sábado, 22 de octubre de 2011

Un rubio peligroso

Por Ondina León ©

Un viejo amigo ―cubano, blanco y cristiano de los buenos― me confesó un día, casi con lágrimas en los ojos, que Miami lo había vuelto “racista”, que él nunca había sido así, pero que no podía evitar una especie de rabia sostenida por los incidentes cotidianos que le ocurrían. Sorprendida por su confesión, yo ―negra cubana y mujer de fe, pero anticlerical―, le pregunté el por qué de semejante aberración. Él, muy perturbado, me aclaró que sus sentimientos no tenían nada que ver con el color de la piel ni con las etnias, sino con las idiosincrasias y los traumas de muchos de nuestros “hermanos” de la América Latina, que coexistían en la Capital del Sol, amalgamados y amargados por la presencia de los cubanos. Para ayudarlo a salir de su embarazo, le dije que, tal vez, había empleado mal el término “racista” y que se trataba de otro sentimiento. Después de barajar diferentes categorías en otro intento más por “arreglar el mundo” y, sobre todo, para esclarecerlo y tranquilizarlo, llegamos a la conclusión que era como una especie de “racismo sociocultural” generado (más bien degenerado) por las otras tribus contra la tribu cubana. Y en un arranque de justicia histórica concluí, no sé si acertadamente: “El éxito siempre engendra envidias”.
Es por esta sinrazón humana que, en los últimos días, creo que ha habido una lluvia de ataques contra el senador Marco Rubio, desde diferentes parapetos, como Univisión y su patético reportaje, que intentaba amancillar su imagen, y como el Washington Post, con sus ataques erráticos de exquisiteces cronológicas de la llegada de su familia a este país. Claro, todavía nadie ha podido acusarlo de ladrón, pero me imagino que habrá un ejército de “periodistas” rebuscando en las entretelas mondongales de su pasado para ver si, al menos, alguno de sus niños se robó un caramelo de una bodega para acusarlo de desfalcar las arcas públicas.
¿Y quién duda que este político es un hombre de éxito? Es inteligente, educado, universitario, bilingüe, joven, pero con experiencia política; es un gran orador con una coherencia y una vehemencia muy respetables; es de muy buen ver, como diría mi abuela para referirse a los galanes; está casado y tiene lo que se llama “una linda familia” de cuatro hijos; es estadounidense de nacimiento, lo que lo hace “presidenciable”, pero es, ¡vade retro!, cubano. Y subrayo lo de cubano: no es “hispano” o “latino”, esas idiotas categorías de censo que empobrecen a cualquiera. Conclusión: Rubio es peligrosísimo, porque tiene futuro como un auténtico animal político. Y nada de que la política es sucia y corrupta per se: un político es un buen político, hasta que demuestre lo contrario… al margen de la envidia que genere su ascendencia y su carrera.
Sin embargo, este exitoso político es “fusilable” desde muchos ángulos y por distintas cofradías y sectas: desde la izquierda más radical y populista (no dije obamista, por favor), porque él es esencialmente conservador; desde la derecha ultraconservadora, porque es moderado; desde las filas de los demócratas, porque es republicano; desde los bastiones ortodoxos de los republicanos, porque él no es anglosajón y protestante; desde las hordas afroamericanas más feroces porque es “hispano”; desde las trincheras promiscuas de los hispanos, porque es cubano y blanco que parece europeo, lo que rompe el esquema de que hay que ser aindiado, chiquitico y feo, y tener acento “neutro”, es decir, mexicano, para ser un “digno” representante de esta “raza”; desde los bastiones de los “latinos” acomplejados y oportunistas, porque él está en contra de la inmigración ilegal ―de la que viola y requeteviola nuestras fronteras todos los días del mundo― y no se deja chantajear con el sentimentalismo barato de que “se están separando familias” y de que “todos somos iguales”, paguemos o no paguemos impuestos, digo yo. Así, ya es todo un milagro que haya llegado a senador federal de los Estados Unidos de América.
No soy pitonisa ni me gusta jugar a las predicciones, tal vez por aquel axioma lúdico que dice que “El futuro es incierto y el pasado, imprevisible”. Pero creo que hay que seguir de cerca los pasos de Marco Rubio porque “tiene futuro” y, hasta ahora, es decente, sin tener que darse golpes de pecho. En cuanto a la envidia, es una realidad con la que todos tenemos que luchar, y más si somos cubanos libres de Miami ―sin desdorar a los decentes de otras latitudes, que los hay y muchos, y a todos los cubanos dignos de la isla, que cada vez son más―, a diferentes niveles y sea cual sea nuestro estatus socioeconómico: es una cuestión de la naturaleza humana. Mientras, mi voto será para Rubio porque su plataforma política me convence y creo que es justa para este país. Aunque siempre me repito, una y otra vez, esa máxima que no sé bien de dónde saqué, pero que es saludable tener presente: “La política es el arte de elegir entre lo malo y lo peor”. A veces, de esas acrobacias kamikazes, queda algo bueno para todos…

13 comentarios:

TURANDOT dijo...

Ondina. Si yo tuviera un periodico el puesto de director
no te lo quitaba ni Dios.

Anónimo dijo...

No creo que tenga mucho futuro con todo lo que cuentas. Precisamente a mí lo que me entra dudas es lo de meter siempre a la familia, a la mujer y a los cuatro hijos por delante, como si quisiera poner en claro que él está limpio. Lo otro, qué hay con su conservadurismo y las comunidades que no entran por el aro, o sea los gays y demás.
Por otro lado, creo que es un político demasiado joven, aunque muy bueno, sin duda alguna, en sus planteamientos.
Tina Barberova

Roger Rivero dijo...

Siempre Ondina nos presenta desde su perspectiva singular sus lucidos análisis, y al margen del mismo, evidentemente los latinos nos beneficiaríamos si el rubio peligroso se va a la presidencia en el futuro. Un buen presidente no se puede juzgar a priori, debe demostrarlo con hechos. Y hay casos como el de Obama quien no es mal presidente, pero que no es factible para un país atravesando la crisis actual, sino para tiempos de vacas gordas y de bonanza. Que conste que no soy ni demócrata ni republicano, pues no puedo votar. Un gusto leerle, un cordial saludo!!!

Anónimo dijo...

Con sustancia y una idea final pragmática envidiable. Sin fanatismos toca temas que no se hablan pero están ahí.


Teresa Cruz

Anónimo dijo...

Ondina de mi alma:
Con los politicos siempre estoy esceptico,como de costumbre hacen su campana en verso y su mandato en prosa.
Marco Rubio hasta el momento va por buen camino,para mi ignorancia politica.Eso si un poco conservador.
Saludos

Anónimo dijo...

Ondina como siempre una mujer iluminada por el Olympo, no pares de pensar y de escribir para educarnos y mejorarnos
Gracias a ti y a miquerido Josevelio....Manolo

Anónimo dijo...

Buenisimo comentario y muy cierto

Anónimo dijo...

Sra. Leon: De verdad que este rubio es peligroso pues esta como agua para chocolate. Por supuesto hace salir RONCHA a mucha gente, por lo que imagino que pronto escaseara en las farmacias de nuestra ciudad los antiestaminicos.(le recuerda algo esta frase).
El Papi es presidenciable y punto. Que algunos quieran hacerle una hijaputada era de esperarse, ya que ser cubanoamericano y llegar al congreso de los Estados Juntos "PICA" y mucho.
No te preocupes rubio peligroso yo siempre votare por ti.

Capullito de Aleli.

Esperanza E. Serrano dijo...

Gracias, Ondina, por dedicar parte de tu tiempo a escribir estos artículos tan esclarecedores. Leerte se va convirtiendo en una necesidad.
Gracias Josevelio por publicarlos.
Un abrazo
Esperanza

Anónimo dijo...

Que bueno que todavia existan personas como Ud. Admiro su forma de escribir y sus criterios.
Creo que la indiada, va a estar siempre en contra de los cubanos de relevancia ya que ellos nacen sin ella, y los envidiosos siempre envidian a los que tienen mas cerca. Pero eso es inevitable
Lo malo es que entre los mismos cubanos existe algo que se heredo del yugo socialista que es el afan de devorarse unos a los otros. y si peligroso es que apoyemos a quien no lo merece, mas peligroso es especializarce en buscar defectos y ser reacios a apoyar a los que estan de nuestro lado.

Sanson

Frida M dijo...

Como dice Turandot. Usted, Ondina León nos ilustra y emociona.
Gracias.
Un abrazo JosEvelio...

Antonio Valle Vallejo dijo...

Marco Rubio es cubano, y eso le duele a mucha gente en los Estados Unidos. Es imperdonable el silencio de los cubanos que no han salido en su defensa, pero tal vez eso incluso le beneficie a la larga.

JosEvelio dijo...

Sr. Valle Vallejo gracias por su comentario.Saludos.