viernes, 19 de agosto de 2011

"La tribu elegida" (o cómo ser políticamente incorrecta).

Por Ondina León ©

Una vez más, Cuba y los cubanos volvemos a ser noticia de primera plana. Pero no porque hayamos descubierto la cura del cáncer o porque tengamos la solución ideal para erradicar el hambre en el mundo, no. Ahora somos noticia porque el congresista David Rivera ha propuesto reajustar la Ley de Ajuste cubano, que data de 1966, y adaptarla a los tiempos que corren. Y su iniciativa ha provocado todo tipo de reacciones en el ciudadano de a pie (en el caso de Miami, en el ciudadano rodante) y en esa fauna variopinta de “libertadores” y “líderes” espirituales del exilio cubano y de la disidencia interna en la isla. Hay de todo: desgarramientos de vestiduras invocando lo sagrado que es la familia; golpes de pecho que enrojecen los rostros, mientras se reclaman derechos e izquierdos humanos; declaraciones más histéricas que históricas a favor y en contra; debates “de bate y pelota”, al duro y sin guante, en todos los medios de confusión, que no de difusión masiva; y un largo etcétera que no vale la pena ni mencionar.
A la altura de 53 años del accidente histórico, que ha venido engendrando este marasmo, ¿vale la pena que, una vez más, el gobierno de Estados Unidos tenga que hacer algo para tratar de asfixiar al castrismo? Respondiendo con pragmatismo, creo que sí. Todo lo que se pueda hacer para que ese régimen mafioso burocrático-militar, tan indecentemente parásito, tenga dificultades para financiarse y persistir es válido. Y esto por razones morales más que ideológicas. Sin embargo, ¿por qué tiene que ser un congresista estadounidense el que tome esta iniciativa? Porque a la inmensa mayoría de la tribu cubana no le importa el destino de ese país. Nuestro individualismo es tan feroz que estamos donde estamos, hundidos y dispersos, porque no hemos tenido un sentido de destino colectivo. Huir de la pesadilla, que engendramos nosotros mismos, ha sido la palabra clave. “Sálvese quien pueda” ha sido el grito de guerra, y que los americanos arreglen el asunto; o que Dios nos libre de ese mal; o que el reloj biológico le vuele la cabeza al dictador y a sus esbirros. Nos han sobrado verbos y adjetivos y nos ha faltado testosterona. Nos hemos convertido en libertadores de café con leche, sorprendidos por unas madrugadas nihilistas.
¿Y los disidentes que están dentro de ese vasto campo de concentración? Salvo algunas excepciones, tienen un valor simbólico y ético insondable, pero ni han conseguido nada ni creo que lo vayan a conseguir, porque son islas a la deriva dentro de una isla poseída por la desidia y la locura, por la xenofilia y el complejo de insularidad, por las bajas pasiones y la teatralidad, por el horror y la vulgaridad. Si algún logro reconocible ha tenido la tiranía castrista es haber idiotizado a las masas, a ese “vulgo municipal y espeso” del que hablaba Rubén Darío. El mismo triste volumen físico que llega a tierras estadounidenses reclamando los derechos que no supieron ni quisieron conquistar en su patria. Cada día más estomacales, más interesados en dejarse mimar por el consumismo capitalista, no se intuye en esta masa ni el más mínimo atisbo de dignidad y de coherencia moral, que los haga renunciar a volver a Cuba para practicar turismo sexual, traficar con arte, tabaco y ron, exhibir su ego voluptuosamente decorado con una cadena de oro, apropiada para amarrar a un gorila, o a dialogar con los sicarios del régimen con la ilusión de que van a “flexibilizar” los barrotes. No por gusto a Cuba la insultan diciéndole “La Isla de las Tres Eses”, Sexo, Sol y Socialismo; yo agregaría otra ese, la de santería, una próspera industria, porque ahora es una isla de “santos”.
¿Habrán leído estos cubanos a Enrique José Varona, ese ilustre pensador que naufragó en la cubanía? (No, ¡qué va!, hay que salir corriendo a escuchar a Pablo Milanés; no hay tiempo para esas profundidades). Porque Varona se preguntó hace más de un siglo: “¿De qué está hecho un tirano?”. Y se respondió sobriamente: “De la vileza de muchos y de la cobardía de todos”. Viles y cobardes hay por millones, aunque el día que desaparezca el castrismo, nadie habrá tenido la culpa de nada, según se ve venir por entre las brumas de la desmemoria.
¿Valdrá la pena que una se involucre en estas polémicas que tienen más de guerra de egos que de auténtico debate ideológico o filosófico, más de cacareo de cuervos que de careo político? Tal vez, sea mejor que me pinte las uñas y vaya a hacer trabajo comunitario en un asilo de enfermos terminales…

19 comentarios:

Mari dijo...

Madre mía, Jos Evelio, que gran verdad ha dicho usted. No podría estar más de acuerdo. No comprendo como este artículo no aparece en los blogs cubanos, ni comprendo cómo es que está sin comentarios.
Yo me encargaré de propagarlo. Un abrazo,

Mari

Anónimo dijo...

Amiga Ondina León: Gracias nuevamente por compartir con nosotros este post lúcido y controversial.Muchas gracias Mari y saludos a todos.
JosEvelio Rodríguez-Abreu

Anónimo dijo...

"Cristo dijo que la verdad nos hará libres". Fabuloso articulo mi primo

Zoé Valdés dijo...

Excelente, le vuelvo a dar link. Qué bueno, otra voz políticamente incorrecta, clara, y sincera.

Maria Elena Morejon dijo...

Quiero darle link en mi blog... Magnífico..

Pablo Aguabella Valdivia dijo...

Esto se sabe, como seguro conoce el autor, pero lo valiente y cívico es decirlo, como él ha hecho. Mis respetos por lanzarse a la jauría sólo con esta patética verdad.
Pablo Aguabella Valdivia.

Rigoberto Roque dijo...

Es una gran verdad lo que dice este articulo ,me lo llevo a mi muro, para que todos los que lo lean sientan enrojecer su rostro de verguenza como yo lo he sentido

Beatriz M. Franquez dijo...

Que buen articulo! Dice verdades tan rotundas que no se que mas pueden alegar los desmemoriados de este exilio... contra una verdad tan grande. Ondina Leon, un nombre para no olvidar, no me pienso perder sus articulos. Gracias!.

Erik Jacob Dominguez Abradelo dijo...

Ante todo mis respetos a la Sra. Ondina Leon y las gracias a Jos Evelio por hacerlo llegar a todos nosotros.
Su escrito me ha dejado sin palabras. No hay nada que decir al respecto. Creo que el mensaje es muy claro.
Desde 1959, el cubano que sale de la Isla, queda aislado en su propio YO. Pese a la linea que quiera coger. No ha existido un guia al cual todos podamos seguir.
El tirano Castro, que de Socialista no tiene nada, cada dia divide mas al exilio. Sera que todavia mantiene vinculos con los Estados Unidos a espalda del mundo desde el mismo Bogotazo?.
Sonara como cacofonia, pero que dificil se me hace aceptar que America nunca ha hecho un gesto por entregar Caimanera, despues de haberse cumplido los cien años de contrato. Quiero pensar que solo Castro nos engaño.
De seguro, trasmitire por mi muro su verbo.
Con mucho respeto de Ud.,

Erik Jacob

Anónimo dijo...

La tribu ha tenido y tiene, caciques, indolentes, criticos, indiferentes, pero tambien una larguisisma lista de hombres y mujeres, que lucharon y aun mantienen su lucha en pie, a pesar de anos y adeversidades, no todo es blanco y negro, no se puede,globalizar el mal, porque solo nos agrede a nosotros mismos....Hay frustracion y desgano en muchos y maldad y disidia en otros.....Pero somos caribenos,pasionales, y nos gusta muchos dictar sentencias...me incluyo por supuesto...
Saludos con amor y cubania.
Cary Roque

Anónimo dijo...

No si pareciera que la isla de Cuba ha sido un paraiso para para algunos que su lengua y otros con su lapiz escriben y despilfarran al cubano de todos lados sin el menor pudor ,claro por regla general son personas que abandonaron la isla hace muchos anos ,que ni idea tienen de lo que es y fue la revolucion mas que de oidas ,no entienden como la Union Sovietica sometio a su pueblo por mas de 70 anos o a otros del campo llamado socialista sin que su gente aparentemente para estos lucidos los pueblos sean unos cobardes o les encante que los acosen y maltraten ,nada que la historia de la dictadura y represion nunca ha tenido nada que ver para estos personajes de boca y pluma facil,lo mejor es hacer igual que los dictadores de alla siempre y cuando a mi no me toque todo estara bien ,los culpables son el pueblo vil,culpable .claro despues de todo esto es que hay tiempo para irse a pintar las unas total ese no es mi problema.

Esperanza E. Serrano dijo...

No conocía este blog.Gracias José evelio por dejarnos saber que existes como ser humano, poeta, artista y gran cubano
Me parece muy bueno y muy bello su blog lo incluiré en mi blogroll
En cuanto a este post, me parece que es una opinión muy valiente y definitoria sobre nuestra realidad, dentro y fuera de la isla.
Le pondré un enlace en mi blog www.anhelos-y-esperanzas.com.
Saludos
Esperanza E Serrano

Margarita Aulet dijo...

Excelente articulo, una imagen vivida de nuestra triste realidad

Simon-Jose dijo...

Erik Jacob Dominguez Abradelo.
Cuando emitimos opiniones con dudas estamos sembrando cosecha para el enemigo, bien sea sutilmente o inocentemente.
Los "americanos" siempre se ocuparan de sus intereses y no de los nuestros, tal como hace un banquero con sus clientes o como hago yo con mi negocio o con mi pais.
El tratado sobre la base de Caimanera fue renegociado a mediados de la decada del treinta.
Se quedo sin fecha limite debido a un cambio muy interesante para los cubanos que Castro oculto:
Dado que el desarrollo tecnologico hacia obsoletas las cañoneras de vapor, esa base dejaba de tener importancia militar para Estados Unidos, pero mantenia importancia economica para Cuba, pues se llego al acuerdo de que, si en un tiempo futuro alguno de los dos paises deseaba que la base dejara se desmantelara, pues solamente tenia que informar al otro para comenzar conversaciones y acordar el modo y los pasos para su desactivacion.
Castro se callo este aspecto y, desde el primer dia, comenzo a exigir publica y unilateralmente que Estados Unidos debia retirarse de ese territorio "ocupado ilegalmente".
Una jugada politico-propagandistica con el objetivo de desarrollar el sentimiento antinorteamericano, que ya existia en cierto modo, en la poblacion de la isla.
Estados Unidos, por su parte, dado que Cuba no cumplia lo acordado por un lado y por el otro le convenia sobremanera mantener un enclave militar en territorio enemigo, simple y llanamente actuo de acuerdo a sus intereses.
En este aspecto Estados Unidos nunca nos ha engañado, mientras Castro nos ha engañado desde el principio en todos los aspectos.
Un abrazo cubanisimo.
Simon Jose Marti Bolivar.

Anónimo dijo...

UNA PERSONAJE QUE COMENTO AQUI APARENTA SER CAPITALISTA PERO CONFIRMADO POR CUBA ES COMUNISTA DISFRASADO CUANDO UN SER DEFIENDE AL CHE Y HABLA MAS DE LOS QUE SABE Y SE CREE GRANDE CON ESE BARCO QUE TIENE QUE PARECE "UNA VIEJA CON COLORETES"

Anónimo dijo...

Simon Jose tienes la razon pero ese quien te refieres del comentario es un pobre excusa para un ser humano el es un farsante conprobado y mis abuelos fueron a la consulta de ese personaje y el es un empleado domestico no es dentista la ley de ajuste cubano hace falta para evitar que personas vienen aqui a robarele a medicare, sembrar matas de yerba y otras cosas como traer personas en lanchas rapidas

Anónimo dijo...

La ley de ajuste cubano hay que eliminarla porque todos los que han venido haci si se dan cuenta son tremenda porqueria no viene ha luchar como nosotros que llegamos en los 60. Hay que apoyar a david rivera

Raquel M. dijo...

Nadie escribe sobre la realidad cubana como lo hace la Sra.Ondina León. Es cierto que a veces sus palabras duelen pero la verdad -en el caso Cuba- siempre será dolorosa. He guardado en mi computadora una frase de Ondina que aparece en otro artículo suyo y que me llegó al corazón “cuando un pueblo se envilece, Dios llora.”

Anónimo dijo...

El que opina socialista aqui es el que es enemigo de nosotros es de tenerle lastima cuando un individuo opina encontra de este pais, el que no le gusta que se vaya pero no hablar porqueria