jueves, 22 de septiembre de 2011

En puntas de acero



Por Ondina León ©

Uno de los males mayores que ha padecido y padece la América Latina es el fulanismo o caciquismo: esa patología social en que el fulano o la fulana, siguiendo el concepto de Miguel de Unamuno, se vuelve más importante que las ideas o las tendencias que dice representar y que son seguidas por las masas, que se arrebañan en bandos contrarios o complementarios. Así, hemos carecido de auténticas instituciones colegiadas y hemos tenido un exceso de figuras “elegidas” que monopolizan, cual dictadores todopoderosos, las funciones de estas organizaciones civiles, culturales o sociales.
En el caso de Cuba, imperio caribeño del fulanismo, sobran ejemplos paradigmáticos, que van desde el emperador Castro I, el Gran Pastor del cayado sangriento, pasando por Eusebio Leal, historiador de La Habana Vieja devenido cacique-bodeguero, castrista y millonario, que regenta tanto museos como hostales y restaurantes, hasta el de Alicia Ernestina de la Caridad del Cobre Martínez del Hoyo, más conocida mundialmente como Alicia Alonso, excelsa bailarina devenida dama de hierro del ballet clásico en la isla.
A sus 90 años, la diva divina aún sale de gira por los más disímiles países del mundo en calidad de “mito viviente”, que ya no baila, pero sí cosecha pingues beneficios financieros que le permiten mantener, a ella y a su “marido” ―ese abyecto lazarillo afeminado con ojos de rata trepadora―, un nivel de vida de caviar y cavas en la más desesperanzadora y desesperada isla de las Antillas.
Alicia, como otros tantos caudillos que en el mundo han sido, está dispuesta a morir con las botas puestas, es decir, con sus zapatillas de puntas de acero con las que ha pateado a tantos artistas del Ballet Nacional de Cuba y a cualquiera que no acate sus designios celestiales. La que ayer fue una genial intérprete de Giselle, una Carmen inolvidablemente sensual o una Swanilda etérea y juguetona ―¡bendita sea esta esquizofrenia que padezco!― es hoy una grotesca máscara, de labios rojos y cejas como alfanjes, que simboliza lo peor de un poder absolutista, que se reserva el derecho de dictar sentencia sobre vida y hacienda de su tropa de bailarines: es Fidel Castro con un tutú de tules.
¿Cuántas carreras ha truncado a golpes de ovarios? ¿Cuántas familias ha dividido ella con sus caprichos? Si ama tanto la belleza como dice, ¿por qué no deja que cada cual elija dónde mostrarla y cuándo? ¿Por qué sigue “dirigiendo” la compañía si está absolutamente ciega y postrada de mente? ¿Cómo corrige en una coreografía el movimiento de una bailarina, por olfato? ¿Quién será su sucesora? ¿Cómo será elegida la próxima reina del arabesque? Y aun, inflamada de amor posesivo, protesta cuando dice que les “roban a sus bailarines”, que huyen de su despotismo con “una crueldad infinita” y la dejan preguntándose por la suerte de cada uno, a ella, madre amantísima. Lamentablemente, Alicia les ha dado alas a sus magníficos bailarines, pero les ha prohibido volar a donde el corazón los lleve y esto, como se sabe, no es justo ni necesario ni en el ballet ni en la vida misma: quien te ama de verdad, te hará libre.







Herejía a telón rojo
a Alicia Ernestina de la Caridad
del Cobre Martínez del Hoyo


Dormida profundamente
soñaba que danzaba
La bella durmiente,
o mejor Giselle.
Era etérea y vivía rodeada
de gasas y tules,
muy cerca de los reyes
y del Hechicero.
Hasta dormida,
con sus puntas de acero,
no deja de ser
un genio lamentable,
que baila sobre una nube
tan oscura, como la traición.

Del poemario 'Herejías Anónimas' con prólogo y edición de Roberto Uría; presentado en Galería Unzueta en febrero 2006.www.ramonunzueta.com

12 comentarios:

Roger Rivero dijo...

Siempre penosa la falta de ética en los reglones de todas las instituciones sociales, culturales, jurídicas, ‘todas’ en la nación cubana, presas de la corrupción que corroe las simientes e imán de malas personas. Confieso que el ballet clásico nunca me gusto, no así el folclórico, so para mi Alicia y su maravilla no significan nada mas que quejas de amigos y gentes con talentos que fueron aplastados por esta señora. El poema de Josevelio es magnifico y pega perfecto con el fondo de este nuevo regalo de la Sra. Ondida León. Enhorabuena y un cordial saludo para ambos!!!!

Gino dijo...

Ay , que me gusta llegar a esta casa, Ondina tiene el don de escribir lo que pensamos muchos y siempre nos sorprende con sus golpes de secas verdades. El poema, amigo mío, un lujo, para enmarcarlo.
Gracias por eso.
Gino.

JosEvelio dijo...

Amigos Roger y Gino: Ondina lanza sus saetas con la delicadeza de las sedas 'rosa palo';sin dejarnos tomar un respiro.Gracias por sus comentarios.

Anónimo dijo...

Al revisar el resumen de Wikipedia sobre el BNC, podemos ver como solo se menciona 'de pasada' a Alberto Alonso...y es ignorado como coreógrafo del excelente Ballet Carmen.!!Sencillo!!murió en el exilio.
manguiypalitodulce.

Zoé Valdés dijo...

Ondina León siempre le da el martillazo a la puntilla. Doy link nuevamente. Zenquiú! Con la voz de Bette Davis.

Anónimo dijo...

Alicia Alonso encontró en los Castro los aliados perfectos para perpetuarse en el Ballet, nisquiera tenía competencia. ballet Único del Partido Único.


Teresa Cruz

Anónimo dijo...

Ondina siempre atina.

Anónimo dijo...

Ondina de mi alma:
El poema es para guardarlo en la mesita de noche y saborearlo antes de ir a dormir.
Y de sus escritos no hay comentarios, mas que siga con su elegante, sabia y correcta escritura.
Saludos para todos los buenos amigos que disfrutamos este blog

Anónimo dijo...

Lo anciana que hay en Alicia sería venerable si estuviera manchada por la complicidad con el mal.

Anónimo dijo...

Alicia Alonso, que mas podriamos decir cuando de ella se ha dicho todo. Orgullosos debemos de estar de que Cuba una isla del Caribe haya dado una de las ballerinas mas grandes del Mundo. Si, orgullosos y entre ellos me encuentro yo, de que una cubana haya pisado el Parnaso del Ballet como pocas. Admirada en Europa, aclamada en los Estados Unidos amada por muchos y odiada por otros. La respeto por haber fundado junto con Fernando y Alberto Alonso ( que poco se habla de ellos ) una compania clasica creadora de grandes bailarines y bailarinas como por ejemplo las famosas "Cuatro Joyas" que bailaron, envejecieron y dos han pasado a mejor vida a la sombra de la perfida "Odile". La desprecio por haber frustado la vida de miles de maravillosos talentos.
Entre sus grandes personajes: La fragil Giselle, la picara Kitri, la apasionada Carmen, La infantil Lisette, etc. ha prevalecido la personificacion del mal, la malefica, la controladora, el diabolico personaje del Lago de los Cisnes que la hizo famosa en el mundo por la facilidad tecnica y desdoblamiento con que abordaba el personaje del mal y que aun ciega, vieja y demas adjetivos sigue haciendo su famosa "BURLA" a todos que hemos seguido adorandola a pesar de todo el dano que ha hecho y sigue haciendo.
No sere yo ni sus fans los que la juzgaremos por su vida como fiel representante y sirviente de los intereses del Castrismo, Eso, eso se lo dejamos a Dios.
Gracias a Ondina Leon y a Jose Evelio.

George Sand.

TURANDOT dijo...

Mis verdaderos amigos son como los diamantes. Cada arista es un misterio develado, la otra cara del espejo. Mis amigos de verdad, nunca dejan de deslumbrarme.
Ellos saben.
Al fin un blog elegante y bien escrito.

Anónimo dijo...

Bueno, Dios la juzgará, como a todos. No me interesarían sus andanzas personales si no fuera que como símbolo de Cuba ha contribuído a la cultura y a la vez a la opresión del mundo académico y cultural junto al resto del pueblo. Si hubiera sido coronel quizá no hubiera podido hacer tanto daño.

Nuestra más ilustre bailarina, de las más destacadas a nivel mundial, una gran creadora y una esbirra de una tiranía sangrienta. No la juzgo yo, la juzga la historia, la vida.