sábado, 10 de julio de 2010

Del poemario: La criatura y la torpeza


Balada para Enaida


En un lugar esquivo
aún vive la verdad,
y sólo cuando es inútil
deja de ser un espejismo,
que florece en la carne
de la inocencia humana;
(en las batallas, en los desiertos),
en la pupila que me acaricia
en la distancia de esta noche,
que celebra a ésa luna
tan ajena a mis manos.
En un libro recién nacido
lleno de plegarias
está el primer abrazo,
de una espléndida noche
de conspiraciones y amaneceres,
que no supimos presentar
como evidencia,
de las palabras o la soledad.

3 comentarios:

TURANDOT dijo...

Un regalo grande es tenerte en mi vida. Gracias. Te quiero.

Zoé Valdés dijo...

Precioso, ella lo merece, y te merece, ambos. Besos a los dos.

Roger Rivero dijo...

Exquisito poema José, tiene una ternura muy bonita, es suave como la lluvia, te abrazo.