de “fijar, limpiar y dar esplendor” a una lengua rica y vital. Hay que defender la lengua con las diez uñas pintadas de las dos garras que tenemos, porque ella es el vestuario de nuestros pensamientos: es la envoltura de nuestras almas. Y hay que ser positivos porque el castrismo está llegando a su fin y alegrarnos y hasta cantar con humor al son de alguna cancioncita “ad hoc”, que muy bien pudiera tener un estribillo sensualón y picaresco, con pie forzado, que dijera: “Hazme una perdida / y te doy una mordida / en la misma coronita de la vida…”.

8 comentarios:

Gino Ginoris dijo...

Bueno, muy bueno Ondina, ni te imaginas la cantidad de chilenismos que se me han “pegao”, no hay como escaparse de eso, me paso el santo día escuchando hablar solo a chilenos.
Se te extrañaba un poco.
Jose, un abrazo.

Roger Rivero dijo...

Es lo que le decía a José aquella noche, que si fuera por los ‘lubumbas’, hablaríamos cuatro vocablos nada más; estoy muy de acuerdo con Ondina, de hecho, es curioso que muchas veces existiendo las palabras para expresar las acciones, se caiga en el mal empleo del idioma. Ojala pudieras estar en la presentación de mi libro, gracias por esto; ahora te dejo un fuerte abrazo.

Amado Cuba dijo...

Muy bueno y oportuno este articulo. Realmente me gustan mucho los articulos de esta periodista publicados en este blog. Me gustaria saber si es la misma persona que hace unos años componia canciones o letras para las mismas en Cuba.

Anónimo dijo...

Sr. Josevelio, Quiero ver si de verdad usted es democrático y me pone en su blog mi comentario. La señora Ondina escribe muy bien, se ve que es culta pero parece que está pagada por la CIA o los mafiosos de Miami. Ella nunca dice nada bueno de la Revolución Cubana y sus benefisios para el pueblo. Todos los que escriben en su blog y a favor de ondina son del mismo partido de Zoe Valdes, reaccionarios,intransijentes. Bueno ,deberían saber de la miseria de America Latina a ver que pasa. Saludos.
José Fariñas

Anónimo dijo...

Ondina de mi alma,con su verbo afilado y su lucidez mental usted usa las palabras para poner las cosas en su lugar .Gracias.
A Jose Fariña , usted me puede recorda algo bueno que haya hecho la revolucion cubana ?
Pero con la verdad,ese hierro caliente al que me enseñaron a aferrarme.No se puede querer en la mentira, ni se puede construir en la mentira,ni avanzar .La mentira lo permea todo, como lo a hecho eso que usted llama revolucion con R mayuscula.
saludos a mis amigos de este gran blog

Anónimo dijo...

Ondiana de mi alma, otra preguntica para el Jose Fariñas.La revolucion cubana no te enseño gramatica española? Ellos que se han encargado de decir al mundo que en Cuba la enseñanza es la mejor del mundo.
Cuando escribas papucho revisa tu ortografia.

Anónimo dijo...

Señor Fariñas: Parece ser, estoy segura, que Josevelio es democrático porque le publicó su comentario. Por fortuna para mí, no me paga la CIA ni los "mafiosos" de Miami (los mismos que mandan miles de millones de dólares al año a Cuba para sus familiares)ni nadie, lo que me permite ser libre y políticamente incorrecta para denunciar los crímenes del castrismo y sus "beneficios" (con C), sin congraciarme con las izquierdas. No sabía que Zoe Valdés tenía un partido, pero en todo caso no creo que usted vaya a militar en él, porque ese sería a favor de la libertad de Cuba y usted es demasiado acéfalo (ver el diccionario de la RAE)para entender la tendencia y el mensaje. Hasta ahora, todos los comentaristas de este blog han sido personas inteligentes, sensibles y cultas, que reaccionan contra las injusticias de las tiranías, por esto son "reaccionarios" y muy "intransigentes" (con G), porque no comulgan con las pobrezas del alma. Esperamos seguir contando con sus comentarios tan "agudos" y provocadores... Gracias.
Ondina León

Anónimo dijo...

Para José Fariñas:

Ese apellido, en personas que piensan como usted, es un desperdicio. Ud. pide democracia y pregona dictadura. Raro. No, tan raro.


Ondina sólo expresa lo que el régimen ya reconoce. Es que la miseria galopante que hay en Cuba ha alcanzado al idioma. Circunstancias tan odiosas sólo pueden crear una expresión vulgar porque muy vulgar es la forma de vivir en Cuba, bueno de sobrevivir y el único responsable es el régimen, que encima, desprecia al pueblo y los llama públicamente vagos.

La última joya es la de la esbirra Debora Castro Espín, devoradora de libertades, que ha llamado al pueblo vulgatarra, en otro reflejo más de los malignos instintos creadores de su estirpe.

Ondina, que evidentemente es una mujer muy culta, nos debe un estudio profundo sobre la degeneración del idioma en Cuba y sus causas.


Gracias, Ondina, por esta lúcida entrega.


Teresa Cruz