lunes, 29 de agosto de 2011

Sabina, El Sabio

Por Ondina León ©

Verdaderamente, no escampa para los cubanos. Luego del desconcertante concierto de Pablo Milanés en Miami, el cantautor español Joaquín Sabina, íntimo amigo suyo y hermano ideológico, anuncia que su gira por los Estados Unidos incluirá la Capital del Sol, en octubre. No sé si esto es pura coincidencia o forma parte de un plan muy bien trazado para minar la paciencia y la reputación de los exiliados; o, ¡divina dialéctica del cambio!, de pronto estos cantores de Castro y sus bendiciones han cambiado radicalmente su punto de vista y ahora sus discursos no incluyen el pedir a gritos el levantamiento del embargo estadounidense contra la dictadura, entre otras lindezas.
De repente en el horizonte de la vida, Sabina descubre que, en realidad, él no es tan antiamericano, que los dólares también pueden ser saludablemente rojos y que Miami bien vale darle un ramalazo a su otrora admirada “Revolución Cubana”. Porque hasta hace poquísimo este madrileño ha formado parte de la fauna de artistas españoles ―Serrat, Ana Belén, Víctor Manuel, Bosé, Aute, Bardem, Massiel, Alberti, Gades…tan venerados por los cubanos que padecen esquizofrenia ― que han apoyado abiertamente los horrores del castrismo y han repetido, supersticiosamente, los titulares del periódico Granma sobre los éxitos en la salud y la educación y la igualdad social ―¡en el país de la segregación económico-financiera, Dios!
Súbitamente, Sabina es tan reformista (que ahora es decir raulista) como Milanés y por las arrugas de su voz exuda “cambios” y, con su mano izquierda (siempre con la siniestra) enguantada de dulce esperanza, le ofrece sus respetos a los cubanos del exilio que, asombrosamente él descubre, son tan cubanos como los de La Habana. Por si fuera poco, este poeta urbano, ahora que dice que se le está apagando la luz de la revolución cubana, propone, desde su cómoda tribuna europea, que los cubanos se indignen e inunden las plazas al grito de “Basta”. Lo que quiere decir, en buen castellano y sin dar muchas vueltas, que está pidiendo un baño de sangre en la isla.
Porque Cuba no es España y, por si no lo sabía, si a las Damas de Blanco ―no, no es un grupito de rock, sabio Sabina―, esas pocas mujeres tan dignas y viriles, las reprimen sin piedad, las arrastran, las golpean, las escupen y las denigran las turbas castristas y los agentes de la Seguridad del Estado vestidos de civil, a las masas enardecidas contra la dictadura, de seguro, las aplastarán los tanques y las ametrallarán las huestes castristas, como pasó en la Plaza de Tiananmen, en China, en 1989, o como pasó ya, en 1994, durante “El Maleconazo”, en La Habana, cuando hasta los “constructores” del Contigente Blas Roca Calderío, cabilla en mano, salieron a defender “las conquistas de la Revolución”.
Porque si algo tienen en común las dictaduras y los regímenes totalitarios es su desprecio absoluto por cualquier manifestación en su contra, sea individual y fácilmente reprimible, o sea colectiva y escandalosamente aplastada. Si la gente sale a las calles, como quiere Sabina, y quitándose las máscaras dice sin tapujos lo que no les gusta, seguramente comenzará por gritar que no soporta más un sistema de patologías, que sólo produce miseria y represión y sólo exporta cubanos desesperados y hambrientos de pan y de mundo; que basta ya de alimentar a una casta parásita y cínica, que se ha convertido en capitalista y cosmopolita ―tienen su dinero en bancos de medio mundo― a expensas del patrimonio nacional; que basta ya de discursos seudonacionalistas, que nos vuelven enanos mentales; que ya es hora de construir más viviendas y menos trincheras; que la pesadilla de 53 años merece tener un fin sin que se derrame más sangre, aunque parece difícil y lejano; que basta ya del embargo del gobierno contra el pueblo cubano, el verdadero conflicto que existe. Todo esto se pediría y mucho más que a lo mejor Sabina ni se imagina.
La izquierda europea “radical”, además de ser absurdamente antiamericana y folclorizante ―sí, esa que premia a Rigoberta Menchú, pero que le niega el Nobel a Jorge Luis Borges―, es muy pusilánime y supersticiosa y se resiste, década tras década, a admitir que el “tropicastrismo” es una aberración socio-histórica, absolutamente desideologizada, que ha atrofiado todos los estratos de la sociedad y la cultura cubanas. Así que, desconcertada ante las propuestas de Sabina, sólo me queda admitir que, como estratega político, él es un aceptable hacedor de canciones…

15 comentarios:

Simon-Jose dijo...

Un saludo a todos.
Nuevamente Ondina Leon pone el dedo en la llaga.
Sra. Ondina leon;
Coincido totalmente con usted en sus palabras sobre Sabina y, por lo tanto, mi comentario no se referira al mismo.
Me llena de alegria encontrar alguien en este exilio que no apoya ni estimula, sino que advierte el peligro, esa idea impregnada en tantos pidiendo que los cubanos salgan a la calle en una rebelion contra la tirania como unica solucion a los males que padece nuestra amada Cuba.
Desde siempre he dicho que debemos luchar por la libertad de Cuba y obtenerla sin que se derrame una gota mas de sangre.
Si bien es dificil de lograr ese objetivo, en tanto luchemos por la solucion ideal mas nos acercaremos a la misma.
Si en mis manos estuviese, en el fin de la tirania la unica sangre que se derramaria seria aquella de los que se cortasen, estando borrachos, celebrando el fin de este doloroso calvario que han padecido, y padecen todavia, nuestros amados Patria y Pueblo.
Hay algo mas en su escrito sobre lo que quiero decir algo y para ello me debo ir fuera del contexto del post sobre Sabina.
Sobre "El Maleconazo" y los constructores del Blas Roca.
Todos sabemos que realmente fueron tropas especiales vestidos como constructores.
Esto tiene dos motivos; uno politico y otro tactico.
El politico es dar una imagen de que es el pueblo el que reprime a "los grupusculos" y no el gobierno con las fuerzas represivas. Es una imagen para consumo exterior pues cubanos bobos en politica no hay.
El aspecto tactico es que ese pullover del Blas Roca es un atuendo de identificacion. A la hora de la batalla, ellos saben quienes son sus compañeros y quienes "los revoltosos".
Para hacerlo de igual modo estaban preparados cuando el concierto de Juanes en La Habana.
Alli vimos a muchos "espectadores" que no atendian a Juanes, que usaban gorras venezolanas.
En esta ocasion, la gorra sirve de identificacion y el numero de ellas le manda un mensaje a la poblacion de que hay tropas extranjeras que no estan donde sus familiares y no dudaran en disparar, "que hay que estarse quietecito", porque si sucede algo los masacraran.
Un abrazo patriotico y cubanisimo;
Simon Jose Marti Bolivar

Anónimo dijo...

A los trovadores miméticos, 'la calor' los tiene revueltos en busca $reconocimientos$.
Nuevamente gracias Ondina León, por la savia de tu post.Saludos a Simón José Martí Bolivar.
JosEvelio Rodríguez-Abreu

Anónimo dijo...

Sabinas es un gran trovador y le ha cantado las 40 al regimen. No es ni siquiera cubano, no conoce en carne propia lo q vive un cubano de a pie, pero en los 90 lo describio "flaquitos, flaquitos" q quiren de el? Q tome un arma y haga lo q los cubanos no han hecho?

Anónimo dijo...

Ondina tiene a su favor varias cosas, es tremedamente talentosa como escritora, tiene sus conceptos e ideas muy claras y las expone de una forma que todos podemos entenderla
Tiene en su contra que no es politicamente correcta, que dice cosas que a los pacifistas que hasta ayer chupaban del regimen de Castro y ahora huyen como ratas del barco que se hunde, no les gustaran
Que comodo ahora que todos seamos una familia cuando hasta ayer nos pateaban, nos vejaban y hasta nos mataban. Por mi parte, no creo poder perdonar a los asesinos de cuerpos y almas que hoy administran Cuba....Manolo

Zoé Valdés dijo...

Bravo por Ondina León. Lo que pasa es que la crisis en España está acabando con todo, y los conciertos del verano se han caído. Y pese a que tiene canciones que me gustan, aquí les dejo esta tremenda puercá de Sabina:

Desde el balcón
que daba al Malecón
veía cada mañana
los peces de La Habana
bailando con la historia un guaguancón.

Y en el hotel
el mundo iba al revés,
y el siglo en camiseta
regaba las macetas,
y en cada bicicleta caben tres.

Y la noche insensata
con sus ojos de fuego
negros, como dos perlas de carbón,
provocándome al juego
tropical y pirata
de la gata mulata y el ratón.

Y en vez de las respuestas que buscaba
un ciclón de preguntas me esperaba,
y en el desván del alma de la gente,
dormía Silvio soñando con serpientes.

Y a las barbas de la revolución
les salían más canas cada día,
y el mañana era un niño que mentía,
y todos se llamaban Robinsón.

Y el cuerpo al sóngoro cosongo.
Songo de Changó, songo de Martí.
Que no pare el sóngoro cosongo.
Con el corazón yoruba lucumí.
Que siga el sóngoro cosongo.

Sígueme, sígueme.
Me pone negro el sóngoro cosongo.
Para que lo baile el negro Milanés.
Mire usté.

Desde el balcón
la calle era un danzón
y el cielo una acuarela
manchada por las velas
de las tres carabelas de Colón.

Y en este hotel tocó Beny Moré
la noche que Al Capone
perdió los pantalones
a la ruleta rusa con Fidel.

Y las viejas banderas
llamando a las trincheras
desde el mural añil de la pared
donde una mano ha escrito
Haydée, te necesito
sobre la boina mítica del Che.

Y nos bebimos todas las cervezas,
y besamos a todas las cubanas,
y el chulo de las musas de La Habana
llevaba una manzana en la cabeza.

Y el Caribe embestía contra el hotel,
y demasiados sueños dependían
de la buena o la mala puntería
que tuviera aquel día Guillermo Tell.

Mamita al sóngoro cosongo.
Va pa Varadero, viene de Madrid.
Que no se duerma el sóngoro cosongo.
Sol Portocarrero, luna de marfil.
Que siga el sóngoro cosongo.
Sígueme, sígueme.

Para gozar el sóngoro cosongo.
Para mi compadre Pablo Milanés.
Pablito, el sóngoro cosongo.
Sírvase con sal del mar de las Antillas.
Abrazadito al sóngoro cosongo.

Pa' que la mulata mueva la rodilla.
Bendito sóngoro cosongo.
Songo de Cotán, songo de Compay.
Con un mojito el sóngoro cosongo.
Nunca se la aprende el gringo Hemingway.

Qué rico el sóngoro cosongo.
Yo soy un hombre sincero,
sincero y sin infinito,
y antes de morirme quiero
vivir la vida un poquito.
Sí señor, cómo no.

Asúcar, sóngoro cosongo.
Manos arriba, alto, ¿quién vive?.
Dale candela al sóngoro cosongo.
Amo esta isla, soy del Caribe.

Me sube el sóngoro cosongo.
Un chicharrero gordo, un flaco de Jaén.
Carajo el sóngoro cosongo.
Songo de Lezama, songo de Guillén.
Fandango sóngoro cosongo.
Sígueme, sígueme.

Adri Bosch dijo...

El Sr Sabina viene todos los años a Bs As es amigo de todos "los ideologos"que se dicen comunistas, que usan Rolex ,Audi y le cantan a Hebe de Bonafini (Madres Plaza de Mayo).
Sabina es lo que le llamamos los argentinos "un light"poco comprometido.
No tomo en cuenta nada de lo que opina.
En cuanto a los nombrados como Serrat en Argentina tienen abono,jamás los escuché defender los DDHH mas que los de su conveniencia politica!como al mismo juez Garzón de España .
Van mis felicitaciones por el art.Excelente!

Zoé Valdés dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=o0nrYt5AwZw

Esperanza E. Serrano dijo...

Creo que soy demasiado bruta para entender completamente lo que encierra este magnifico mensaje.
Me pregunto varias cosas:
primero: Si los cubanos de la isla no protestan y no salen a las calles a reclamar sus derechos, ¿quienes lo harán por ellos? ¿nosotros desde acá?.¿los que estamos afuera haremos lo que no hicimos estando allá?¿son los extranjeros los encargados de cambiar las cosas en Cuba?
Segundo: ¿Es Sabina responsable de la inopia que aqueja a los cubanos? ¿Es ese artista el responsable de que el pueblo cubano le haya dado un cheque en blanco a Fidel Castro y a toda la mafia que lo acompaña? Como ser humano, ¿tiene o no derecho Sabina a reconsiderar sus posiciones con respecto a un régimen totalitarista, comunista que ha sido reconocido oficialmente como gobierno legítimo de Cuba en el mundo entero y que en su momento llegó a tener una enorme influencia en muchos paises de A. Latina? Creo que Sabina no es el encargado de resolver la problemática que nos aqueja a los cubanos. El es libre de escoger a sus amistades y de cantarle a quien mejor le parezca, al que le guste su arte que lo disfrute y al que no, que lo ignore, pero NO le exijamos lo que no somos capaces de hacer por nosotros mismos. Sabina no es perfecto, no es Dios, es un mortal con mucho talento como escritor y como compositor, de ideas izquierdistas que nunca ha negado y que en su momento fueron, hasta cierto punto, progresistas para él y para el grupo de sus amistades,entre ellos Serrat, sobre todo en la etapa de su juventud, cuando se enfrentó a Franco, a su padre y a toda la familia y tuvo que escoger el camino del exilio, que por cierto, a pesar de todo el mito que envolvía a la mal llamada revolución cubana, Sabina no se exilió en Cuba, sino en Londres. A Estados Unidos ha venido varias veces, sobre todo a Nueva York, ciudad de la que siempre ha estado enamorado, más que de la Habana, Madrid o el mismo Londres
Ah, la presentación de Sabina en Miami se programó inicialmente para finales de mayo de este año. Por razones de salud no pudo dar el concierto, por eso se reprogramó para octubre.
Antes de retirarme quiero manifestar que Ondina escribe muy bien,con mucha maestría y puntería para hundir el dedo en la llaga.
Al dueño de este blog le agradezco dejarme opinar sobre un tema tan controversial como este
Saludos
Esperanza

Anónimo dijo...

Querida Ondina: Pobre de Ud.si espera que escampe aqui en Miami. Primero, recuerde que aqui se paga en US dolares y engrandece el bolsillo. Segundo, van a seguir visitando Miami y machacando la cabeza a los cubanos con verguenza. Y tercero sus seguidores van a seguir comprando las entradas para sus especta -CULOS.
Aunque caiga el Diluvio Universal, nos la van a estar metiendo sin.......y con........,no le parece. Es muy rentable ser comunista con los US dolares en un Banco, da lo mismo en Suiza que en la Conchinchina.
Que pena, que siempre mi adorada Massiel este en todos estos comentarios, la adorare siempre pero quien la manda a estar metida en barullos.Que deje ya de comer mierda y enfrente a la realidad de esa Isla Maldita. En los treinta y un anos que llevo fuera de mi pais jamas he pagado una entrada para irla a ver. A todos ellos les repito lo mismo que le dije a Culito, Ay! perdon Pablito. Que vayan a hacer sus acrobacias a donde le paguen con CHAVITOS.

Mis respetos.

George Sand.

Anónimo dijo...

Caballero, Massiel se está metiendo tranca de negro cubano, ¿o no lo sabían?

Anónimo dijo...

Serrat, Massiel, Ana Belen, Victor Manuel, Aute, Sabina, y muchos mas, son artistas,,, solo eso, aunque de vez en vez jueguen a opinar sobre politica desde una posicion aparentemente izquierdista. Para ellos lo que cuenta es el publico mayoritario que pague sus conciertos porque de eso viven y perviven, lo otro es crear controversias que le den publicidad gratuitamente...

Simon-Jose dijo...

Buenas tardes a todos.
Mi querida Esperanza Serrano;
(para los que no nos conocen, es mi compañera en la vida. Blog www.anhelos-y-esperanzas.com))
Tu comentario contiene algunas preguntas interesantes.
Me referiré a "la salida de los cubanos a la calle".
Ciertamente, los cubanos deben salir a reclamar sus derechos.
Pero no en el modo que lo expone Sabina, que es el mismo que exponen una serie de personajes con representatividad intelectual, artística y política, mandándole un mensaje a los cubanos que no es aceptado por "el pueblo" debido a un detalle muy importante:
No se ha visto por ningún lado que las organizaciones del exilio ni las internas de disidentes u opositores hayan publicado un plan de contingencia para si los cubanos salen espontaneamente a la calle, para dirigirlos, para dar los pasos oportunos, tomar el poder y llevar a Cuba hacia la democracia.
Quiero decir que no hay nadie preparado, de nuestro lado, para si el pueblo sale a la calle.
En cambio, desde principios de los años noventa Castro se está preparando para dar la respuesta, conveniente para él, si llegare a suceder.
Su primer paso fue modificar la ley para, dando un viso de legalidad ante la opinión pública internacional, decretar el estado de emergencia y desplegar tropas militares en todo el territorio nacional, lo que se conoce como Estado de Sitio. Lo mismo que hizo Jaruzelski en Polonia.
Hace dos años desarrollaron una maniobra militar que se enfocaba en reprimir una revuelta popular nacional y el General Andollo declaró publicamente que el objetivo básico de ese ejercicio era estar preparados para un estado de ingobernabilidad interno.
Y, como dije arriba, cubanos bobos en política no hay.
Pero de todos modos, la solución es que el pueblo salga a la calle a reclamar sus derechos.
Sucede que eso hay que lograrlo de otro modo, no por medio de opiniones de personajes como Sabina que a fin de cuentas no son mas que opiniones superficiales con gran contenido de protagonismo propagandístico.
Es por todo esto que expreso en mi comentario que coincido con Ondina Leon en ese aspecto de nuestra lucha por Cuba. En lo que a mi respecta, en ningún momento mendigaré derechos ni los aceptaré de modo indigno.
"La libertad no se pide; se conquista con el filo del machete. Mendigar derechos es propio de cobardes incapaces de ejercitarlos".
Antonio Maceo. (Nuestro mas alto exponente del valor personal puesto al servicio de la Patria)
Un abrazo patriótico y cubanísimo a todos.
Simón José Martí Bolívar.

Esperanza E. Serrano dijo...

Simon
Me parece que sigo siendo demasiado bruta para entender.
A Sabina le hicieron una pregunta en una entrevista. La pregunta fue si a él le gustaríaa ver a los cubanos reclamando sus derechos en la calle tal como lo hicieron algunos en España hace poco. El respondio que si, que le gustaría ver a los cubanos reclamando sus derechos...
El no hizo ningun llamado publico para que la gente en Cuba se fuera para las calles a protestar, ya que considera que esa es una desición de los cubanos y no de él.
Mas claro ni el agua.
Esperanza

Simon-Jose dijo...

Mi querida Espe;
No vi esa entrevista, pero es muy común oir esa expresión de que los cubanos lo que tienen que hacer es "tirarse a la calle", y en ese aspecto, coincido plenamente con Ondina León, que esa no sería la idea mas feliz para lograr la libertad y la democracia para Cuba.
Repito, que no lo digo solo por Sabina, sino por muchos mas que dicen eso mismo y, desgraciademante, los que mas lo dicen son los que han enarbolado la bandera de la lucha contra el castrismo.
Un abrazo cubanísimo,
Simón José.

Anónimo dijo...

Palabras muy inteligentes, certeras y necesarias.

Recuerden que después de la derrota nazi, nadie era nazista. No hay derrota total aún pero si una desmoralización tal que la propaganda del sistema no logra ya sustentar el mito.

Mucho olor a oportunismo de parte de la izquierda mundial y de parte de muchos artistas cubanos y no cubanos.

Una vez caído el mito, alejarse de su sombra a todo correr. Todos tenemos derecho a errar pero en un caso tan trágico como lo es la tiranía en Cuba, es preciso decir con dignidad: me equivoqué. hasta ahora sus berridos han ayudado a sostener la dictadura.

Bravo por Ondina.


Teresa Cruz