sábado, 28 de agosto de 2010

Serie árbol de la vida




El laberinto de la fruta



Te eligió en su última confesión
entre las nubes dibujadas
de la luna creciente y el olvido.
Por el sabor de tus genitales o la fruta,
reconoció en tu sensualidad
una emboscada o el laberinto
de las fiebres compartidas.
Supo ver en tus manos
la lujuria de los animales domesticados,
por la fortuna amorosa
prolongada por los siglos.
En su alma el aroma de la felicidad
derribó las leyes de la prudencia;
y cualquier presagio zozobró
en el abrazo de los amantes.

1 comentario:

Roger Rivero dijo...

Un poema que destaca los matices de una unión amorosa, que se sostiene contra viento y marea en nombre de la felicidad y el placer que los amantes encuentran entre si. Es un bello tema como tus pinturas, siempre es un gusto leerte Poeta ahora un abrazo grande, Roger