martes, 27 de septiembre de 2011

Gladiolos contra machetes

Por Ondina León ©

Me indigna, pero no me sorprende, una vez más, que el régimen castrista brutalmente haya reprimido a las Damas de Blanco, para impedirles llegar hasta la Iglesia de la Virgen de las Mercedes, patrona de los presos, en La Habana Vieja, y haya agredido físicamente a Sarah Marta Fonseca, a la que también encarceló y cuyo destino, como el de la nación, es muy incierto. Estos eventos, que en dependencia de cómo se miren son positivamente negativos, no hacen más que manifestar, por enésima vez, la esencia de la más añeja dictadura del mundo, que durante 53 años ha sido y es represiva, machista, parásita, racista, excluyente, imperialista y narcoterrorista ―¿ha habido algún momento “romántico” en esta revolución (involución, en verdad) que comenzó creciendo al grito ensangrentado de “¡Paredón, paredón!”.
¿Por qué los esbirros del castrismo y sus eminencias grises, que orquestan la represión parapetados en sus burós refrigerados, le tienen tanto miedo a estas cubanas desafiantes? Porque es extremadamente difícil reprimir y agredir a unas mujeres, vestidas de blanco y armadas sólo con unos gladiolos, sin despertar un rechazo visceral, aun en los más timoratos y “progresistas” del mundo. Agredir a una mujer, a un viejo o a un niño a la luz pública tiene un precio muy alto para el victimario que, por más que argumente sus razones o sinrazones para tal delito ―las acusan de ser unas “mercenarias del imperio”, que se dedican a crear desórdenes y amancillar la imagen del gobierno―, queda como un soberano abusador y como un bruto despiadado, que merece el empalamiento, por atentar contra la fragilidad humana, contra los más desvalidos en muchos sentidos.
Al alarido cavernícola de “Machete, que son poquitas” de una de las bestias de la turba castrista ―es decir, esa jauría de agentes de la Seguridad del Estado, policías, militantes del partido comunista y vulgo asalariado, todos camuflados de civiles comunes―, en los recientes hechos, no hay manera civilizada de responder que no sea dándoles una bofetada de dignidad en sus oscuros rostros de esclavos del faraón y lanzándose a las calles con una empecinada indignación, para reconquistarlas y devolverlas al país real de todos, no a ese que es “propiedad” exclusiva del clan Castro y que está fuera del curso de la historia.
Hoy en Cuba, la rebeldía más auténtica tiene voz de mujer y se llama Laura Pollán, Berta Soler, Marta Beatriz Roque o Miriam Celaya, entre otras que están en la isla, y que también cuentan con la solidaridad ―nunca antes esta palabra había tenido tanto sentido― de las que están transterradas por los cuatro puntos cardinales, pero atadas a la causa de la libertad, como Silvia Iriondo, Ileana Ros-Lehtinen, Ninoska Pérez Castellón, Teresa Cruz o Zoé Valdés. Estas son las mujeres que denuncian los crímenes de la dictadura castrista, actúan sin descanso, de una manera o de otra, y nos hacen pensar a diario en un futuro mejor, que cada vez, inevitablemente, está más cercano.
Las que hoy son golpeadas y encarceladas, mañana serán por derecho propio las fuerzas vivas que construyan un país más digno, donde la mujer no sea la esclava que ha sido hasta ahora: esclava del dolor de tener una familia fragmentada, atomizada sin piedad; esclava de la imposibilidad de educar a sus hijos eligiendo un credo o una filosofía de vida propia; esclava de la miseria material diaria, que la obliga a hacer acrobacias para llenar la olla y poder decir “Aquí tienen sus alimentos terrestres, hijos míos”; esclava de los sueños truncos, esos que pueden ser desde tener un perfume de Chanel ―¿por qué no, esto también es espíritu?― hasta visitar el Vaticano, sin tener que vender su alma, más que su cuerpo, al primer turista que llega a la isla hambriento de belleza o juventud; esclava de la doble o triple moral o de la amoralidad; esclava del silencio más denigrante, que no le permite ser ella misma en la diversidad; esclava, en fin, de la más oscura y larga noche de pesadilla en toda la historia de Cuba.
Algún día no muy lejano habrá que levantar, con sólidos ladrillos de gratitud, un gran monumento, en una gigantesca plaza de La Habana, a la resistencia y al amor infinito de estas mujeres por la familia y por la patria. Pero el texto que lo identifique no debe rezar “A las víctimas del castrismo”, sino a “A las libertadoras que derrotaron a los machetes con sus gladiolos de luz”.

6 comentarios:

Roger Rivero dijo...

Luce que de las mujeres cubana y con su valentia vendra la libertad de Cuba, son verdaderos heroes, un cordial saludo a Ondila y a Josevelio

Simon-Jose dijo...

Mi querida Ondina Leon;
No es facil agregar un comentario a este post.
Por lo cual "me voy por la via facil" y traigo aqui, por el metodo de copy-paste, un comentario que escribi en el blog de Yoani Sanchez en Febrero de 2008y que es largo, por lo cual es posible me vea obligado a dividirlo en dos o tres partes.
Un abrazo y un beso cubanisimos de Simon Jose Marti Bolivar.

81Simon Jose Marti Bolivar

Febrero 20th, 2008 en 05:13
Yoarky:
Lo que voy a escribir no tiene nada que ver con el tema de hoy, pero es una deuda que tengo contigo hace dias sobre algo que te escribi y tu te reiste mucho.
Te escribi diciendote como te imaginaba, y reiste mucho porque no acerte en nada dices. Estas equivocada, si acerte. Veras por que.
Primero, tu misma has mencionado “tu marido aleman”, tu misma has dicho que eres cubana, creo recordar que en alguna ocasion escribiste que tienes un hijo. Yo debo guiarme por lo que tu dices. Si tienes marido, eres mujer y si tienes un hijo con el, no puedes ser gay ni travesti.
De todo esto se deduce QUE ERES MUJER Y CUBANA.
Por tus comentarios, su impetuosidad y vehemencia y a veces algo de irreflexivos, se que eres algo joven todavia.
Todo esto quiere decir que tu, junto a Susana, Viviana, La Lajera, Lourdes, Isabela, etc., etc., etc., pertenecen a esa especie maravillosa llamada la mujer cubana, que es la prueba mas fehaciente de que el molde diseñado por los Dioses Griegos en el Olympo para fabricar mujeres bonitas, fue robado y traido subrepticiamente al Caribe, para orgullo, satisfaccion y disfrute de todos nosotros, los que nos morimos por ustedes.
Ahora te escribire sobre la mujer cubana:
La mujer cubana es la gran heroina de nuestro tiempo. Es la gran merecedora de un monumento en nuestra Patria.
La mujer cubana se levanta y tiene que inventar un desayuno para el esposo y los hijos. No hay que desayunar ni hay con que cocinarlo.
La mujer cubana tiene que inventar un almuerzo para el esposo y los hijos.

Continua...

Simon-Jose dijo...

Continuacion...

No hay fogon. No hay combustible. No hay fosforos. No hay que almorzar, pero ella lo inventa.
La mujer cubana repite esta historia a la hora de la comida. Exactamente igual.
La mujer cubana lava sin haber agua, sin haber jabon o detergente, y tiene al esposo y a los hijos limpios.
La mujer cubana plancha sin tener electricidad y muchas veces sin tener plancha.
La mujer cubana limpia el piso de la casa sin haber “colcha de trapear” o “balleta”.
La mujer cubana, cuando le llegan los “dias malos” como a todas, no tiene almohadillaas sanitarias ni algodon, tiene que usar trapos. No puede coger la ropa de los hijos para trapos, o sea, no puede botar los trapos, y no hay agua ni jabon para “lavar los trapos”.
Cierra los ojos y piensa en todo esto, como mujer que eres.
Yo soy hombre. Soy del campo, aunque estudie y vivi la mayor parte de mi vida en la ciudad. Pero no olvido lo que aprendi en el campo de niño.
Soy de un pueblo de hombres, el cubano, hombres que desde niños se nos enseño a defender a la mujer. Un pueblo de hombres para los cuales la mujer siempre fue una “propiedad”, pero no en el sentido machista y malintencionado que la propaganda comunista cita, sino en el sentido de que “la mujer es la compañera de la vida”. Aunque el adulterio ha existido desde la edad de piedra, y siempre ha habido hombres “mansos”, lo cierto es que eran los menos. Cuando a un hombre alguien “le trataba de joder la mujer”, el machete cantaba. Y cantaba con mas armonia que la espada Excalibur. Vaya que si. Ese era mi pueblo. Un pueblo respetuoso de las mujeres. El concepto de propiedad de la mujer se referia a que esa era la compañera con la que habiamos unido nuestra vida para formar un hogar y una familia y tener hijos decentes y honrados. Eso era lo que defendiamos, nuestra familia, nuestro hogar, nuestros hijos, nuestro futuro.
Ese es uno de los mas grandes daños que ha hecho el castrismo a nuestra nacion, la destruccion de esos conceptos, que son la base de una sociedad civilizada donde todos somos hermanos.
Para terminar unas opiniones dirigidas particularmente a algunas mujeres, con frases que busque y busque hasta que decidi la que debo decir:

Para Yoani Sanchez: DIGNA HEREDERA DE MARIANA GRAJALES
Para LAS DAMAS DE BLANCO: EL MAS ALTO ESTANDARTE DE DIGNIDAD EN NUESTRA PATRIA ACTUALMENTE, EJEMPLO QUE TODOS LOS HOMBRES DEBEN IMITAR Y VERGÜENZA PARA AQUELLOS QUE SE MANTENGAN APARTADOS.
Para todas las demas mujeres cubanas que de una u otra forma combaten contra la dictadura: Las amo a todas, las adoro, las quiero. Les deseo que ganen toda la felicidad que se merecen.
Con todo mi corazon
Simon Jose Marti Bolivar

Anónimo dijo...

Sra Leon: Ud. escribe como los angeles . Solo le deseo que algun dia sus articulos puedan llegar a todos los cubanos y porque no a los hermanos latino americanos para que conozcan la verdad de Cuba y de los cubanos como debe ser, sin tapujos. Hace dias que estoy leyendo sus ecritos y me he quedado encantada y esperando que le publiquen mas en el Bolg del Sr.Jose Evelio. Gracias.

Capullito de Aleli.

TURANDOT dijo...

La primeras victimas de la entrada a saco al poder del macho Fidel Castro y los demas fueron las mujeres cubanas. Tambien han sido las primeras en comenzar el grito.

Gino dijo...

Dios bendiga a las que no le temen a la bestia y se le enfrentan con la más hermosa y potente de las armas terrestres, una flor.